<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-5832536204100229270</id><updated>2012-02-16T10:51:21.252+01:00</updated><category term='mirón'/><category term='Mis musas'/><category term='relato'/><category term='carta'/><category term='Confesión'/><category term='Cine'/><title type='text'>Las confesiones de Tristán</title><subtitle type='html'>El deseo nos saca de nosotros mismos, nos desubica, nos dispara y proyecta, nos vuelve excesivos, hace que vivamos en la improvisación, el desorden y el capricho, máximas expresiones de la libertad llevada al paroxismo. El deseo reivindica la vida, el placer, la autorrealización, la libertad. (E. Punset)</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://narradortristan.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5832536204100229270/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://narradortristan.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Narrador Tristán</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17278829779920763767</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/Sbj8BZ1i3bI/AAAAAAAAAAU/UMXlnW9Y9-I/S220/tristan.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>42</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5832536204100229270.post-6824309226642952907</id><published>2010-08-26T08:22:00.005+02:00</published><updated>2010-08-26T08:29:58.300+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Confesión'/><title type='text'>Confesiones: Anoche</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/THYJuawo8zI/AAAAAAAAA3U/Fgtui5Jv2cs/s1600/0012210%C3%B1%C3%B1.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 251px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/THYJuawo8zI/AAAAAAAAA3U/Fgtui5Jv2cs/s320/0012210%C3%B1%C3%B1.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5509601887196345138" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Golpes da la vida. Tan duros como la muerte de alguien querido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero yo me he dado cuenta de que sigo vivo. Y sé que es así porque siento, y no dejaré de sentir mientras no me falte el aliento durante el resto de mi vida. Porque una vida sin pasión, sin sentimientos, no es vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y sé que sigo vivo porque aún me pasan cosas como la de anoche…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;ANOCHE&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Anoche. Las tres de la madrugada y un calor asfixiante pegaba la ropa a mi cuerpo camino de casa. Una cena con amigos, un par de copas y una excusa aunque inventada para poder irme a casa es todo lo que me había ocurrido interesante en la velada. El ladrido de algunos perros también acalorados y el ruido de mis pasos eran mi única compañía por la calle de una ciudad casi desierta. Mis pensamientos y una pegadiza canción del último bar interrumpían estos sonidos nocturnos y cotidianos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entro a casa intentando hacer el mínimo ruido. Me quito los zapatos camino de la cocina y agradezco el frescor que emana del frigorífico al beberme quizá medio litro de agua fría. Dejo caer algo sobre mi cuello mojando mi camisa y dejando resbalar el líquido sobre mi pecho camino del suelo. Hace mucho calor.No soporto este calor... Sé que no voy a poder dormir hasta la madrugada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fuera camisa, pantalones y calzoncillos. Sólo voy a poder soportar la noche si me quedo desnudo. En verano suelo dormir desnudo. Abro las puertas del balcón del salón, corro las cortinas y saludo a la ciudad. Me abraza la calurosa brisa de la calle que me recorre lentamente el cuerpo, me reconoce y explora palmo a palmo, poro a poro, intercambiando calor hasta armonizar nuesras temperaturas. En mi boca todavía tengo el sabor amargo de los dos gintonics cargados del último bar. Trago saliva mientras me apoyo en la barandilla del balcón e imagino que cientos de ojos me descubren y observan detenidamente. Es verano. El calor es asfixiante y cualquiera me perdonaría el atrevimiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;Apago las luces del salón y me acerco silencioso hasta la habitación guiado por la luz que entra por la ventana del salón. En la cama Irene duerme tranquila y acalorada, vestida sólo por el resplandor de la luna sobre su dulce piel. Descansa boca abajo. Profundamente dormida. Me acuesto con cuidado junto a ella y me vuelvo para observarla. Me gusta escuchar el sonido entrecortado de su respiración cuando duerme; el brillo de su piel iluminada y colmada de millones de gotitas de sudor; el valle que forma su espalda con sus nalgas, y las redondeadas formas de su culo. Si Irene es perfecta su culo se lleva el premio mayor. Forma una curva hacia fuera tan sensual que es foco de todas las miradas. Es una belleza. Un precioso regalo que me ha otorgado la vida. Tan joven y tan bella, siempre alegre y contagiando su alegría a quien se acerque a compartir con ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No puedo dormir, pero no me importa si, mientras, sigo observando la inocente belleza desnuda de Irene. Su media melena recogida con una goma para refrescarse el cuello al dormir. La fina y delicada línea de su cuello y la forma elegante de sus anchos y bien formados hombros. Si fuera profesor de anatomía sería capaz de dar una clase magistral descubriendo cada uno de los huesos y músculos del cuerpo proporcionado y perfecto de Irene. Quizá me excitaría mucho más observando las miradas de mis jóvenes alumnos contemplando el cuerpo desnudo de mi mujer yacente. Enfocando sus miradas en su sexo poblado formando aleatorias formas de rizos en su pubis; en la maravilla y proporcionalidad de sus pechos y descubriéndoles formas y curvas inimaginables con mis explicaciones. Sintiendo su excitación y la de Irene, mostrada y enseñada en público, como un material didáctico de extrema necesidad. Una necesaria y justificada acción formativa. Mi varita acariciando y rozando con su punta cada una de las partes de su cuerpo, y mi otra y más íntima varita creciendo bajo mi bata de profesor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El calor, la excitación de mis pensamientos y quizá el efecto del alcohol, tensan mi cuerpo, acumulando todo el riego sanguíneo en mi más perturbable y excitada parte de mi anatomía. Qué dirían mis alumnos si me vieran así. Primero debería ser profesor. La imaginación me desborda y comienzo a acariciarme contemplando el cortante y quebrado desfiladero de la unión de sus nalgas. Un poco más abajo su queda la entrada de su ano y las puertas abiertas de su sexo. Tan poco espacio los separa que me detengo en contemplarlo incorporándome y acercando mi cabeza a la zona mientras sigo acariciándome con la mano derecha, lentamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tentado estoy de besarla y abrir sus nalgas para lamerla mientras descansa boca abajo: su ano y su sexo, su sexo y su ano, intermitentemente sólo acelerado por los movimientos de aprobación y de excitación de ella. Y por los movimientos de excitación y aprobación de mi propia lengua bañada en mis jugos y sus jugos, en nuestros jugos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aumenta mi transpiración con la excitación de mis pensamientos y se me pasa por la cabeza penetrarla sin previo aviso. Que despierte con el calor de mi cuerpo sobre su espalda y toda la extensión de mi sexo tenso y duro entrando sigilosamente, como un ladrón se cuela en casa ajena, amparado por la oscuridad. Me chupo los dedos de la mano mientras sigo masturbándome, aumento la cadencia de mis movimientos y el chasquido de mis manos sobre mi piel se hace banda sonora en la quietud de la habitación silenciosa. Me vuelvo sobre mi espalda, rozando el cuerpo de Irene y mirando al techo de la habitación, aprieto un poco los ojos mientras sigo con mis movimientos esperando la explosión de placer sobre mi cuerpo con la seguridad de que llegaría en cualquier momento. Siento cómo sus piernas acarician las mías, cómo su roce involuntario multiplica mi placer instantáneo. Mi corazón repica como un tambor en la batalla y cuando pienso que va a llegar el momento culmen y estoy llegando al final, me detengo súbitamente mientras sigo con los ojos cerrados y apretados. Es su delicada mano la que ahora ocupa la mía, acunando con su palma la extensión de mi sexo. Sus finos dedos abarcan mi piel y se mueven rápidamente con la destreza de alguien que conoce unos movimientos ya cotidianos y experimentados. Aprieto las sábanas con una mano y acaricio su piel con la otra y exploto, me vierto y me derramo en millones de minúsculas gotas que emanan como un géiser que rompe la corteza terrestre, mojando mi cuerpo, su mano, las sábanas, mi piel, su piel, nuestra piel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi cuerpo se estremece con las continuadas embestidas de placer, cada vez menos intensas hasta descansar, con el corazón a mil, agradecido y todavía con los ojos cerrados esperando a poder controlarlo.&lt;br /&gt;Su boca acaricia la mía, sus labios buscan los míos, y me susurra un “Buenas noches cariño” casi imperceptible en mi oído, y se vuelve para seguir durmiendo, dudo que haya abierto los ojos en ningún momento, y vuelvo a sentir sus entrecortada respiración mientras yace de nuevo dormida, de nuevo inocente y frágil, de nuevo acalorada y vestida por el resplandor de la luna sobre su dulce piel, de millones de gotitas de sudor, y de mi semen caliente derramado sobre ella… &lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5832536204100229270-6824309226642952907?l=narradortristan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://narradortristan.blogspot.com/feeds/6824309226642952907/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://narradortristan.blogspot.com/2010/08/confesiones-anoche.html#comment-form' title='11 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5832536204100229270/posts/default/6824309226642952907'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5832536204100229270/posts/default/6824309226642952907'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://narradortristan.blogspot.com/2010/08/confesiones-anoche.html' title='Confesiones: Anoche'/><author><name>Narrador Tristán</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17278829779920763767</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/Sbj8BZ1i3bI/AAAAAAAAAAU/UMXlnW9Y9-I/S220/tristan.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/THYJuawo8zI/AAAAAAAAA3U/Fgtui5Jv2cs/s72-c/0012210%C3%B1%C3%B1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>11</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5832536204100229270.post-4923776854721876317</id><published>2010-04-22T15:14:00.016+02:00</published><updated>2010-04-22T15:32:07.214+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='mirón'/><title type='text'>El mirón: Tan Lines (Marcas de sol)</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/S9BMepFvwpI/AAAAAAAAAp8/4IwmDf0V-6Q/s1600/principal.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 270px; height: 320px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/S9BMepFvwpI/AAAAAAAAAp8/4IwmDf0V-6Q/s320/principal.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5462950437310153362" /&gt;&lt;/a&gt;Tengo que confesaros algo que me excita sobremanera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya he confesado anteriormente mi gusto por el voyeurismo y mi faceta de mirón, pero aún así, acostumbrado como estoy a observar y deleitarme con la belleza del cuerpo desnudo, todavía me excito más en las ocasiones que contemplo esas zonas de piel que dejan entrever marcas de sol de un bañador o bikini.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Debe ser quizá por la sensación de exclusividad o privacidad que en ese delicioso instante se atesora. Esa parte del cuerpo que no ha sido mostrada normalmente y que el sol no ha podido broncear convenientemente; que la radiación ultravioleta no ha sido capaz de acariciar y que se muestra accidentalmente o tal vez para su uso en privado a mi vista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sinceramente me atrae esta singular exposición. Será por la sensación de descubrir algo prohibido, oculto y exclusivo.&lt;br /&gt;&lt;span class="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;Las personas que toman el sol para broncearse generalmente huyen de estas marcas. Intentan que la mayor parte de la piel que desean mostrar se ponga de un bonito y homogéneo color moreno, pero siempre habrá algo que desean cubrir y ocultar. Algo reservado para miradas cómplices y deseadas y no para miradas ajenas o desconocidas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Igual soy un bicho raro. Adjunto algunas fotos encontradas en la red para que podáis comprobar de qué estoy hablando. Para el deleite de ambos sexos…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me gustaría que me comentarais si os resulta también excitante a vosotros/as.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para los más curiosos, habéis de saber que yo también tengo marcas de sol del bañador en verano. Aunque me gusta tomar el sol desnudo en la playa no es lo suficiente para poder estar totalmente moreno. Así que hay partes privadas que siempre se ven más blanquitas que el resto de la piel de mi cuerpo (os podéis imaginar cuáles). Y eso que yo soy de los que se ponen muy morenos al sol…&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/S9BNY3S8IBI/AAAAAAAAAqU/n_omUcjXA0s/s1600/2.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 136px; height: 200px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/S9BNY3S8IBI/AAAAAAAAAqU/n_omUcjXA0s/s200/2.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5462951437555998738" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/S9BNqO-i1yI/AAAAAAAAAqc/ZHFZ4O-zix4/s1600/1.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 138px; height: 200px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/S9BNqO-i1yI/AAAAAAAAAqc/ZHFZ4O-zix4/s200/1.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5462951735970682658" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/S9BNxDWqkaI/AAAAAAAAAqk/DrCxPyPCfbU/s1600/3.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 144px; height: 200px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/S9BNxDWqkaI/AAAAAAAAAqk/DrCxPyPCfbU/s200/3.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5462951853109711266" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/S9BN2cvFsXI/AAAAAAAAAqs/4kEgBVQm440/s1600/4.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 129px; height: 200px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/S9BN2cvFsXI/AAAAAAAAAqs/4kEgBVQm440/s200/4.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5462951945822384498" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/S9BN9f0KHJI/AAAAAAAAAq0/VHT6vZY3eNs/s1600/5.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 142px; height: 200px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/S9BN9f0KHJI/AAAAAAAAAq0/VHT6vZY3eNs/s200/5.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5462952066908036242" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/S9BOC3NpxaI/AAAAAAAAAq8/edQfdlp5CBU/s1600/6.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 138px; height: 200px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/S9BOC3NpxaI/AAAAAAAAAq8/edQfdlp5CBU/s200/6.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5462952159088330146" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/S9BOMPdEMfI/AAAAAAAAArE/yMDE1To6rj4/s1600/7.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 196px; height: 200px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/S9BOMPdEMfI/AAAAAAAAArE/yMDE1To6rj4/s200/7.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5462952320214249970" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/S9BOVnlnQRI/AAAAAAAAArM/YpN_KS5K1E4/s1600/9.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 134px; height: 200px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/S9BOVnlnQRI/AAAAAAAAArM/YpN_KS5K1E4/s200/9.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5462952481311375634" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/S9BOee0DPPI/AAAAAAAAArU/V8RqIbDgSvk/s1600/10.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 200px; height: 150px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/S9BOee0DPPI/AAAAAAAAArU/V8RqIbDgSvk/s200/10.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5462952633574833394" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/S9BPGU7zC4I/AAAAAAAAArc/bU3_HC5NlZY/s1600/8.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 150px; height: 200px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/S9BPGU7zC4I/AAAAAAAAArc/bU3_HC5NlZY/s200/8.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5462953318117739394" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5832536204100229270-4923776854721876317?l=narradortristan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://narradortristan.blogspot.com/feeds/4923776854721876317/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://narradortristan.blogspot.com/2010/04/el-miron-tan-lines-marcas-de-sol.html#comment-form' title='9 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5832536204100229270/posts/default/4923776854721876317'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5832536204100229270/posts/default/4923776854721876317'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://narradortristan.blogspot.com/2010/04/el-miron-tan-lines-marcas-de-sol.html' title='El mirón: Tan Lines (Marcas de sol)'/><author><name>Narrador Tristán</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17278829779920763767</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/Sbj8BZ1i3bI/AAAAAAAAAAU/UMXlnW9Y9-I/S220/tristan.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/S9BMepFvwpI/AAAAAAAAAp8/4IwmDf0V-6Q/s72-c/principal.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5832536204100229270.post-6724889324210400898</id><published>2010-03-31T14:09:00.003+02:00</published><updated>2010-03-31T14:14:11.074+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='relato'/><title type='text'>Relato: Primavera</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/S7M73QXoDvI/AAAAAAAAAnc/NfirtE8WeDg/s1600/iris_brosch_12.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 206px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/S7M73QXoDvI/AAAAAAAAAnc/NfirtE8WeDg/s320/iris_brosch_12.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5454769394148708082" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Está amaneciendo. Las luces del alba van dejando paso poco a poco a los primeros rayos de sol, dibujando sombras alargadas y caprichosas de los álamos y cipreses sobre la hierba mojada. Se nota que ya ha entrado la primavera. Los días ahora son más largos y la tenue luz intensifica los miles de tonos verdes y pardos de la hierba y las hojas húmedas por el fino manto del rocío. Nos acompaña el sonido del canto de algunas aves que despiertan y desperezan a todos los habitantes del parque. Aunque tengo algo de sueño, la brisa fresca que nos envuelve me obliga a mantenerme despierto. El frío de la mañana, atenuado levemente por las caricias de los primerizos rayos de sol, y el cálido contacto de Eva, su cuerpo pegado al mío, sus caricias, y sus experimentados labios, tensan mi piel como la de un tambor. Mi sangre se acelera. Permanezco abrazado a ella, inmóvil, mientras cierro los ojos para respirar profundamente, llenar los pulmones de aire y exhalar despacio para sentir la humedad corriendo por mis bronquios y los diferentes olores y matices que la mañana nos regala. Estamos solos, o eso parece porque desde el banco en el que estamos sentados quedamos expuestos a miradas ajenas, pero permanecemos allí, embriagados de caricias, de aire, de naturaleza, de primavera, de luz.&lt;br /&gt;&lt;span class="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;Con los ojos todavía cerrados, estiro mi mano para buscar bajo su abrigo el contacto de sus firmes y juveniles senos. Exploro bajo su blusa, deslizándome por su delicada piel, hasta llegar a mi objetivo. Abarco, calibro y amaso su carne, los acuno con mi mano, y siento como sus pequeños pezones excitados cosquillean mi palma y mis dedos. Suelta un gemido de aprobación. Me encanta cuando gime y agradece mis caricias. Me gusta jugar con sus pechos. Sus senos también son primavera, pues encarnan nacimiento, crecimiento, alimento, vida. Puedo llegar a notar cómo sus terminaciones nerviosas, sus microscópicos vellos y todos los poros de su piel se abandonan y se abren como una nueva flor al contacto de mis manos. Sus movimientos se ralentizan para recibirme y vuelve a gemir con un hilo de voz tan fino y sensual que siento que mi corazón se acelera a punto de estallar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Abro los ojos y veo que a lo lejos alguien nos está mirando. Se lo digo a Eva. Un hombre se está acercando para poder observarnos mejor. Mi excitación aumenta y la de ella también. Nuestros movimientos se hacen más rápidos. Pellizco sus pezones hasta sentir y notar cómo arquea su espalda y suelta un quejido, esta vez más sonoro y gutural, un pequeño grito de aprobación, está muy excitada. Bajo mi mano hasta su vientre, y meto mis manos como puedo y me permite su pantalón hasta llegar a su vulva. Comienza a morderme cuando siente mis dedos hurgando en su humedad, resbalando en sus jugos. Se queda quieta. Me mira a los ojos. Ya no puedo aguantar. Su mirada me lo dice todo. Sabe que me voy a correr. Busca a la sombra que se esconde tras un árbol y sus labios se preparan para recibirme. Y yo lo hago. Cierro los ojos, todo mi cuerpo se contrae. Me vierto. Su boca se inunda de mí. Es primavera y su garganta se llena de simiente, de polen que no ha de fecundar ninguna flor, que sólo ha de alimentar nuestros deseos, nuestra pasión, y nuestras fantasías. Y la suya es esta. La de chupármela en lugares públicos hasta correrme en su boca. Nos acomodamos la ropa para irnos rápido a casa. Hay que terminar lo que se ha empezado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos vamos cogidos de la mano. Vuelvo a respirar hondo y profundo, llenando mis pulmones de naturaleza, de brisa, de humedad… de sexo… &lt;/span&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="fullpost"&gt;&lt;b&gt;Definitivamente, me encanta la primavera.&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;Fotografía: Irin Brosch&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5832536204100229270-6724889324210400898?l=narradortristan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://narradortristan.blogspot.com/feeds/6724889324210400898/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://narradortristan.blogspot.com/2010/03/relato-primavera.html#comment-form' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5832536204100229270/posts/default/6724889324210400898'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5832536204100229270/posts/default/6724889324210400898'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://narradortristan.blogspot.com/2010/03/relato-primavera.html' title='Relato: Primavera'/><author><name>Narrador Tristán</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17278829779920763767</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/Sbj8BZ1i3bI/AAAAAAAAAAU/UMXlnW9Y9-I/S220/tristan.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/S7M73QXoDvI/AAAAAAAAAnc/NfirtE8WeDg/s72-c/iris_brosch_12.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5832536204100229270.post-3087205335560859208</id><published>2010-03-23T16:33:00.005+01:00</published><updated>2010-03-23T16:39:17.846+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='relato'/><title type='text'>Relato: Maldita apuesta...</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/S6jfxckjFVI/AAAAAAAAAmg/GhbXFk3yNzw/s1600-h/maldita+apuesta.JPG"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 214px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/S6jfxckjFVI/AAAAAAAAAmg/GhbXFk3yNzw/s320/maldita+apuesta.JPG" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5451853389508056402" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;No podía caminar más deprisa. Los tacones y la minifalda me impedían ir más ligero y llegaba tarde a la cita.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nunca imaginé qué podría pasar por su mente cuando acepté cumplir aquella maldita apuesta. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El trato era claro: Si yo era capaz de ir a nuestra cita y cenar con ella vestido tal y como ella decidiese, ella por fin aceptaría ser mi amante sumisa toda una noche. Todo estaría en aquella bolsa que me dejó.&lt;br /&gt;&lt;span class="fullpost"&gt; &lt;br /&gt;Vestirme de mujer no fue lo peor. Ella sabía que destrozaría mi ego pero que conseguiría hacerlo. Por orgullo me afeité las piernas y me puse esas crueles medias que ahogaban el paso de la sangre que debería llegar hasta mis dedos. La faldita de cuero negra marcaba un bulto tan sospechoso que sólo pude disimular escondiendo a mi fiel compañero entre mis piernas. Humillante. Sé que él nunca me lo habría hecho a mí. El tanga no sujetaba nada de lo que debía y me obligaba a caminar con cuidado pues, en esa situación, cualquier movimiento brusco podría dejarme más femenino aún de lo que estaba. Me puse la peluca rubia y las gafas de sol. La blusa, los zapatos de tacón. Me pinté los labios con el carmín. Todo eso estaba en la dichosa bolsa. Pero había algo más. Una cajita de madera y un bote de crema. La abrí…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo noté en el brillo intenso de sus ojos cuando me vio llegar hasta la mesa del restaurante donde me estaba esperando. Por mis gestos y mis movimientos confirmó que yo había cumplido todo el trato. Sonreía con picardía mordiéndose el labio inferior. Había sido demasiado cruel…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora le tocaría pagar a ella por todo, &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;y por esas diez bolitas que viajaban en mi interior…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/S6jf561mGfI/AAAAAAAAAmo/-bbIZjA0G1U/s1600-h/TJ9258.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 179px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/S6jf561mGfI/AAAAAAAAAmo/-bbIZjA0G1U/s320/TJ9258.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5451853535071574514" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5832536204100229270-3087205335560859208?l=narradortristan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://narradortristan.blogspot.com/feeds/3087205335560859208/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://narradortristan.blogspot.com/2010/03/relato-maldita-apuesta.html#comment-form' title='9 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5832536204100229270/posts/default/3087205335560859208'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5832536204100229270/posts/default/3087205335560859208'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://narradortristan.blogspot.com/2010/03/relato-maldita-apuesta.html' title='Relato: Maldita apuesta...'/><author><name>Narrador Tristán</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17278829779920763767</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/Sbj8BZ1i3bI/AAAAAAAAAAU/UMXlnW9Y9-I/S220/tristan.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/S6jfxckjFVI/AAAAAAAAAmg/GhbXFk3yNzw/s72-c/maldita+apuesta.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5832536204100229270.post-5098627000791344489</id><published>2010-03-17T13:37:00.004+01:00</published><updated>2010-03-17T13:43:12.915+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='relato'/><title type='text'>Relato: Mil palabras. Cena para dos.</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/S6DNWGwaggI/AAAAAAAAAks/m86LRS4rz8c/s1600-h/blagenkov.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 266px; height: 320px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/S6DNWGwaggI/AAAAAAAAAks/m86LRS4rz8c/s320/blagenkov.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5449581328772792834" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;20.11 horas. “&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;&lt;i&gt;Ya salgo del trabajo. Espérame vestida, pero no de cualquier manera. Sorpréndeme&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La cita era para cenar en su casa a las nueve menos cuarto y ella lo tenía ya todo preparado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;20.13. “&lt;span style="font-style:italic;"&gt;&lt;b&gt;Entra sin llamar. La puerta está abierta. Te espero en el salón&lt;/b&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;”, le contestó ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella le había hecho caso y lo esperaba vestida de la mejor forma que deseaba recibirlo, sólo con un inmenso collar de perlas y una delicada liga de encaje por vestido. Las uñas y los labios pintados de carmín intenso, gotas de fragancia en el cuello y en las ingles, y su pubis levemente rasurado como únicos complementos necesarios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo esperaba sentada en un sillón del salón, con una copa de cava frío junto a ella. El tacto de la piel del sillón en su cuerpo desnudo aumentaba su excitación. Las perlas acariciaban y cosquilleaban juguetonas por sus pechos rozando los pezones en cada movimiento de su cuerpo además del vello y los labios de su vagina. Sus dedos, curiosos, repicaban a ratos con sus yemas los caracolillos de pelo de su pubis, mientras sus uñas afiladas acompañaban las cosquillas apretando intermitentemente alrededor de su clítoris multiplicando su placer. La humedad de su cuerpo emanaba y resbalaba en finas gotas de rocío por su cuello y su espalda dibujado formas aleatorias y caprichosas.&lt;br /&gt;&lt;span class="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;20.17. “&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;&lt;i&gt;No creo que pueda esperar mucho más&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;”. Insistió ella con un nuevo mensaje.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Saboreaba lentamente la copa de cava, acariciando con suavidad su fuente de calor intenso, de excitación desbordada, con la intención de mantener el clímax hasta su llegada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;20.23. “&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;&lt;i&gt;Estoy muy excitada. El cava está frio, la habitación caliente, mi corazón latiendo y mi coño… ardiendo&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;”, le volvió a escribir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sus jugos manchaban las teclas del teléfono. Se entretuvo un instante a oler sus dedos, húmedos y pegajosos, que olían a hembra y a deseo carnal. Se distrajo levantando su cabello para refrescarse el cuello y separar su cuerpo del contacto de la piel del sillón. La perlas seguían haciendo su trabajo con sus movimientos. Ardía en su interior y ya quedaba poco para su deseado encuentro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo tenía todo preparado. Esperaba ver la reacción de su cara al recibirlo así. Esta iba a ser su primera cita y ambos sabían que ella no era de segundas citas. Todo debía salir conforme a lo que esperaba obtener de él pues no esperaba tener otra oportunidad. Era lo pactado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eran conocidos desde hace tiempo, por temas laborales, y ella fue la que tomó la iniciativa. Lo invitó a cenar a su casa tras intercambiar unos mensajes directos por mail y más tarde por teléfono. Le excitaba la seguridad que veía en él como profesional. Le atraía lo bien que le sentaba el traje de chaqueta y corbata y su look elegante y serio de ejecutivo cercano a los cuarenta. Siempre bien vestido, atlético, deportista, educado, guapo y, además, todo un caballero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Había soñado muchas veces con este encuentro. Ella sabía cómo tratar a los hombres que le interesaban pues no necesitaba complicarse con ninguno. Tenía su vida solucionada con un buen puesto de trabajo en una importante empresa. Ella siempre decidía y ese era por ahora su rol.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siguió bebiendo de su copa pensando en qué cara pondría y cómo reaccionaría al verla así, directa, segura de sí misma, poderosa y valiente. Deseaba con locura tenerlo frente a él y acercar sus labios a la cremallera de su pantalón. Recibir su cuerpo con su boca, acariciar el bulto oculto tras la tela. Liberar su verga, y así, ella desnuda y él vestido, tal y como lo veía en el trabajo, mamársela lentamente, con delicadeza, sintiéndola crecer en su boca, hasta dejarla cubierta del color de su carmín sobre su piel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le excitaba la sensación de poder absoluto que le provocaba chupársela a los hombres. Tomar su más preciado tesoro, dominar la situación y someterlos a voluntad hasta hacerlos gemir y jadear por ella. Por sus placeres y habilidades aprendidos en largas y numerosas batallas. Fantaseaba con la posibilidad de que si hubiera nacido hombre qué habría sido de ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le había llevado su tiempo tenerlo todo a punto. La receta era sencilla: Un baño relajante de agua caliente, la fragancia del jabón que más le gustaba y unas gotas de perfume como aderezo, una copa de cava para entrar en calor y el conveniente tratamiento posterior a base de caricias para no dejar que el alimento se enfriara y terminara cocinándose en su salsa… le gustaba cocinar… en este caso cocinarse, para él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El menú ya estaba decidido. Ella iba a ser el plato principal, servida caliente, en sus propios jugos, sobre la mesa del salón y regada con un poco de cava frío sobre su coño, justo al momento de servirlo… Su verga iba a servir de delicioso aperitivo, previo a la comida, justo lo necesario para abrir el apetito  y sólo faltaba preparar el postre, que, en este caso, si hacía un buen trabajo como restauradora no iba a ser muy difícil obtener. Ésta parte es la que más le interesaba de la cena y el reto de la velada: disfrutar y saborear la ambrosía de su cuerpo, del néctar recién hecho, vertido y servido dulce y caliente directamente sobre su boca…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pocas cosas le provocaban más placer que el disfrutar de los placeres de la comida y el sexo, gula y lujuria, y si ambas se podían realizar a la vez, mucho mejor…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Faltan cinco minutos sólo para la cita y se oye un ruido de ascensor, la puerta se cierra con un sonoro golpe, unos pasos que se hacen eternos se aproximan hasta la puerta de su piso. Se detienen antes de entrar. “&lt;span style="font-style:italic;"&gt;&lt;b&gt;No pierdas el tiempo y entra rápido que no puedo aguantar más&lt;/b&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;” piensa ella mientras su corazón repica como un tambor en el fragor de la batalla. Una sombra en el pasillo a oscuras se acerca nerviosa y lenta hasta la luz del salón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La cena estaba servida...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5832536204100229270-5098627000791344489?l=narradortristan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://narradortristan.blogspot.com/feeds/5098627000791344489/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://narradortristan.blogspot.com/2010/03/relato-mil-palabras-cena-para-dos.html#comment-form' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5832536204100229270/posts/default/5098627000791344489'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5832536204100229270/posts/default/5098627000791344489'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://narradortristan.blogspot.com/2010/03/relato-mil-palabras-cena-para-dos.html' title='Relato: Mil palabras. Cena para dos.'/><author><name>Narrador Tristán</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17278829779920763767</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/Sbj8BZ1i3bI/AAAAAAAAAAU/UMXlnW9Y9-I/S220/tristan.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/S6DNWGwaggI/AAAAAAAAAks/m86LRS4rz8c/s72-c/blagenkov.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5832536204100229270.post-7892278058357433796</id><published>2010-03-12T14:06:00.005+01:00</published><updated>2010-03-12T14:17:35.122+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cine'/><title type='text'>Las Esposas (Handcuffs)</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/S5o99CpgePI/AAAAAAAAAkU/e9igGzLsenE/s1600-h/handcuffs.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 214px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/S5o99CpgePI/AAAAAAAAAkU/e9igGzLsenE/s320/handcuffs.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5447734818150316274" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/S5o8o8sGSYI/AAAAAAAAAkE/Oq4y2XQq5VQ/s1600-h/lust_films_top_img_08.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 65px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/S5o8o8sGSYI/AAAAAAAAAkE/Oq4y2XQq5VQ/s320/lust_films_top_img_08.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5447733373441558914" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Hace poco, por estas cosas del azar y de internet, he descubierto a una directora de cine, Erika Lust, a través de un corto que me atrapó desde la primera vez que lo vi. El corto se llama &lt;a href="http://www.lustcinema.com/video/Handcuffs/"&gt;Handcuffs &lt;/a&gt;(Las Esposas) que además, por lo que he podido leer, ha sido justamente premiado en diferentes festivales.&lt;br /&gt;Ella dice que lo que hace es cine porno para mujeres, pero en realidad hace un cine para todo el que tenga sentido estético, con alto contenido sexual sin recrearse en detalles que te desvíen de lo principal de la trama, de la sensualidad de las imágenes y la sexualidad y la fuerza de las pasiones de sus personajes.&lt;br /&gt;Este tipo de cine porno es creíble a la vez que muy excitante, contando historias cotidianas en donde todos nos podemos sentir identificados. Transmite pasión, sexo, piel, sudor, y, sobre todo, imaginación. Ella demuestra que se puede ser explícito sin caer en la vulgaridad. Porque para eso hace falta inteligencia y creatividad. Quizá habría que buscar un nuevo sustantivo que identifique este tipo de cine sin llevarnos a engaños.&lt;br /&gt;Por tanto me siento identificado con su forma de entender el sexo y el erotismo, y es algo parecido a lo que me gusta escribir y transmitir en mis propios relatos. Yo escribo lo que me gustaría leer para excitarme, y me parece que ella busca lo mismo, filmar lo que le gustaría ver para provocar quizá su excitación y así asegurar la de su público.&lt;br /&gt;&lt;span class="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;Es su corto una pequeña historia llena de historias, miles de instantáneas contenidas en algo más de siete minutos que realmente tienen un sentido de principio a fin.&lt;br /&gt;Posee intensidad y ritmo, con una iluminación y una fotografía muy estudiada. Te atrapa y te conduce con una banda sonora que va acompañando a la trama en cada momento y que complementa las imágenes sin necesidad de utilizar palabras o diálogos. Siento cómo el ritmo de la música va aumentando quizá al compás del latido del corazón de la protagonista y del espectador; presos, ambos, de la excitación de mirar a escondidas, de intentar comprender la forma de actuar de personajes extraños, desconocidos, y comprobar que quizá la monotonía de sus vidas pueden dar un cambio radical sólo por estar en el momento preciso en el lugar adecuado. Liberar las fantasías escondidas. Deseos y pasiones deseando florecer, crecer y multiplicarse.&lt;br /&gt;He visto el corto muchas veces, y en cada una de ellas he tratado de imaginar que siente cada uno de los tres personajes principales, qué sentiría si fuese yo alguno de los protagonistas de la historia.&lt;br /&gt;Quizá la bella mujer esposada, que está a merced de su compañero que incluso decide cómo y cuando ha de beber o fumar, con ese vestido largo y excitante mostrando su piel desnuda por caprichos de la abertura de su falda. Ella ha de estar muy segura de lo que hace y con quién lo está haciendo porque se nota que disfruta de la situación. Ella y su valentía me han cautivado desde el principio.&lt;br /&gt;Tal vez el hombre fuerte y atractivo con pinta de rudo, dominante pero a la vez delicado, que tiene a su merced a una mujer tan bella como sumisa a sus deseos. No necesita hablar. Su mirada ya es una orden, un placer que transmitir y recibir. Él decide, pero ha de hacerlo bien, es una responsabilidad que seguro estará dichoso de tener porque cualquier error podría acabar con la situación. Esa apariencia rígida también me resulta atractiva. Qué haría yo en su situación…&lt;br /&gt;Y también me imagino siendo la protagonista. Creo que además la posición del espectador es casi la de ella en cada momento de la historia. Nosotros podemos sentir cómo le late el corazón y aumenta su curiosidad y su excitación por observar a esta singular pareja y su forma de actuar. A mí me late quizá al mismo compás que a ella por la sensación de excitación y peligro mezcladas que ha conseguido la directora transmitirnos en tan poco tiempo. Poder observar sin ser visto es una posición más que atractiva y deseada. Esa ilusión de ser invisible para los demás y poder así entrar en la intimidad de cada uno, de disfrutar de la contemplación de lo prohibido, lo que no está reservado para nosotros pero de lo que podemos ser cómplices. La necesidad de sentir que nuestra vida quizá es simplemente aburrida porque no hemos encontrado la llave que nos permita darle un giro completo…&lt;br /&gt;No puedo contar más. Yo voy a volver a echarle un vistazo al corto para volver a excitarme y sólo espero que a vosotros también os guste.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Felices experiencias…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/S5o8z6FfAfI/AAAAAAAAAkM/DcJe_1jF7uo/s1600-h/lust_films_handcuffs_preview.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 258px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/S5o8z6FfAfI/AAAAAAAAAkM/DcJe_1jF7uo/s320/lust_films_handcuffs_preview.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5447733561721291250" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5832536204100229270-7892278058357433796?l=narradortristan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://narradortristan.blogspot.com/feeds/7892278058357433796/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://narradortristan.blogspot.com/2010/03/las-esposas-handcuffs.html#comment-form' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5832536204100229270/posts/default/7892278058357433796'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5832536204100229270/posts/default/7892278058357433796'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://narradortristan.blogspot.com/2010/03/las-esposas-handcuffs.html' title='Las Esposas (Handcuffs)'/><author><name>Narrador Tristán</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17278829779920763767</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/Sbj8BZ1i3bI/AAAAAAAAAAU/UMXlnW9Y9-I/S220/tristan.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/S5o99CpgePI/AAAAAAAAAkU/e9igGzLsenE/s72-c/handcuffs.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5832536204100229270.post-281567554675842069</id><published>2009-11-19T17:52:00.003+01:00</published><updated>2009-11-19T17:57:10.748+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='relato'/><title type='text'>Relato: Sola (en 1500 palabras).</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/SwV4kjLirtI/AAAAAAAAAcs/ft_OeumMeYM/s1600/Jenniferonc1.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 306px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/SwV4kjLirtI/AAAAAAAAAcs/ft_OeumMeYM/s320/Jenniferonc1.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5405859497042423506" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Este relato es una modificación de otro que ya escribí anteriormente pero que decidí rehacerlo para dejarlo en 1500 palabras. Creo que así me gusta más... Espero que a vosotros también os guste....&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¡Menudo cabrón!&lt;/strong&gt; Exclamó al recibir el sms de Pablo. &lt;br /&gt;  &lt;br /&gt;“Lo siento mucho, no podemos vernos esta noche. Tengo que ir a casa de mi ex. Mi hija se ha puesto mala. Tqm” &lt;br /&gt;  &lt;br /&gt;Ella lo había organizado todo para esa noche y él venía ahora con esa excusa. Las entradas del concierto, la reserva de mesa cerca del escenario, todo preparado para una noche especial, y se había ido todo a la mierda. &lt;br /&gt;  &lt;br /&gt;Se sentó en el sillón. Buscó el paquete de tabaco y se encendió un cigarrillo para calmarse un poco mientras decidió servirse una copa de lambrusco. &lt;br /&gt;  &lt;br /&gt;Eran las siete de la tarde y se notaba todavía el calor de finales de verano a principios de septiembre. Agradeció el frescor del vino recién sacado del frigorífico, pero a la segunda copa el acaloramiento que sentía era máximo, acrecentado quizás por el enfado del mensaje recibido.&lt;br /&gt;  &lt;br /&gt;Tenía la ropa pegada al cuerpo. Todo el día de compras, peluquería, el gabinete de belleza para la depilación y todo el balde porque a la ex de Pablo le había dado por que pasara por su casa con las excusas de siempre. Le pasaban mil maldades por su cabeza. &lt;br /&gt;  &lt;br /&gt;Estaba en su casa. Sola, compuesta y sin plan. Decepcionada y con una ganas tremendas de llorar. &lt;br /&gt;&lt;span class="fullpost"&gt; &lt;br /&gt;Se levantó para abrir las puertas del ventanal del balcón y que corriera el aire por la habitación. La brisa de la tarde la saludó acariciando su cuerpo al abrir las puertas. Agradeció la sensación de frescor que la atrapaba. En este día de perros era lo mejor que le estaba pasando. Cerró sus  ojos. Respiró hondo recibiendo la sensación de alivio, se acarició la nuca echando el cuello hacia atrás para sentir el frescor que la envolvía y, sin pensarlo, comenzó a desvestirse. Lentamente. Frente a la ciudad, con la luz del día languideciendo dando paso a la iluminación artificial de las primeras horas de la tarde. Quizá fue efecto del vino pero no reparó en que la podían estar observando, además, qué le importaba en ese momento. En condiciones normales jamás se le habría ocurrido hacer algo así pero no era una tarde normal. Estaba irritada, enfadada con su suerte, y esa preciosa sensación la estaba relajando, se estaba abandonando a un placer que merecía. Hoy lo merecía. Con el último botón de la blusa sintió que ésta le pesaba más que nunca, la abrió durante unos segundos para que ese frescor atrevido fuera adentrándose milímetro a milímetro por su torso, su cuello, hombros y espalda. Finalmente la blusa cayó al suelo y, sin abrir los ojos, siguió dejándose hacer por un aire desvergonzado que la estaba acariciando a placer. Temía abrirlos para no saber si la estaban viendo desnudarse. Tal vez le excitaba el pensar que seguro que sí. Que alguien también podía estar recibiendo el placer de verla desnuda. Nunca se había exhibido así pero ahora no pensaba en parar. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se soltó el cinturón y desabrochó su pantalón vaquero. Su braguita de algodón blanca asomaba poco a poco mientras sobre ella resbalaba la cremallera lenta pero decidida. Estaba humedecida y en esos momentos no sentía vergüenza. Bajó un poco el pantalón para que la brisa fluyera por su piel, despacito. Paró un instante con el pantalón a la altura de sus muslos, un instante eterno, hasta que la prenda descansó en el suelo golpeando sus pies.&lt;br /&gt;  &lt;br /&gt;Abrió los ojos y volvió a la mesa para servirse otra copa de vino, la tercera. La fue saboreando lentamente en sus labios mientras caminaba en ropa interior alrededor del salón. &lt;br /&gt;  &lt;br /&gt;Contempló su cuerpo semidesnudo y disfrutó de verse así. Con 34 años aún se mantenía en forma. Tenía unas piernas delgadas, unos glúteos firmes con unas caderas bien formadas y casi nada de barriguita. Estaba orgullosa de sus pechos. Los vio reflejados en su sombra en la pared. Eran grandes y redondos. Le gustaba lucirlos y le excitaba que los hombres perdieran la vista en ellos y que sus amigas la envidiaran. Quizá si hubiera sido un poco más alta sería plenamente feliz.&lt;br /&gt;  &lt;br /&gt;Rellenó de nuevo la copa y siguió saboreando a pequeños sorbos el vino mientras se acercaba de nuevo al ventanal. Respiró profundamente para sentir el aire enriquecedor en su interior, manteniendo la vista fija en el horizonte.&lt;br /&gt;  &lt;br /&gt;Salió al balcón bebiendo de la copa, apoyándose en la baranda. Su excitación era máxima. La sensación de calor de su estómago bajaba hasta su entrepierna y humedecía cada vez más la suave tela de sus braguitas. Sus pezones estaban duros y suplicaban liberarse de su prisión. Volvió a cerrar los ojos, abrió un poco las piernas para que la brisa acariciara el interior de sus muslos mojados de sudor y soltó el sujetador. Ella que no había hecho ni topless en la playa por vergüenza o por pudor, ahora se desnudaba por efecto de algo inexplicable. Al principio estuvo tentada de taparse los pechos pero no lo hizo. Un escalofrío le recorría la espalda fruto de su lujuria y lo disfrutaba. La copa de vino se había terminado y volvió a entrar en el salón. Temblando de la excitación y alterada por lo que estaba sintiendo se encendió como pudo otro cigarrillo y con la primera calada respiró lo más profundo que pudo. Necesitaba sentirse segura de lo que estaba haciendo. No quería pensar en ello pero no dejaba de temblar. Se sentía a gusto y llena de placer y eso fue suficiente. Segura de sí misma volvió a su escenario, a la puerta del balcón. &lt;br /&gt;  &lt;br /&gt;Humedeció la punta de sus dedos índice y corazón tras otra calada a su cigarrillo y aproximó su mano derecha a la goma de su braguita. Acarició suavemente la entrada de la única prenda que le quedaba y al sentir el roce de las yemas de sus dedos en su pubis recién depilado y suave se estremeció y le vinieron a su mente pensamientos que no esperaba, que jamás había tenido. &lt;br /&gt;  &lt;br /&gt;Recordó las caricias de Verónica, su esteticista, mientras la estaba depilando. Nunca se había sentido atraída por otra mujer. No entendía el porqué esos pensamientos afloraban en ese momento. No recordaba el dolor que le produjeron los tirones de la cera, que fueron muchos. Recordaba las caricias posteriores a cada una de sus acometidas. Las frágiles manitas de Verónica acariciando su zona prohibida. ¿Qué sentiría ella? Había permanecido como otras tantas veces desnuda de cintura para abajo en su camilla. Mostrando toda su intimidad. A su disposición y nunca se lo habría preguntado.&lt;br /&gt;  &lt;br /&gt;Recorrió todas las partes que ella había depilado, sintiendo la suavidad de su piel, imaginando que sus dedos eran los de Verónica. Los labios carnosos que estaban ya rezumando fluidos, la entrada de su ano, las ingles, el pubis, en el que sólo había dejado una pequeña rajita de pelo, lo que más le gustaba al cabrón de Pablo. &lt;br /&gt;  &lt;br /&gt;Bajó un poco su braguita para dejar al aire su vagina ya hinchada de placer y siguió con las caricias. Se apoyó en la puerta del balcón para no caerse al suelo y aumentó el ritmo y la cadencia del movimiento de sus dedos en su entrepierna. La podían estar viendo y no le preocupaba. Bajó un poco más sus bragas hasta las rodillas para poder meterse los dedos en su interior. Con la mano izquierda acariciaba sus senos. Sólo imaginaba que podía ser Verónica la que se lo hacía, con la misma suavidad con que la trataba siempre. Sentía el dulce sonido de su voz. Conversaciones sin sentido que le estaba provocando placer recordar. Comenzó a gemir plena de excitación agitando sus caderas de atrás adelante en movimientos acompasados. Los dedos de Verónica la penetraban de forma salvaje y lo estaban haciendo mejor que Pablo lo hubiera hecho nunca. Estaba a mil por hora. Mordía sus labios emitiendo leves quejidos de placer inmenso. &lt;br /&gt;  &lt;br /&gt;Dejó de acariciarse las tetas con la mano izquierda para bajar hasta su sexo ardiente. Con las yemas de sus dedos lo frotaba para prolongar su excitación. Estaba a punto de explotar. Sacó un momento los dedos que llenaban su húmedo interior para aguantar un poco más y los acercó a su nariz para olerlos. Quería oler su jugo. Eran los dedos de Verónica. Los chupó y saboreó uno a uno. Siguió acariciándose. Aumentó el ritmo. Recordó levemente que estaba a la vista de cualquiera y ya no pudo soportarlo más. Soltó un quejido largo mientras se convulsionaba al llegar al primer orgasmo. La brisa descarada seguía acariciándola, envolviéndola. Se fue repitiendo la sensación de placer infinito durante un rato más con varios orgasmos seguidos. Gritó de placer cuantas veces pudo sin importar que la pudieran oír hasta que quedó exhausta, complacida, vencida. Resbaló sobre su espalda hasta sentarse en el suelo del balcón, con las piernas abiertas y las bragas por los tobillos. Mostrándose a la ciudad. &lt;br /&gt;  &lt;br /&gt;Respiró hondo. Buscó lo que le quedaba del cigarro y con la última calada, mirando al infinito, no pudo más que sonreír…&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5832536204100229270-281567554675842069?l=narradortristan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://narradortristan.blogspot.com/feeds/281567554675842069/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://narradortristan.blogspot.com/2009/11/relato-sola-en-1500-palabras.html#comment-form' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5832536204100229270/posts/default/281567554675842069'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5832536204100229270/posts/default/281567554675842069'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://narradortristan.blogspot.com/2009/11/relato-sola-en-1500-palabras.html' title='Relato: Sola (en 1500 palabras).'/><author><name>Narrador Tristán</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17278829779920763767</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/Sbj8BZ1i3bI/AAAAAAAAAAU/UMXlnW9Y9-I/S220/tristan.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/SwV4kjLirtI/AAAAAAAAAcs/ft_OeumMeYM/s72-c/Jenniferonc1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5832536204100229270.post-6503132631750938000</id><published>2009-10-28T16:22:00.002+01:00</published><updated>2009-10-28T16:27:21.547+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='relato'/><title type='text'>Relato: Baila conmigo...</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/SuhiwM3GEbI/AAAAAAAAAa8/csQgO3NiZ94/s1600-h/bailaconmigo.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 273px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/SuhiwM3GEbI/AAAAAAAAAa8/csQgO3NiZ94/s320/bailaconmigo.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5397672733629092274" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Al fondo del estrecho callejón, tras la sala de conciertos, se adivinaba la figura de dos cuerpos abrazados, bailando y moviéndose al ritmo de una danza primitiva de pasión desbordada, al son de un tango imaginario donde él era el intérprete y ella su instrumento; agitándose, gimiendo y jadeando sus voces rasgadas en la oscuridad. &lt;br /&gt;Algunos curiosos contemplaban la escena a cierta distancia, desde la calle iluminada. Sólo se podía adivinar la forma de dos bultos, dos sombras en una, y escuchar y deleitarse de la banda sonora de su lujuria. &lt;br /&gt;Esa pareja bailaba, ardía, follaba y se entregaba sin reparos ni vergüenza. No les importaba. En su mundo no había extraños mirando. Ese era su escenario e interpretaban su más excitante melodía de piel contra piel. Sinfonía musical de caricias, manos, labios y saliva. En ese instante su universo sólo eran ellos dos, su placer, calor, piel, sudor, y ese oscuro lugar. Se entregaban sin medida, con una intensidad animal de lo que se siente efímero pero deseas que dure eternamente. No se escuchaban palabras. Los gritos tensos y desgarrados de ella daban cuenta del baile que acababan de empezar, del son que acababan de componer juntos, obra maestra de sus sentidos para toda la eternidad.&lt;br /&gt;&lt;span class="fullpost"&gt; &lt;br /&gt;Desde que la vio entrar al local no quiso perderla de vista. Se hipnotizó con su belleza. El grupo de tangos interpretaba un solo de bandoneón acompañado por los acordes rasgados de un violonchelo mientras él buscaba sus ojos desde la distancia. Necesitaba comunicarse con ella. En el escenario una pareja de baile se entregaba a la pasión del tango que interpretaban. Cuando ella se dio cuenta que él la estaba observando fijamente intentó evitarlo. Apuraba su cigarrillo mientras el joven la observaba con detenimiento, bebiendo de su vaso de licor. La música y el humo envolvían el ambiente.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;“Eres más bella que un bolero”, &lt;/strong&gt;pudo leer ella en sus ojos tristes.&lt;br /&gt;Ella no se sobresaltó, lo ignoró girándose para hablar con su pareja y así evitar la mirada de aquel desconocido que la estaba molestando. Un minuto más tarde el joven había cambiado su posición para seguir atenta a ella, a sus ojos intensos de color del mar.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;“Tu cuerpo es melodía, tu boca es instrumento, tus ojos armonía. Eres la más bella emoción”&lt;/strong&gt;, adivinó ella que le decía con su mirada profunda y atrevida.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;“No me conoces, descarado. Eres sólo un niño. Déjame en paz. Podría comerte el corazón”, &lt;/strong&gt;leyó él del humo que exhalaba violentamente de su boca, acariciando sus labios color carmín. &lt;br /&gt;&lt;strong&gt;“Es cierto, soy joven. Me dejaría comer la vida por ti”, &lt;/strong&gt;le respondió con el siguiente sorbo de su vaso, jugando con los cubitos de hielo casi derretidos que se perdían en su boca.&lt;br /&gt;Ahora los dos se miraban fijamente. Mantenían una conversación sin sentido, sin sonidos ni palabras, en un idioma que ambos conocían, de miradas, gestos cotidianos, que sólo ellos podían interpretar.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;“No sabes nada de mí. Deja de mirarme. Vengo acompañada. Te buscas problemas”, &lt;/strong&gt;advirtió él en el suave movimiento de sus labios húmedos y carnosos que acariciaban lentamente el filo del vaso de cristal.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;“Moriré de todas formas si no te tengo. Sólo te pido una cosa… BAILA CONMIGO”, &lt;/strong&gt;le respondió él mientras se encaminaba a la puerta de entrada al local, sin dejar de mirarla a los ojos. Hipnotizado, acercándose cada vez más a ella. Lentamente. Pasó por su lado y siguió mirándola, algo pudo leer de nuevo en su mirada triste y atrevida que sólo ella pudo entender, pues en esta ocasión tampoco dijo ninguna palabra, ni siquiera se rozaron. Salió del local y desapareció.&lt;br /&gt;Ella siguió bebiendo hasta terminar su copa. Pasaron unos minutos, su corazón se aceleraba. La música del local y unos ojos tristes ya la habían atrapado para siempre. Ahora ella era tango y su corazón, bandoneón gimiente. Volvió a encenderse otro cigarrillo. Se lo fumó despacio, tratando de templar su alma, con la seguridad del que no sabe qué hacer, pausada pero nerviosa, como el que no quiere que termine nunca su canción.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;_ Cariño, pídeme una copa. Voy un momento a tomar el aire, en seguida vuelvo&lt;/strong&gt;.- le dijo a su pareja y entre el humo del ambiente, con un acorde de despedida, desapareció…&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5832536204100229270-6503132631750938000?l=narradortristan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://narradortristan.blogspot.com/feeds/6503132631750938000/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://narradortristan.blogspot.com/2009/10/relato-baila-conmigo.html#comment-form' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5832536204100229270/posts/default/6503132631750938000'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5832536204100229270/posts/default/6503132631750938000'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://narradortristan.blogspot.com/2009/10/relato-baila-conmigo.html' title='Relato: Baila conmigo...'/><author><name>Narrador Tristán</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17278829779920763767</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/Sbj8BZ1i3bI/AAAAAAAAAAU/UMXlnW9Y9-I/S220/tristan.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/SuhiwM3GEbI/AAAAAAAAAa8/csQgO3NiZ94/s72-c/bailaconmigo.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5832536204100229270.post-6131861465447219868</id><published>2009-10-20T18:30:00.003+02:00</published><updated>2009-10-20T18:34:37.170+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Confesión'/><title type='text'>Confesión: Las Manos de Beatriz</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/St3mGd-FlPI/AAAAAAAAAZA/VKmGVv7AQG0/s1600-h/alexey+kartashov+artphotographer.com"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 306px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/St3mGd-FlPI/AAAAAAAAAZA/VKmGVv7AQG0/s320/alexey+kartashov+artphotographer.com" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5394720927458366706" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Con Beatriz comencé a descubrir el sexo. Tal y como se deben hacer estas cosas, practicando.&lt;br /&gt;Éramos vecinos y amigos desde la infancia, ya íbamos juntos a la misma clase de preescolar, pero fue cuando ambos teníamos 16 años cuando nos dimos cuenta que necesitábamos algo más. Sólo el compromiso y la seguridad de experimentar con alguien que sabes que conoces desde siempre nos llevó a explorar nuestras sensaciones, a confirmar y asegurar nuestros más íntimos deseos.&lt;br /&gt;Han pasado veinte años y todavía no he podido olvidar sus manos. Eran grandes, con unos dedos muy delgaditos pero largos, que siempre estaban calientes. Nunca le conocí las manos frías. Eran de seda; juveniles, ávidas de conocimiento de nuevos tactos, de explorar lugares tan calientes como ella, excitantes, desconocidos, prohibidos.&lt;br /&gt;&lt;span class="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;Empezamos a salir en el mes de octubre y en enero ya me había dejado. Ya había tomado todo lo que necesitaba de mí. Decidió buscar nuevos amantes, quizá otros maestros, diferentes experiencias que yo ya no le podía ofrecer.&lt;br /&gt;No me dolió su desdén. Lo que realmente me duele todavía es no haber vuelto a encontrar a nadie con unas manos como las suyas. Calientes y suaves, inocentes e inexpertas.&lt;br /&gt;Podría recordar sus preciosos y grandes pechos, quizá la humedad sensible de su entrepierna, el tacto suave de su interior, el paraíso de su boca, la tensión de su lengua buscando y explorando la tensión de la mía, la calidez de sus ojos entrecerrados al llegar al orgasmo, sus gemidos de aprobación, pero no. Son sus tibias manos las que siempre habitarán en mí. &lt;br /&gt;Cualquier banco solitario de un jardín era el lugar adecuado para nuestras lecciones. Esas manos que me abarcaban nerviosas y palpitantes, modificando su tacto con el aumento del tamaño de mi verga. Sus yemas suaves bajando mi cremallera, entrando en mi interior buscando la tersura de mi piel, flácida al principio y luego tensa y dura al placer de su contacto. Recuerdo cómo abrazaba mi tronco y se movía con torpeza hasta que la dominaba y se hacía con la situación. Exploraba cada pliegue, cada milímetro de su anatomía. Cerraba sus ojos para imaginarla mientras la dibujaba con sus dedos. Aceptaba mis caricias en sus pechos, en su sexo, mis besos que la recorrían, pero ella disfrutaba y llegaba al orgasmo sólo del placer de masturbarme. Primero despacio, luego más rápido, aprendiendo en cada lección por mis signos de aprobación. Llegaba al clímax al regalarle mi preciado semen sobre sus manos cálidas. Le gustaba el olor que dejaba sobre su piel. Nunca tuvimos penetración. Eso lo reservó para otro y yo no le exigí más de lo que ella pensaba obtener de mí. &lt;br /&gt;Aún sigo esperando un recuerdo tan intenso como el que me dejó Beatriz. &lt;br /&gt;No la he vuelto a ver desde hace muchos años y todavía, alguna tarde, cuando empieza a oscurecer, busco de vez en cuando un banco solitario de un jardín para sentarme, cerrar los ojos y estremecerme al recordar el movimiento y la inexperiencia de sus tibias manos inocentes…&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5832536204100229270-6131861465447219868?l=narradortristan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://narradortristan.blogspot.com/feeds/6131861465447219868/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://narradortristan.blogspot.com/2009/10/confesion-las-manos-de-beatriz.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5832536204100229270/posts/default/6131861465447219868'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5832536204100229270/posts/default/6131861465447219868'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://narradortristan.blogspot.com/2009/10/confesion-las-manos-de-beatriz.html' title='Confesión: Las Manos de Beatriz'/><author><name>Narrador Tristán</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17278829779920763767</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/Sbj8BZ1i3bI/AAAAAAAAAAU/UMXlnW9Y9-I/S220/tristan.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/St3mGd-FlPI/AAAAAAAAAZA/VKmGVv7AQG0/s72-c/alexey+kartashov+artphotographer.com' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5832536204100229270.post-4357491726011374571</id><published>2009-09-23T11:04:00.004+02:00</published><updated>2009-09-23T11:11:01.680+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='carta'/><title type='text'>Yo tengo la llave...</title><content type='html'>&lt;p align="center"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/Srnl8zFroXI/AAAAAAAAAYw/iDiJ-uyATmA/s1600-h/12.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5384587662167089522" style="WIDTH: 218px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/Srnl8zFroXI/AAAAAAAAAYw/iDiJ-uyATmA/s320/12.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/Srnk6w_pbhI/AAAAAAAAAYo/T7qfTriw8Q0/s1600-h/12...jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;Yo tengo la llave, tú guardas la puerta&lt;/strong&gt;.&lt;br /&gt;Conozco el camino.&lt;br /&gt;Dime que deseas que me acerque a ti, que abra tu puerta, que viole tu espacio.&lt;br /&gt;Entraré sin llamar, a la luz del día.&lt;br /&gt;Dime que también me has soñado como yo te sueño a ti.&lt;br /&gt;Muéstrame que me deseas tanto como yo te deseo.&lt;br /&gt;Enséñame tu entrada.&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;Déjame libre el paso que ya no habrá quién nos lo impida.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Yo tengo la llave.&lt;br /&gt;Tú guardas la puerta. &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5832536204100229270-4357491726011374571?l=narradortristan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://narradortristan.blogspot.com/feeds/4357491726011374571/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://narradortristan.blogspot.com/2009/09/yo-tengo-la-llave.html#comment-form' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5832536204100229270/posts/default/4357491726011374571'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5832536204100229270/posts/default/4357491726011374571'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://narradortristan.blogspot.com/2009/09/yo-tengo-la-llave.html' title='Yo tengo la llave...'/><author><name>Narrador Tristán</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17278829779920763767</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/Sbj8BZ1i3bI/AAAAAAAAAAU/UMXlnW9Y9-I/S220/tristan.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/Srnl8zFroXI/AAAAAAAAAYw/iDiJ-uyATmA/s72-c/12.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5832536204100229270.post-4968689008702200535</id><published>2009-09-14T17:44:00.009+02:00</published><updated>2009-09-14T17:55:15.474+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mis musas'/><title type='text'>Mis musas: Mónica Bellucci</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/Sq5lJgo1Q3I/AAAAAAAAAYA/2l3ViUgVRf4/s1600-h/monica+1.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5381349818808746866" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 240px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/Sq5lJgo1Q3I/AAAAAAAAAYA/2l3ViUgVRf4/s320/monica+1.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; Quién diría que a final de este mes esta actriz y modelo italiana cumplirá 45 años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mónica es la encarnación de la belleza sensual, del deseo hecho mujer, de la Eva provocadora que habitó inocente en el Paraíso y que se dejó engañar por la serpiente. Cada curva de su anatomía tiene un sentido, el de hacernos comer la deliciosa manzana prohibida. Ella es el paraíso, la manzana, la serpiente, la tentación, el castigo divino, la hoja de parra y la carne desnuda que nos puede hacer alterar el pulso, alimentar el alma y tensar cada milímetro de nuestra piel.&lt;br /&gt;&lt;span class="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="left"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/Sq5mCm47m-I/AAAAAAAAAYI/acNWKiL1FpY/s1600-h/monica+2.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5381350799739427810" style="WIDTH: 159px; CURSOR: hand; HEIGHT: 267px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/Sq5mCm47m-I/AAAAAAAAAYI/acNWKiL1FpY/s320/monica+2.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/Sq5mP0uV-EI/AAAAAAAAAYQ/z7YOMuvQCL0/s1600-h/monica+3.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5381351026791413826" style="WIDTH: 196px; CURSOR: hand; HEIGHT: 268px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/Sq5mP0uV-EI/AAAAAAAAAYQ/z7YOMuvQCL0/s320/monica+3.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;Su mirada es tan cautivadora que cualquiera podría naufragar hasta perder la vida en el tormentoso mar de sus intensas pupilas marrones. Con ella es capaz de transmitir a la vez la inocencia de una niña y la seguridad y la sensualidad sicalíptica de la más experimentada de las putas. Sus labios carnosos y tentadores se unen en una comunión perfecta para crear una boca ideal, sugerente, amplia y bien proporcionada. Quién no se perdería buscando y deseando el suave roce de sus labios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo su cuerpo transmite la ternura de una madre. Pero de la madre de un amigo. De aquella que nos abrazaría con cariño en su seno y también sería capaz de reprendernos según la ocasión. Esa mujer deseada desde la infancia y a la vez prohibida por su edad y su condición de casada y madre. La imagen más tierna y sensual del deseo adolescente, de la exploración del cuerpo femenino y del conocimiento de uno mismo y culmen de los primeros placeres solitarios.&lt;br /&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/Sq5mWvzI26I/AAAAAAAAAYY/N2kgd3pkef0/s1600-h/monica+4.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5381351145728433058" style="WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 240px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/Sq5mWvzI26I/AAAAAAAAAYY/N2kgd3pkef0/s320/monica+4.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;Si ella es capaz en cada uno de sus trabajos como actriz de encarnar un personaje distinto y hacerlo creíble, yo estaría dispuesto a acompañarla imaginariamente en cada uno de ellos, a vivir cien vidas diferentes pero intensas junto a ella. De hecho sigo esperando que alguna vez desde la pantalla de mi televisor pronuncie mi nombre y me llame a su lado. No dudaría en traspasar esa fina y mágica frontera que separan ficción y realidad.&lt;br /&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/Sq5mexNXzJI/AAAAAAAAAYg/CbHCeYzil9k/s1600-h/monica+5.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5381351283545853074" style="WIDTH: 218px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/Sq5mexNXzJI/AAAAAAAAAYg/CbHCeYzil9k/s320/monica+5.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;Yo no desespero. Mientras mi imaginación pueda trabajar serás la protagonista de muchas de mis historias. Algunas de ellas sólo quedarán para ti y para mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5832536204100229270-4968689008702200535?l=narradortristan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://narradortristan.blogspot.com/feeds/4968689008702200535/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://narradortristan.blogspot.com/2009/09/mis-musas-monica-bellucci.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5832536204100229270/posts/default/4968689008702200535'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5832536204100229270/posts/default/4968689008702200535'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://narradortristan.blogspot.com/2009/09/mis-musas-monica-bellucci.html' title='Mis musas: Mónica Bellucci'/><author><name>Narrador Tristán</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17278829779920763767</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/Sbj8BZ1i3bI/AAAAAAAAAAU/UMXlnW9Y9-I/S220/tristan.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/Sq5lJgo1Q3I/AAAAAAAAAYA/2l3ViUgVRf4/s72-c/monica+1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5832536204100229270.post-3204721184854964622</id><published>2009-08-28T17:52:00.005+02:00</published><updated>2009-08-28T19:18:40.550+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='relato'/><title type='text'>Relato. Vecinos</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/SpgDS_5tCkI/AAAAAAAAAXQ/yig_1WPHAH4/s1600-h/3595886261_794ff4b7ff11.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5375049780192676418" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 213px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/SpgDS_5tCkI/AAAAAAAAAXQ/yig_1WPHAH4/s320/3595886261_794ff4b7ff11.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Este relato lo envié a concursar al blog &lt;/em&gt;&lt;a href="http://bodydulce.wordpress.com/"&gt;&lt;em&gt;"Diario de una puta de lujo"&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/a&gt;&lt;em&gt;donde está publicado con la firma de "Algomásquevecinos" en el número 27 a concurso. Si os gusta os podéis pasar por el blog a comentarlo y cuando llegue su momento incluso votarlo. Hay muchos más relatos que merecen la pena leer. Además el blog está muy interesante. Os lo recomiendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Espero que os guste. Las normas especificaban que no podía tener más de 1500 palabras, que son justo las que tiene este relato.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;VECINOS&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;Le agradó sentir que por fin un poco de brisa fresca le acompañaba de regreso a casa. Había sido una de las noches más calurosas que recordaba en ningún otro verano. Tenía la ropa pegada a su cuerpo y realmente necesitaba una buena ducha. A esa hora de la mañana, cuando los primeros rayos de sol acariciaban el cristal del portal de su edificio, se relajó al abrir la puerta que lo devolvía a su hogar tras veinticuatro horas seguidas de guardia en el hospital. Le esperaba la soledad de una casa vacía, pues todavía no le había dado tiempo ni a amueblarla convenientemente en ocho meses que llevaba viviendo allí. No sabía ni siquiera si podría hacerlo solo y no tenía a nadie cerca con quien compartir esa maldita responsabilidad. No tenía ganas ni de pensar en eso cuando sintió un grito cercano de una mujer detrás de él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;“¡Vecino! ¡Espere! ¡Por favor!”&lt;/strong&gt;. Oyó desde unos metros atrás mientras sostenía la puerta que estaba a punto de cerrar. &lt;strong&gt;“Muchas gracias, vecino. Estoy sin llaves y habría tenido que despertar a mis padres. Me ha librado de una buena bronca”.&lt;/strong&gt; Le dijo sonriendo mientras entraba apresurada al portal, resoplando por la carrera que había tenido que hacer desde que vio a lo lejos que estaban abriendo la puerta.&lt;br /&gt;&lt;span class="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;En el tiempo que eran vecinos, puerta con puerta, no se habían hablado nunca. Sabía que se llamaba Lucía por los gritos de su madre. Unas semanas antes pudo apenas verla unos segundos en braguitas salir al balcón mientras él estaba en el suyo, pues sólo los separaba una pequeña mampara. Todavía no había olvidado esa imagen. Varias veces se había masturbado pensando en la jovencita de veintiún años que tenía como vecina. Él era quince años mayor y llevaba meses sin estar con una mujer y cuando pasó por su lado para entrar en el portal, no pudo dejar de imaginarla tal y como la había visto entonces y su cuerpo volvió a reaccionar a su descarada belleza. Morena con el pelo muy cortito, bajita, delgada y con unos pechos bien formados tiesos y puntiagudos. Lo mejor, su generosa sonrisa y el desparpajo impropio de una chica de su edad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esperaron juntos el ascensor y mientras ella se reponía de la carrera y comentaba el calor que estaba haciendo, él no pudo más que deleitarse escuchando el sonido de su voz entrecortada y contemplarla de nuevo. Vestía un vestido rojo con tirantes que le llegaba hasta las rodillas y que se abotonaba completamente por delante. El pelo mojado por el sudor y sus pechos moviéndose libres acompasando la cadencia armónica de su agitada respiración. Contó uno a uno los trece botones que lo separaba de su cuerpo semidesnudo, y mientras sonreía a los comentarios de ella, él pudo calcular mentalmente el tiempo que le llevaría quitarlos, tal vez rápido o tal vez despacito y con calma, según la situación, recreándose en cada trozo de la delicada y suave piel que descubriría en su camino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;“Perdona vecino, nunca nos hemos presentado. Me llamo Lucía”&lt;/strong&gt;. Le dijo interrumpiéndolo en lo mejor de sus pensamientos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;“Ah, perdona, yo soy Tristán”.&lt;/strong&gt; Respondió sintiendo que lo habían pillado in fraganti cuando recuperó la consciencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;“Pues encantado de conocerte”.&lt;/strong&gt; Dijo acercándose a él para besarlo y, entonces, pudo sentir la suavidad de su piel y la delicadeza y fragilidad de su cuerpo, a la vez que el dulce aroma a mujer que emanaba. Todo su cuerpo se tensó al contacto con ella y su excitación se hizo máxima.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;“No conozco a nadie que se llame así. Me gusta tu nombre”.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;En ese momento abrió la puerta del ascensor para que entrara ella. Como tenía claro que los dos iban al mismo sitio marcó el noveno piso y comenzaron a subir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;“Perdona que te pregunte pero, ¿a qué te dedicas? porque se nota que de fiesta no vienes”.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;“Soy técnico en el hospital. Trabajo en mantenimiento y vuelvo de guardia”.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;“Pues debes de estar muerto. Yo en cambio vengo de estar con unas amigas de fiesta y no es lo mismo, claro”.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Ella se sonrió pensando en la mentira que acababa de decir. Si pudiera imaginarse su vecino lo que realmente había hecho. Que sí es cierto que empezó la noche con unas amigas pero no terminó precisamente con ellas. Que la cosa había mejorado cuando conoció a un chico con quien se puso tan cachonda y caliente con sus caricias y sus bailes que terminaron en su casa. Ese chico la había hipnotizado con sus ojos verdes intensos, el color moreno de su piel y su forma de moverse bailando. No era precisamente guapo ni le importaba porque le pareció tan atractivo que a la primera oportunidad que tuvo de estar con él ya se había dejado meter mano hasta donde él quiso llegar. Al principio sus piernas se acoplaron a su cuerpo y sus braguitas se mojaron a más no poder con el roce de su piel, luego le siguieron sus dedos que hábiles llegaron al centro de su pasión mientras ella jadeaba besando su cuello cuando bailaban. El cadente movimiento y la fricción de sus cuerpos la hizo volar tan alto que en menos de media hora ya habían huido de la discoteca dejando a sus amigas boquiabiertas. Habían follado tan intensamente como bailaron. No se había dejado ninguna parte del cuerpo de su amante sin probar ni descubrir, y su licor de hombre la acompañaba sobre su cuerpo y su boca. A ella le encantaba que la bañaran así. Se fue sin despertarlo. Ya tenía todo lo que había necesitado de él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el trayecto del ascensor no se dijeron nada. Sólo se alternaban las miradas entre ellos y se sonreían disimulando lo que realmente estaban pensando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora ella se fijó en él. Vio a un hombre mayor que ella, moreno, fuerte, alto y con unas manos muy grandes que aunque limpias todavía recordaban que habían estado llenas de grasa. Vestía unos vaqueros y una camiseta blanca que llevaba muy pegada por efecto del calor. Todo su cuerpo transpiraba. No se imaginaba que la mayor parte de su sudor era propiciado por ella. &lt;em&gt;“Me está mirando”,&lt;/em&gt; pensó ella. &lt;em&gt;“Qué pensaría de mí si supiera de dónde vengo en realidad. Ya lo sé. Que soy una jovencita muy zorrona que se acaba de tirar a un desconocido sólo porque la ha puesto muy cachonda. Si es eso lo que soy. Si supiera que voy desnuda bajo el vestido. Que perdí mis braguitas todavía en la discoteca y que llevo toda la noche así... Lo he vuelto a pillar mirándome. Espero que no me pille mirándolo a él. Qué vergüenza. Voy a abrir un poco las piernas para que me entre un poco de aire por aquí abajo porque me estoy volviendo a calentar&lt;/em&gt;”, y le sonrió como si no pasara nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;“Me parece que esto se este viaje se está haciendo más largo que nunca. Como no llegue pronto a casa me la saco aquí. Joder, ahora mismo me arrodillaría y le lamería tanto su rajita que se fundiría mi saliva con sus flujos mojando todo el ascensor hasta hacerla jadear. Seguro que con la cara de inocente que tiene hace tiempo que no la hacen disfrutar. Su novio no le hará el caso que se merece”,&lt;/em&gt; pensaba él mientras le devolvía la sonrisa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;“Parece tímido. Pero no debe de ser tan serio. Lo que pasa es que está cansado. Mira qué ojeras tiene. Pero sus manos… me están volviendo loca sus manos. Son tan grandes. Seguro que tiene la piel dura y áspera. Manos de mecánico. No me importaría que me girara contra la pared y sin decirme nada me agarrara con esos brazos tan fuertes y me apretara sin dejarme escapatoria. Sólo de sentirme así, prisionera de un hombre tan hombre ya me mojo entera. No me importaría sentir esas manos apretujando mis tetas. Metería una de ellas en mi boca para lamer sus dedos mientras la otra abarcara toda mi entrepierna. Todo mi ser estaría receptivo a sus rudas caricias. Sería su presa y él mi cazador. Seguro que sabría manejar mi cuerpo con la maestría con que trata cada una de sus máquinas, con delicadeza a veces y con fuerza otras. Utilizaría sus herramientas para ponerme a punto, prestando atención a todos mis movimientos. Entrando y saliendo de mi cuerpo hasta asegurarse el perfecto funcionamiento de mis entrañas. Yo, agradecida, lamería su más preciada y dura herramienta hasta que descargara sobre mí, me encanta que lo hagan así”&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;“Ya hemos llegado”.&lt;/strong&gt; Dijo él mientras ella abría sus ojos y se ruborizó cuando le abrió la puerta para dejarla salir. Casi sin respiración sintió que su fantasía terminaba cuando más necesitaba que hubiera sido real.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se despidieron sin palabras pero con unas miradas que se resistían a abandonarse y volver a la realidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“&lt;em&gt;Un momento&lt;/em&gt;”, pensó ella, “&lt;em&gt;Creo que no me queda leche en casa. Creo que tendré que pedirle al vecino…”&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5832536204100229270-3204721184854964622?l=narradortristan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://narradortristan.blogspot.com/feeds/3204721184854964622/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://narradortristan.blogspot.com/2009/08/relato-vecinos.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5832536204100229270/posts/default/3204721184854964622'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5832536204100229270/posts/default/3204721184854964622'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://narradortristan.blogspot.com/2009/08/relato-vecinos.html' title='Relato. Vecinos'/><author><name>Narrador Tristán</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17278829779920763767</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/Sbj8BZ1i3bI/AAAAAAAAAAU/UMXlnW9Y9-I/S220/tristan.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/SpgDS_5tCkI/AAAAAAAAAXQ/yig_1WPHAH4/s72-c/3595886261_794ff4b7ff11.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5832536204100229270.post-2444435805640558636</id><published>2009-08-26T10:06:00.011+02:00</published><updated>2009-08-27T10:53:55.910+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mis musas'/><title type='text'>Mis musas: Victoria Vera</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/SpTtbsFg3XI/AAAAAAAAAWo/vZqk_0k-Kwk/s1600-h/_personal24_g.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5374181315306380658" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 234px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/SpTtbsFg3XI/AAAAAAAAAWo/vZqk_0k-Kwk/s320/_personal24_g.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;“Con el bamboleo de vez en cuando se me salía un pecho, ya que llevaba un escote hasta el ombligo.”&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Con esta naturalidad cuenta ella cómo con sólo 19 años, en el año 1975, se enfrentó a la censura de la dictadura protagonizando el primer desnudo femenino sobre las tablas de un escenario. Una túnica por vestido con un escote tan largo que dejaba entrever sus pequeños y juveniles pechos. Fue en la obra de Antonio Gala “¿Por qué corres Ulises?”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se la considera la musa de la transición. Para mí no es eso, es mucho más... Es referencia de libertad, de la liberación de la mujer a mostrarse pura y libremente. Esa reivindicación natural que tantos años estuvo perseguida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me enamoré siendo niño de la belleza de Neleta en “Cañas y barro”, y luego, siendo algo mayor, fue la imagen de los primeros desnudos que pude ver en televisión. Con sólo saber que ella participaba en una película o serie ya esperaba hasta la hora que fuera para poder verla. Su elegante belleza y la sensualidad que emanaba de la pantalla de la televisión me atrapaban.&lt;br /&gt;&lt;span class="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;Me enamoré de sus pequeños y lujuriosos senos, de su mirada rasgada, de sus cabellos salvajes y rizados, de sus labios perfectos y de su maravillosa boca. La boca más incitante al pecado que he conocido nunca, pero con la apariencia de una niña inocente. Así la recuerdo. Y así fue mi musa erótica. Cuántas veces he soñado con ella. Tan joven y tan bella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cierro los ojos y aún puedo sentir sus pequeños pezones coronando esos frágiles e incipientes pechos. La blancura inocente del color de su piel, y unas facciones bellas y rectas que parecen creadas con tiralíneas. También puedo oír la sensualidad de su voz interpretando a la joven Ninette, en la obra de Mihura para televisión. Muchos años estuve perdidamente enamorado de esa joven con acento francés. Creo que aún la sigo buscando. Esa voz me sigue persiguiendo en muchas de mis noches.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todavía sigue siendo una gran profesional y una magnífica actriz, pero yo aún la recuerdo en aquellas imágenes de los años ochenta. Ahora, que es tan normal y natural ver cuerpos desnudos en televisión, cine, internet, en cualquier playa de la costa, todavía me estremezco con la belleza de las fotos de aquellos años. Transmiten algo que ahora no se puede conseguir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Adjunto algunas fotos de entonces encontradas en la red. Espero que os gusten tanto como me gustan a mí.&lt;br /&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/SpTts1ebf1I/AAAAAAAAAWw/JrS7H19OuCM/s1600-h/vera.bmp"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5374181609884581714" style="WIDTH: 128px; CURSOR: hand; HEIGHT: 200px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/SpTts1ebf1I/AAAAAAAAAWw/JrS7H19OuCM/s200/vera.bmp" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/SpTt112m1KI/AAAAAAAAAW4/YQzTPJjiMBg/s1600-h/Victoria_Vera1.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5374181764604810402" style="WIDTH: 164px; CURSOR: hand; HEIGHT: 200px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/SpTt112m1KI/AAAAAAAAAW4/YQzTPJjiMBg/s200/Victoria_Vera1.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/SpTt-GZtDYI/AAAAAAAAAXA/tSUAmd60RME/s1600-h/Victoria_Vera2.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5374181906485939586" style="WIDTH: 124px; CURSOR: hand; HEIGHT: 200px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/SpTt-GZtDYI/AAAAAAAAAXA/tSUAmd60RME/s200/Victoria_Vera2.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/SpTuGlp292I/AAAAAAAAAXI/jtmudmbjMrM/s1600-h/Victoria-Vera-siempre-actual_galeriaBig.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5374182052314150754" style="WIDTH: 134px; CURSOR: hand; HEIGHT: 200px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/SpTuGlp292I/AAAAAAAAAXI/jtmudmbjMrM/s200/Victoria-Vera-siempre-actual_galeriaBig.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5832536204100229270-2444435805640558636?l=narradortristan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://narradortristan.blogspot.com/feeds/2444435805640558636/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://narradortristan.blogspot.com/2009/08/mis-musas-victoria-vera.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5832536204100229270/posts/default/2444435805640558636'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5832536204100229270/posts/default/2444435805640558636'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://narradortristan.blogspot.com/2009/08/mis-musas-victoria-vera.html' title='Mis musas: Victoria Vera'/><author><name>Narrador Tristán</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17278829779920763767</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/Sbj8BZ1i3bI/AAAAAAAAAAU/UMXlnW9Y9-I/S220/tristan.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/SpTtbsFg3XI/AAAAAAAAAWo/vZqk_0k-Kwk/s72-c/_personal24_g.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5832536204100229270.post-2445109572793421751</id><published>2009-08-24T13:32:00.006+02:00</published><updated>2009-08-24T13:46:24.544+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='mirón'/><title type='text'>El mirón. WW. Bañadores sugerentes</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/SpJ7C5NROiI/AAAAAAAAAV4/qzEQXBfBi-4/s1600-h/7-aya-480x272.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5373492595052853794" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 182px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/SpJ7C5NROiI/AAAAAAAAAV4/qzEQXBfBi-4/s320/7-aya-480x272.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; El verano está acabando pero igual todavía queda tiempo para adquirir y disfrutar de estas prendas de baño tan sugerentes y excitantes. Las descubrí por casualidad en la red hace unos meses y tentado estoy de comprar alguno de los modelos para una posible compañía femenina. Si alguien me quisiera acompañar, claro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La que se decida a comprar y ponerse esta ropa tiene que estar segura de lo que hace, su punto exhibicionista ha de ser muy elevado. Se va a sentir más deseada por las miradas de la gente de alrededor, eso seguro. Quizá la más deseada del lugar. Ese es el encanto y la magia que imagino buscan sus diseñadores.&lt;br /&gt;&lt;span class="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;Que lástima que no haya prendas masculinas. Yo seguiré tomando el sol y bañándome desnudo, que es de la única forma en la que realmente me siento en comunión con el agua y la arena. No me importa que me miren, creo que hasta lo prefiero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si alguna se decide a ponerse estos sugerentes y mínimos modelos de bañadores que por lo menos diga dónde los va a utilizar, en qué playa, o que adjunte algunas fotos para disfrute de los que no podamos acercarnos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La web no tiene desperdicio. Puedes ver los trajes de baño, ropa interior y accesorios, en varios colores y comprobar que bien le quedan a sus diferentes y atractivas modelos femeninas. También hay un apartado para concursar. Si adjuntas unas fotos con su ropa te envían un cheque-regalo para seguir comprando. Yo no dejo de visitar la página a menudo. Todo es excitante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo malo es que la fábrica está en Australia y no sé a cuánto llegará el tema de los portes, pero seguro que luego, al utilizarlos, merece bien la pena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Adjunto algunas fotos sacadas de su web y suerte a quien los pueda disfrutar…&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/SpJ7sW4fhrI/AAAAAAAAAWg/lJytgxjuXgo/s1600-h/13.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5373493307393410738" style="WIDTH: 184px; CURSOR: hand; HEIGHT: 183px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/SpJ7sW4fhrI/AAAAAAAAAWg/lJytgxjuXgo/s200/13.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/SpJ7k-JKaSI/AAAAAAAAAWY/KEraQylI4X4/s1600-h/11.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5373493180493359394" style="WIDTH: 183px; CURSOR: hand; HEIGHT: 184px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/SpJ7k-JKaSI/AAAAAAAAAWY/KEraQylI4X4/s200/11.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/SpJ7V6Q6loI/AAAAAAAAAWI/T9RLDmyEDa0/s1600-h/5.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5373492921754097282" style="WIDTH: 187px; CURSOR: hand; HEIGHT: 195px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/SpJ7V6Q6loI/AAAAAAAAAWI/T9RLDmyEDa0/s200/5.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/SpJ7NjhiyxI/AAAAAAAAAWA/XmkC8zofUDw/s1600-h/4.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5373492778210872082" style="WIDTH: 192px; CURSOR: hand; HEIGHT: 195px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/SpJ7NjhiyxI/AAAAAAAAAWA/XmkC8zofUDw/s200/4.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/SpJ7dJLX2mI/AAAAAAAAAWQ/B3uv05A1smI/s1600-h/6.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5373493046016465506" style="WIDTH: 167px; CURSOR: hand; HEIGHT: 171px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/SpJ7dJLX2mI/AAAAAAAAAWQ/B3uv05A1smI/s200/6.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5832536204100229270-2445109572793421751?l=narradortristan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://narradortristan.blogspot.com/feeds/2445109572793421751/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://narradortristan.blogspot.com/2009/08/el-miron-ww-banadores-sugerentes.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5832536204100229270/posts/default/2445109572793421751'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5832536204100229270/posts/default/2445109572793421751'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://narradortristan.blogspot.com/2009/08/el-miron-ww-banadores-sugerentes.html' title='El mirón. WW. Bañadores sugerentes'/><author><name>Narrador Tristán</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17278829779920763767</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/Sbj8BZ1i3bI/AAAAAAAAAAU/UMXlnW9Y9-I/S220/tristan.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/SpJ7C5NROiI/AAAAAAAAAV4/qzEQXBfBi-4/s72-c/7-aya-480x272.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5832536204100229270.post-3240019752744318266</id><published>2009-08-21T09:08:00.006+02:00</published><updated>2009-08-21T09:15:10.300+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='relato'/><title type='text'>Relato: Mil palabras. Mujer sobre árbol.</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/So5Il0ahbSI/AAAAAAAAAVg/l2Mq09LmALw/s1600-h/U-A025.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5372311220061826338" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 292px; CURSOR: hand; HEIGHT: 323px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/So5Il0ahbSI/AAAAAAAAAVg/l2Mq09LmALw/s400/U-A025.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt; Fotógrafo: David Hamilton&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p&gt;Duerme tranquila, querida niña. Descansa un rato sobre mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya está apagándose el día y la luz tenue de la tarde acaricia nuestros cuerpos, de nuevo fundidos en un abrazo eterno, puro, sin medida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras duermes te observo tranquilamente, sintiendo cada pliegue de tu piel en mi piel. Noto el palpitar de tu sexo, que se agita entrecortado al compás del latido de tu corazón; la frágil caricia de tu envoltura sobre la mía, la tersura y suavidad de tus labios, el sutil movimiento de tus senos al respirar y el morado de tus pezones erectos, excitados todavía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras duermes, tu cabellera dorada se enmaraña en mí creando nuevas formas por describir; cortando el aire que, descarado y curioso, nos envuelve, poseyendo cada milímetro de nosotros y haciendo disminuir la temperatura que ambos hemos alcanzado, de nuestra sensualidad desbordada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Descansa tranquila, no tengas temor, que mis fuertes brazos te cobijan y te acunan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sueña tranquila. Disfruta de la agradable temperatura del estío, que pronto llegará el otoño y todo mi ser llorará su ausencia, esperando que el buen tiempo y el final de la primavera vuelvan a traerte de nuevo a mi lado.&lt;br /&gt;&lt;span class="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;He estado contigo toda tu vida. Cada verano he sido la sombra de tus descansos, el resguardo de la lluvia que aparecía cuando menos lo esperabas. He secado al sol tus ropas mojadas mientras yo te vestía y te abrigaba de hojas y flores. Aquí, junto al río he sido siempre un amante inmóvil, centenario, deseoso de que aparecieras en cualquier momento y me abrazaras de nuevo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vigilaba tu ropa cuando te bañabas mientras disfrutaba admirando tu delicada y preciosa desnudez. Emergías del agua una y otra vez como una Venus de cabellos de oro en el estanque del Paraíso. Tu risa, sonora y desvergonzada estremecía mis raíces, apagando los habituales y monótonos sonidos del día. Todos los seres vivos del bosque agradecían tu presencia, tus cantos, tu risa. Suspiraban por tener contacto contigo. Todos me envidiaban por ser yo el elegido y sentía desvanecerme cuando te acercabas mojada hasta mí y tus piernas largas y delgadas se asían a mi cuerpo para treparme; y tu sexo, poblado y salvaje, me besaba; tus senos se apretaban sobre mi tronco, tu boca sonreía al sentirme. Dura y áspera mi piel, frágil y suave la tuya. Así es como te gusta secarte, sobre mí, con mis ramas entre tus piernas. Y así lo deseaba yo en todo momento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He sido además testigo quieto y silencioso de tus juegos infantiles, de tus primeros besos de amor, confidente de tus amores y cobijo de tu pasión con tus jóvenes amantes. Te he visto crecer y madurar a mi lado. Siempre elegías estar junto a mí cuando hacías el amor porque sabías que yo te ocultaría de miradas extrañas y sería tu seguro protector. He escuchado muchas veces tus jadeos, tus lamentos; he apagado tus gritos, he sentido tu sudor, tus lágrimas; he olido la fragancia de tu sexo mientras otros extraños disfrutaban de tu cuerpo. Te poseían con fuerza y lujuria, quizá algunos con ternura, pero siempre con la inexperiencia de la juventud. Te entregabas sin medida ni reparos pero nunca repetías amante, siempre era con alguien diferente con quien no encontrabas lo que deseabas porque quizá buscabas algo que sabías que no te podían dar. Y eso te hacía repetir y seguir buscando. Y siempre junto a mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sólo te pediré un favor. Atiéndeme y ve haciendo cada cosa que te pido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Toma un cuchillo y pela una parte de la corteza que me envuelve. Graba tu nombre en mi tronco lo más profundo que puedas. No te preocupes por mí. Soy viejo pero seré capaz de soportarlo. Recoge en tus manos la savia que emane de mi herida. Ése es mi néctar, cúbrete la piel con él y déjame así entrar en ti, por cada uno de tus poros, hasta lo más profundo de tu ser. Mi perfume te acompañará el resto de tu vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego lame despacio mi herida. Bésala con ternura. Que tu saliva penetre hasta mis raíces. Abrázame para sentir en mi piel desnuda el tacto de tus senos, las caricias de tus pezones puntiagudos. Permíteme probar el suave manjar de tu piel, la tersura de tus vellos rizados, el sabor y el calor húmedo de tu sexo. Ése que otros poseían mientras yo sólo podía mirar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Toma de nuevo el cuchillo con las dos manos y vuelve a penetrar con su filo en mi herida con todas tus fuerzas, sobre cada letra de tu precioso nombre que deseo que se grabe más profundo en mí. Recoge otra vez mi néctar en tus manos y trepa lentamente hasta mis ramas. Descansa sobre ellas y cierra los ojos. Imagina que yo soy tu deseado amante, el que siempre buscas y todavía no has podido obtener. Mi tronco es su cuerpo. Mis ramas son su verga desnuda. Nótala grande, fuerte, áspera y dura. Como lo que ahora sientes entre tus piernas y te hace estremecer. Relájate y frota despacio tus manos mojadas sobre tu sexo. Lo notas. Comienzas a sentir mi calor. Tu corazón late cada vez más rápido y con más energía. Soy yo, tu amante. Tus labios agradecen la sensación de frescor de tus manos mojadas con mi savia. Te frotas lentamente con tus manos a la vez que te agitas sobre mi corteza. Introduces tus dedos. Noto que cada vez estoy más dentro de ti. Te muerdes los labios y acaricias tus senos. Con la ayuda de la brisa mezo tu cabello con mis hojas mientras sigue aumentando tu placer. Comienzas a jadear, te ases más fuerte a mi rama con tus piernas, te convulsionas cada vez más, nadie te puede oír, tus gemidos aumentan, gritas de placer y de éxtasis hasta llegar al orgasmo. A nuestro orgasmo. Te desvaneces.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sigue durmiendo, querida niña, que ahora yo habito en ti y tú permanecerás para siempre, como herida imborrable, en mi recuerdo. Nadie nos podrá separar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="fullpost"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5832536204100229270-3240019752744318266?l=narradortristan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://narradortristan.blogspot.com/feeds/3240019752744318266/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://narradortristan.blogspot.com/2009/08/relato-mil-palabras-mujer-sobre-arbol.html#comment-form' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5832536204100229270/posts/default/3240019752744318266'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5832536204100229270/posts/default/3240019752744318266'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://narradortristan.blogspot.com/2009/08/relato-mil-palabras-mujer-sobre-arbol.html' title='Relato: Mil palabras. Mujer sobre árbol.'/><author><name>Narrador Tristán</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17278829779920763767</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/Sbj8BZ1i3bI/AAAAAAAAAAU/UMXlnW9Y9-I/S220/tristan.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/So5Il0ahbSI/AAAAAAAAAVg/l2Mq09LmALw/s72-c/U-A025.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5832536204100229270.post-3053689420697766862</id><published>2009-08-21T09:02:00.004+02:00</published><updated>2009-08-21T09:08:28.918+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='relato'/><title type='text'>Relato: Mil palabras</title><content type='html'>Con este título, "Mil palabras", voy a intentar contar historias atrapadas en una fotografía, en el milagro recogido de un instante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me ceñiré a este número mágico de palabras no para describir la imagen sino para contar una historia imaginaria que ha quedado encerrada dentro de ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por supuesto que serán relatos e imágenes con contenido erótico. Espero que os gusten.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5832536204100229270-3053689420697766862?l=narradortristan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://narradortristan.blogspot.com/feeds/3053689420697766862/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://narradortristan.blogspot.com/2009/08/relato-mil-palabras.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5832536204100229270/posts/default/3053689420697766862'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5832536204100229270/posts/default/3053689420697766862'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://narradortristan.blogspot.com/2009/08/relato-mil-palabras.html' title='Relato: Mil palabras'/><author><name>Narrador Tristán</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17278829779920763767</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/Sbj8BZ1i3bI/AAAAAAAAAAU/UMXlnW9Y9-I/S220/tristan.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5832536204100229270.post-964285498149382827</id><published>2009-08-18T11:21:00.004+02:00</published><updated>2009-08-18T11:31:19.479+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Confesión'/><title type='text'>CLONACIÓN</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/SopzPvbpgEI/AAAAAAAAAVQ/Cu5gFYwUxgE/s1600-h/2487490.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5371232219860402242" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 220px; CURSOR: hand; HEIGHT: 172px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/SopzPvbpgEI/AAAAAAAAAVQ/Cu5gFYwUxgE/s320/2487490.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Foto: perfil de &lt;/span&gt;&lt;a href="http://sexoyfetichismo.blogspot.com/"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Pasión&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;Tras tres meses sin actualizar este blog, por motivos personales que quizá algún día me atreva a contar, me gustaría desde mi pequeña y humilde ventana al exterior, solidarizarme con todos los que están sufriendo la clonación de sus escritos y post, incluso de sus blog enteros, sin vergüenza ninguna por parte de piratas sin escrúpulos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La magia de estos espacios está en que no hay casi prohibiciones, todos podemos escribir y comentar lo que nos dé la gana basándonos en la más importante de las normas, el respeto a los demás. Cuando se falta a esta mínima norma lo ideal se vuelve sucio. Porque sucias son las mentes de quienes no lo saben hacer…&lt;br /&gt;Es muy fácil copiar o plagiar, pero qué beneficio tiene ser una persona sin interior, sin alma, sin imaginación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde el blog de Pasión &lt;a href="http://sexoyfetichismo.blogspot.com/search/label/terrorismo%20informatico"&gt;“Sexo y Fetichismo&lt;/a&gt;”, el auténtico, se pueden identificar a los tramposos de los originales. Os recomiendo que sigáis sus post pues estos piratas van a terminar con este espacio de libertad que disfrutamos muchos. Si se les identifica se les puede ganar, poco a poco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Además brindo este espacio para ayudar a quienes luchan por desenmascarar a los culpables.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasión, me he permitido poner tu avatar y enlazar con tu blog para que quien pueda leerme y todavía no siga tu blog pueda desenmascarar a los tramposos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pronto subiré algo más divertido y erótico que esto, pero que también es necesario. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5832536204100229270-964285498149382827?l=narradortristan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://narradortristan.blogspot.com/feeds/964285498149382827/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://narradortristan.blogspot.com/2009/08/clonacion.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5832536204100229270/posts/default/964285498149382827'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5832536204100229270/posts/default/964285498149382827'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://narradortristan.blogspot.com/2009/08/clonacion.html' title='CLONACIÓN'/><author><name>Narrador Tristán</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17278829779920763767</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/Sbj8BZ1i3bI/AAAAAAAAAAU/UMXlnW9Y9-I/S220/tristan.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/SopzPvbpgEI/AAAAAAAAAVQ/Cu5gFYwUxgE/s72-c/2487490.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5832536204100229270.post-2190094508138738072</id><published>2009-08-17T19:24:00.009+02:00</published><updated>2009-08-17T19:44:09.721+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Confesión'/><title type='text'>Yo te amo... Yo tampoco (Je t'aime... moi non plus)</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/SomVybHwUlI/AAAAAAAAAVI/rW52lLz4J2s/s1600-h/jane_birkin.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5370988724122309202" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 234px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/SomVybHwUlI/AAAAAAAAAVI/rW52lLz4J2s/s320/jane_birkin.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Esta canción es sencillamente la banda sonora de un polvo, intenso y sensual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es una canción sembrada de jadeos y susurros con una melodía que te atrapa y te envuelve desde el principio y aumenta en intensidad hasta acabar con un gran orgasmo de los protagonistas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo te amo, dice ella. Yo tampoco, le responde él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hemos de aprovechar la fuerza del instante, la energía de la pasión y no dejarnos llevar por sentimientos que hagan disminuir la intensidad del momento. Las mentiras caben en este diálogo. Por qué no. Se siente con cinco sentidos. Todos han de trabajar en ese preciso momento para favorecer y multiplicar el placer de ambos, pero también tenemos mente. Esa también ha de trabajar para el mismo fin. Qué más da una mentira más o menos. En este caso el fin, el orgasmo ideal, la plena y total liberación de la energía de uno mismo al Universo, justificaría estos medios. Aquí somos dos y hemos de ser igual de generosos con nuestra pareja como egoístas porque damos y recibimos placer, pero buscamos la plenitud en nuestro amante para conseguir también la nuestra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo te amo, yo tampoco.&lt;br /&gt;&lt;span class="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;Esta canción transpira humo de tabaco y alcohol. Recuerda a su autor, Serge Gainsbourg, un hombre que no atraía por aspecto físico. Tenía grandes orejas, nariz judía, las ojeras muy marcadas y siempre con una barba de tres días sin afeitar. Sin ser guapo su magnetismo atraía a las mujeres más bellas, como la cantante de esta canción y la protagonista de la foto, Jane Birkin que fue una de sus amantes. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;La canción se publicó en 1969 y anteriormente había sido grabada pero no publicada con otra de sus conocidas amantes: Brigitte Bardot, pero esta es la versión que se hizo mundialmente conocida gracias a la censura implacable de muchos gobiernos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Adjunto también algunas fotos de Jane Birkin, realizadas por Frank Guitty y que fueron publicadas en la revista Lui en diciembre de 197 cuando ella sólo tenía 27 años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/SomUjkWUdQI/AAAAAAAAAUw/m27Os9H4UpQ/s1600-h/1320704716_f144c60fbb.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5370987369389651202" style="WIDTH: 154px; CURSOR: hand; HEIGHT: 227px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/SomUjkWUdQI/AAAAAAAAAUw/m27Os9H4UpQ/s320/1320704716_f144c60fbb.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/SomUzCXu-VI/AAAAAAAAAU4/0R3xHOj53Hg/s1600-h/1320711982_9fd6d3f93f.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5370987635146684754" style="WIDTH: 236px; CURSOR: hand; HEIGHT: 208px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/SomUzCXu-VI/AAAAAAAAAU4/0R3xHOj53Hg/s320/1320711982_9fd6d3f93f.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/SomVkDPpYiI/AAAAAAAAAVA/Qx1tOVTOcoM/s1600-h/1306770618_a5da823a72.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5370988477194789410" style="WIDTH: 264px; CURSOR: hand; HEIGHT: 167px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/SomVkDPpYiI/AAAAAAAAAVA/Qx1tOVTOcoM/s320/1306770618_a5da823a72.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me asombra la espectacular belleza de esta mujer, cantante y actriz británica, residente en Francia desde los años 60, y el atrevimiento y la valentía que tuvo al realizar y publicar estas fotos en la época que se hizo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jane, yo sí que te amo... Me habría gustado componer esta canción para ti y que la interpretásemos juntos, una y otra vez en noches de música y pasión desmedida, inventando acordes nuevos con instrumentos por descubrir, fabricados con sudor, con tu piel y mi piel...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5832536204100229270-2190094508138738072?l=narradortristan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://narradortristan.blogspot.com/feeds/2190094508138738072/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://narradortristan.blogspot.com/2009/08/yo-te-amo-yo-tampoco-je-taime-moi-non.html#comment-form' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5832536204100229270/posts/default/2190094508138738072'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5832536204100229270/posts/default/2190094508138738072'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://narradortristan.blogspot.com/2009/08/yo-te-amo-yo-tampoco-je-taime-moi-non.html' title='Yo te amo... Yo tampoco (Je t&apos;aime... moi non plus)'/><author><name>Narrador Tristán</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17278829779920763767</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/Sbj8BZ1i3bI/AAAAAAAAAAU/UMXlnW9Y9-I/S220/tristan.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/SomVybHwUlI/AAAAAAAAAVI/rW52lLz4J2s/s72-c/jane_birkin.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5832536204100229270.post-7557135960734265234</id><published>2009-05-15T19:13:00.004+02:00</published><updated>2009-08-17T11:05:44.396+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='carta'/><title type='text'>Carta imaginaria del profesor a Lolita...</title><content type='html'>&lt;p align="center"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/Sg2jy92Ql4I/AAAAAAAAAL0/XEVKk11O37M/s1600-h/heaven%5B1%5D2.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5336101229494835074" style="WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 219px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/Sg2jy92Ql4I/AAAAAAAAAL0/XEVKk11O37M/s320/heaven%5B1%5D2.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;Hola querida y dulce Lolita.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Soy yo. Ya sabes quién. Tu maduro profesor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace tiempo que no te siento, que no te veo, y necesito saber de ti. Las clases este año en la Universidad ya no brillan porque tú no estás en ellas, llenándolas con tu sola presencia. Ya no acudo a repetir por enésima vez los mismos temas de siempre con la ilusión que lo hacía el año pasado cuando sabía que te iba a encontrar allí en el aula. Expectante, ansiosa por aprender y enseñar, siempre en primera fila.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Necesito saber cómo te va en tu nuevo curso. Cómo son tus compañeros y compañeras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quiero saber si te vistes para ir a clase tal y como te vestías para mí. Si sigues utilizando las braguitas blancas que me mostrabas con inocencia cuando sabías que yo te iba a mirar, disimuladamente, excepto aquel día en clase cuando me enseñaste, sólo a mí, que también sabes vestir minifalda sin usar ropa interior. Mientras todos permanecían atentos al examen tú me dejaste que también te examinara, que comprobara que tu linda rajita la tenías depilada en la zona de tus labios, que se mostraban grandes y agradables a la vista, excitados por la sensación de peligro y húmedos por el propio placer de mostrarse a mi vista, y tu pubis rasurado en forma de triángulo luciéndose orgulloso y lascivo para mí. No puedo olvidar esa deliciosa imagen. Sé que algo así no se podría volver a repetir, pero a mi cabeza vuelve en cada momento de necesaria intimidad y me libero, me vierto, y me vacío recordándolo, recordándote.&lt;br /&gt;&lt;span class="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;Me gustaría saber cómo te miran los chicos de tu edad cuando están contigo, cuando saborean tu lindo y frágil cuerpo con su mirada. Y cómo los miras tú. Qué sientes cuando ves a un chico que te gusta, que desearías besar, abrazar, y sentir como yo te deseo a ti.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sé cómo son tus experiencias con ellos. Igual no los necesitas. Me consuelo pensando que quizá te excita mostrarte y entregarte a personas maduras como yo. Que se saben con la suficiente paciencia y experiencia para hacerte llegar a tu erótico destino con la tranquilidad y la dedicación de un maestro en su obra más importante. La que le hará llegar a la inmortalidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tu cuerpo es una masa de barro que hay que humedecer, calentar y moldear para que adquiera la forma de una diosa desnuda y sugerente, excitada y sumisa, abierta y entregada en las manos fuertes y delicadas de su creador.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tu sexo necesita un trabajo lento y comedido, vehemente y enérgico en según qué momentos, y vuelta a empezar con parsimonia y la tranquilidad del que se sabe que tiene tiempo suficiente para llegar a la cima; que la vida no se apaga en tres segundos, que hay que saber vivirla y aprender de cada instante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tus pechos, juveniles y altivos, serenos y desafiantes, son un lienzo en blanco, donde dejaría que mi pincel acariciara y dibujara los más deliciosos y sugerentes trazos, con la agilidad de un maestro, y con la firme necesidad de crear una obra inolvidable. Irrepetible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tu boca, grande y de generosa sonrisa, se entregaría deliciosa a devolver cada una de mis caricias, sabedoras de la calidez de su forma y la suavidad de la piel que abarcaría en cada embestida. Por tu boca tus palabras, gemidos, gritos y susurros me indicarán por dónde debo seguir elaborando nuestra obra maestra. Serás colaboradora necesaria y juntos podremos alcanzar la inmortalidad que buscan los artistas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sé si todo esto es a lo que te tienen acostumbrada los chicos de tu edad, tus espontáneos y numerosos amantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo sé hasta dónde podríamos llegar si el infinito fuera alcanzable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por lo menos así lo imagino cada día, cada noche… &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="fullpost"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5336100596136288706" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 104px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/Sg2jOGZ0IcI/AAAAAAAAALs/eZRR9W6l1_s/s320/115793812_e762a686c1.jpg" border="0" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5832536204100229270-7557135960734265234?l=narradortristan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://narradortristan.blogspot.com/feeds/7557135960734265234/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://narradortristan.blogspot.com/2009/05/carta-imaginaria-del-profesor-lolita.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5832536204100229270/posts/default/7557135960734265234'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5832536204100229270/posts/default/7557135960734265234'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://narradortristan.blogspot.com/2009/05/carta-imaginaria-del-profesor-lolita.html' title='Carta imaginaria del profesor a Lolita...'/><author><name>Narrador Tristán</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17278829779920763767</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/Sbj8BZ1i3bI/AAAAAAAAAAU/UMXlnW9Y9-I/S220/tristan.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/Sg2jy92Ql4I/AAAAAAAAAL0/XEVKk11O37M/s72-c/heaven%5B1%5D2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5832536204100229270.post-6478015704813568346</id><published>2009-05-08T17:52:00.008+02:00</published><updated>2009-08-17T11:06:16.629+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Confesión'/><title type='text'>Confesiones: ¿Recordáis vuestra primera vez?</title><content type='html'>&lt;p align="center"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/SgRV00iCA0I/AAAAAAAAAK0/BvQQb1rTeaM/s1600-h/2.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5333482224656450370" style="WIDTH: 200px; CURSOR: hand; HEIGHT: 204px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/SgRV00iCA0I/AAAAAAAAAK0/BvQQb1rTeaM/s320/2.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;strong&gt;¿Vosotros recordáis vuestra primera vez?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No es lo que pensáis... La primera vez que me acosté con una chica fue una experiencia más bien decepcionante. No es de eso de lo que os quiero escribir ahora. Eso ya lo contaré en otra de mis confesiones...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Debía de tener unos trece años, sé que estaba en octavo de primaria, como se llamaba antes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era primavera y ya empezaba a apretar el calor. Tal y como ahora. Me excitaba muy fácilmente. Con cualquier fotografía de revistas que mostraban un poco de más. Con las chicas que se ceñían ropas al cuerpo tan apretadas que marcaban sus curvas. Con las minifaldas, escotes, transparencias. Todo me parecía excitante. Era un mundo nuevo de descubrimientos intensos, a cada instante, de sensaciones nuevas y placenteras que alteraban mi cuerpo por completo. Siempre me ha gustado observar, y en esa época cambiante de mi vida la mayor parte de mi tiempo lo pasaba pensando en ellas…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recuerdo que esa tarde de primavera, quizá mayo o principio de junio, estaba con mi madre comprando en un gran supermercado de mi ciudad, un antiguo Pryca para ser más exactos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hubo algo que modificó la monotonía de la tarde de compras. Vi a una de mis compañeras de clase, precisamente la que más me gustaba por entonces, comprando con su madre. De casualidad que coincidimos y la saludé pero ambos seguimos con la compra. Si ella tenía unos trece años como yo, su madre no debía de ser mucho mayor de treinta años. Era una madre joven y muy atractiva. Rubia como su hija y muy, muy guapa.&lt;br /&gt;&lt;span class="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;Con la intriga y las ganas de volverlas a ver dejé a mi madre un rato para seguir y espiar un rato a mi compañera de clase y a su madre. Las seguí desde lejos por el supermercado viendo cómo hacían su compra y hablaban. Recuerdo que me calenté mucho cuando las observé en la zona de ropa interior. No pasó nada extraño ni fuera de lo normal pero sólo de ver las braguitas y los sujetadores que estaban eligiendo para ellas dos, sin saber que yo las miraba, y de imaginar cómo les sentarían puestas a esas dos mujeres, me hicieron hervir la sangre. Realmente necesitaba de muy poco para excitarme a esa edad. Salí corriendo a avisar a mi madre que tenía que ir al baño urgente. Era totalmente cierto. Lo que no creo que se imaginara mi madre era a qué me iba a dedicar en el baño. Mi cara y mis gestos demostraban ciertamente urgencia, pero otro tipo de urgencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo llevaba tiempo masturbándome. Por lo menos un año. Incluso hacía concursos de pajas con los demás compañeros. Cosas de adolescentes, imagino. A ver quién eyaculaba antes. Como es natural a mí me gustaba masturbarme y en ese momento de tensión y de hormonas acumuladas lo necesitaba, a la salud de mi amiga y su madre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero esa vez fue diferente, muy diferente. No podré olvidar nunca la imagen del aseo público, encerrado en el pequeño habitáculo del retrete, sentado, mirando hacia la puerta y dirigiendo los movimientos ya mecánicos y conocidos de mis dedos y mi mano sobre mi sexo, erecto, joven y ávido de mis caricias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo hasta ahí se podría considerar normal por las veces que lo había repetido anteriormente. Era placentero. Pensaba en ellas dos, en su ropa interior, en sus cuerpos, en todo lo que necesitaba para sentirme mejor, pero al momento de eyacular fue de otra forma. Algo se generó en mi interior, un nudo en mi estómago, pellizcando la base de mi columna vertebral y todos mis músculos, en diferentes espasmos y contracciones de placer inmenso, casi dolorosas. Yo sudaba por el calor de la tarde y de la atmósfera contraída de aquel pequeño espacio donde me encontraba, pero mi sensación de calor se multiplicó por mil. Me asusté tanto que no sabía si me había roto algo o qué pasaba en mi interior.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me limpié tan rápido como pude y me puse los pantalones para salir corriendo de allí. Llegué enseguida junto a mi madre, sudando por la carrera y la experiencia previa en el aseo. No pude articular palabra durante mucho rato. Sólo pensaba en lo que me acababa de ocurrir. ¿Sería normal?.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estuve unos días sin tocarme porque tenía miedo de haber hecho algo mal, pero al comprobar que las sensaciones se repetían ya empecé a tomar cuenta de lo que pasaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No se lo conté nunca a nadie. Ni a mis compañeros ni a mi familia. No quería quedar por tonto pero no se me olvidará aquella tarde en el retrete de aquel centro comercial. Ese fue mi primer orgasmo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Incluso ahora cuando voy a comprar a un centro comercial pienso si debería entrar al retrete y repetir esa experiencia. Alguna vez lo he hecho, no lo dudéis.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y no me olvidaré nunca de mi compañera de clase y de su madre, porque participaron en aquella primera vez…&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5832536204100229270-6478015704813568346?l=narradortristan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://narradortristan.blogspot.com/feeds/6478015704813568346/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://narradortristan.blogspot.com/2009/05/confesiones-recordais-vuestra-primera.html#comment-form' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5832536204100229270/posts/default/6478015704813568346'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5832536204100229270/posts/default/6478015704813568346'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://narradortristan.blogspot.com/2009/05/confesiones-recordais-vuestra-primera.html' title='Confesiones: ¿Recordáis vuestra primera vez?'/><author><name>Narrador Tristán</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17278829779920763767</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/Sbj8BZ1i3bI/AAAAAAAAAAU/UMXlnW9Y9-I/S220/tristan.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/SgRV00iCA0I/AAAAAAAAAK0/BvQQb1rTeaM/s72-c/2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5832536204100229270.post-2870741775538500645</id><published>2009-05-07T17:23:00.005+02:00</published><updated>2009-08-17T11:06:34.626+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='carta'/><title type='text'>Perdóname</title><content type='html'>&lt;p align="center"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/SgL9pp5kw0I/AAAAAAAAAKs/Hn1MZUse74A/s1600-h/21.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5333103800823890754" style="WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 186px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/SgL9pp5kw0I/AAAAAAAAAKs/Hn1MZUse74A/s320/21.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;Si alguna vez te he ofendido sin querer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si me has sentido ausente, o no he sabido responder a tus miradas, a tus gestos, a tus exigencias y necesidades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si te han hecho falta mis caricias, mis palabras, mi olor, mis manos, mi sexo…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si no he sabido estar a la altura de lo que tú representas para mí,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Perdóname&lt;/strong&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hago propósito de enmienda y mi penitencia la cumpliré tal y como desees. Donde desees y en las posturas que más te plazcan. Soy todo tuyo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Imagíname de cualquier forma que allí estaré, en tus manos, en tu mente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y luego, si es posible, me lo cuentas…&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5832536204100229270-2870741775538500645?l=narradortristan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://narradortristan.blogspot.com/feeds/2870741775538500645/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://narradortristan.blogspot.com/2009/05/perdoname.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5832536204100229270/posts/default/2870741775538500645'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5832536204100229270/posts/default/2870741775538500645'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://narradortristan.blogspot.com/2009/05/perdoname.html' title='Perdóname'/><author><name>Narrador Tristán</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17278829779920763767</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/Sbj8BZ1i3bI/AAAAAAAAAAU/UMXlnW9Y9-I/S220/tristan.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/SgL9pp5kw0I/AAAAAAAAAKs/Hn1MZUse74A/s72-c/21.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5832536204100229270.post-2717889861922471922</id><published>2009-05-06T11:38:00.013+02:00</published><updated>2009-08-17T11:06:57.682+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mis musas'/><title type='text'>Mis Musas: Moana Pozzi</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/SgFbnoOZvHI/AAAAAAAAAJ8/LN3ndMGWUHM/s1600-h/Moana_Pozzi_0026.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5332644170154228850" style="WIDTH: 240px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/SgFbnoOZvHI/AAAAAAAAAJ8/LN3ndMGWUHM/s320/Moana_Pozzi_0026.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;«Vive como si fueras a morir mañana, piensa como si no fueses a morir nunca»&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;Este era el lema de esta fabulosa y espectacular actriz italiana que falleció en 1994 con tan sólo 33 años habiendo rodado un centenar de películas, la mayoría de ellas pornográficas en formato video, aunque también participó en películas serias incluso en una con una pequeña aparición las órdenes de Fellini. También fue candidata del Partido del Amor en 1992 junto a la actriz porno Cicciolina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No soy un apasionado del porno. En realidad me transmite muy poco. Prefiero las películas cargadas de erotismo sin sexo explícito, pero &lt;strong&gt;Moana&lt;/strong&gt; es una excepción. Es la única actriz pornográfica que todavía me excita al verla actuar en sus películas. Acostumbrados a las actrices de plástico y vacías de sentimiento en la cámara de la actualidad, &lt;strong&gt;Moana&lt;/strong&gt; sí transmitía y emocionaba. En cada una de sus apariciones y entrevistas en televisión mostraba una clase difícil de igualar y tenía un cuerpo natural que quitaba el hipo sólo con verla. Era sensual y simpática, desbordante en deseo y lujuria contenida en esas maravillosas curvas, y en la amplitud de su sonrisa y su cautivadora mirada.&lt;br /&gt;&lt;span class="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;Sólo he podido reunir tres de sus películas en mi videoteca que veo y reveo miles de veces y siempre me conmueve, me excita, me caliento y casi siempre me vierto mirándola y pensando en ella. Dos de las películas que tengo son de formato video, no se ven muy bien y están dobladas en alemán pero aún así, viendo cómo miraba a la cámara cuando la penetraban, y en cada una de las felaciones que magistralmente ejecutaba, yo siempre he pensado que realmente me miraba a mí, siento que he estado desde la primera vez que la ví enamorado de ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He elegido estas fotos de ella para ponerlas aquí porque es así como la recuerdo, glamourosa y bella. Electrizante en su mirada y sensual en cada una de sus poses.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay quien asegura que en realidad no está muerta. No sé si será verdad. Pero la prefiero recordar así, como en estas magníficas fotos. Y en cada una de las escenas de sexo duro en las que yo he imaginado ser su protagonista…&lt;/p&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/SgFb8umS3lI/AAAAAAAAAKE/HE5E37hnX-o/s1600-h/moana1.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5332644532642307666" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 150px; CURSOR: hand; HEIGHT: 213px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/SgFb8umS3lI/AAAAAAAAAKE/HE5E37hnX-o/s320/moana1.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/SgFc8cZpeVI/AAAAAAAAAKU/B5mNoLRu1CI/s1600-h/moanapozzi.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5332645627269052754" style="WIDTH: 220px; CURSOR: hand; HEIGHT: 211px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/SgFc8cZpeVI/AAAAAAAAAKU/B5mNoLRu1CI/s320/moanapozzi.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="left"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/SgFcHPQF4bI/AAAAAAAAAKM/_wF8c4x-nq0/s1600-h/moanapozzi.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="left"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/SgFcHPQF4bI/AAAAAAAAAKM/_wF8c4x-nq0/s1600-h/moanapozzi.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="left"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/SgFcHPQF4bI/AAAAAAAAAKM/_wF8c4x-nq0/s1600-h/moanapozzi.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="left"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/SgFcHPQF4bI/AAAAAAAAAKM/_wF8c4x-nq0/s1600-h/moanapozzi.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="left"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/SgFcHPQF4bI/AAAAAAAAAKM/_wF8c4x-nq0/s1600-h/moanapozzi.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/SgFcHPQF4bI/AAAAAAAAAKM/_wF8c4x-nq0/s1600-h/moanapozzi.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5832536204100229270-2717889861922471922?l=narradortristan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://narradortristan.blogspot.com/feeds/2717889861922471922/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://narradortristan.blogspot.com/2009/05/mis-musas-moana-pozzi.html#comment-form' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5832536204100229270/posts/default/2717889861922471922'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5832536204100229270/posts/default/2717889861922471922'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://narradortristan.blogspot.com/2009/05/mis-musas-moana-pozzi.html' title='Mis Musas: Moana Pozzi'/><author><name>Narrador Tristán</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17278829779920763767</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/Sbj8BZ1i3bI/AAAAAAAAAAU/UMXlnW9Y9-I/S220/tristan.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/SgFbnoOZvHI/AAAAAAAAAJ8/LN3ndMGWUHM/s72-c/Moana_Pozzi_0026.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5832536204100229270.post-1859710157323843204</id><published>2009-04-16T19:17:00.004+02:00</published><updated>2009-08-17T11:07:18.598+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='carta'/><title type='text'>Fóllame, Doctora.</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/Sedo67CD5PI/AAAAAAAAAJs/JQDxp2cdmGc/s1600-h/foto+1111.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5325340445876937970" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 250px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/Sedo67CD5PI/AAAAAAAAAJs/JQDxp2cdmGc/s320/foto+1111.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Hola doctora, perdona que te vuelva a molestar. Es un caso urgente. De extrema necesidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No me encuentro bien. Ha llegado la primavera, el buen tiempo, el calor. Pero no soy el mismo. En otras circunstancias estaría feliz, pero ahora no. Tenías razón en tu diagnóstico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Te necesito&lt;/strong&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Necesito recobrar mi vitalidad, mis ganas de escribir a diario, de transmitir mis sentimientos más profundos y pasionales. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Me falta el aire para respirar. Me encuentro en off. Lo que escribo lo desecho porque no me excita ni a mí. Ese no soy yo.&lt;br /&gt;&lt;span class="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;Apelo a tu juramento hipocrático y a tu profesionalidad. Tú sabes cómo devolver el calor a mi interior. Alterar el ritmo y la intensidad del color de mi sangre. Con tus palabras me altero, con tus caricias, hiervo...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Soy tu mejor paciente. Me dejaré hacer. El tratamiento ha de ser de choque. Si es necesario ahora mismo podemos empezar. Lo dejaré todo para recibirte. Vestido, por supuesto, porque me hace falta que me desnudes, poco a poco, a tu ritmo, sintiendo tus manos, tus pechos, tus labios. No te preocupes, rompe mi ropa, muérdeme, lléname de ti.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Pero fóllame, doctora. Hazme tuyo.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;La medicina de tu cuerpo es la única que me puede hacer reaccionar. El tratamiento ha de ser intensivo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Tú decides, yo obedezco…&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5832536204100229270-1859710157323843204?l=narradortristan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://narradortristan.blogspot.com/feeds/1859710157323843204/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://narradortristan.blogspot.com/2009/04/follame-doctora.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5832536204100229270/posts/default/1859710157323843204'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5832536204100229270/posts/default/1859710157323843204'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://narradortristan.blogspot.com/2009/04/follame-doctora.html' title='Fóllame, Doctora.'/><author><name>Narrador Tristán</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17278829779920763767</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/Sbj8BZ1i3bI/AAAAAAAAAAU/UMXlnW9Y9-I/S220/tristan.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/Sedo67CD5PI/AAAAAAAAAJs/JQDxp2cdmGc/s72-c/foto+1111.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5832536204100229270.post-2786164478993763691</id><published>2009-04-08T10:43:00.007+02:00</published><updated>2009-08-17T11:07:39.250+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='relato'/><title type='text'>Relato: Habitación 206. Noche de Bodas</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/SdxmAqtvxFI/AAAAAAAAAI0/MVRLDB1u1DE/s1600-h/00foto.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5322241021297280082" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 206px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/SdxmAqtvxFI/AAAAAAAAAI0/MVRLDB1u1DE/s320/00foto.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;div&gt;La puerta de la habitación se abrió pasada la media noche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Él entró con ella en brazos y la dejó suavemente sobre la cama.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hombre iba vestido con chaqué negro y chaleco gris, con corbata al mismo tono. Ella vestida con un traje blanco de novia, de un blanco tan puro que hacía resaltar el color de su piel morena y de su larga cabellera negra recogida en su cabeza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al fin disfrutaban de su ansiada soledad, ahora como marido y mujer. Por fin se habían terminado ceremonia y celebración.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_ &lt;em&gt;Ya estamos solos, cariño&lt;/em&gt;.- le dijo él mientras se quitaba lentamente chaqueta y corbata.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_ &lt;em&gt;Menos mal. Llevo todo el día mojada. Desde que me dijiste que esta noche de bodas la pasaríamos en nuestra habitación preferida no he hecho más que pensar en qué sorpresas me tendrías preparada&lt;/em&gt;.- ellos sabían que el calor y la atmósfera de su habitación del humilde Hostal Linamar no se podía conseguir en ningún hotel cinco estrellas de la ciudad. Su habitación estaba a la altura de lo que necesitaban esa noche. Revivir y multiplicar cada uno de sus encuentros esporádicos e intensos en esa habitación durante años. Ahora felizmente casados. Como ambos habían querido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_ &lt;em&gt;Lo tengo todo preparado. No te preocupes&lt;/em&gt;.- le dijo mientras descorchaba una botella de cava.- &lt;em&gt;no te quites la ropa todavía. Suéltate el pelo, quítate sólo los zapatos y levántate la falda para que vea lo mojada que te has puesto&lt;/em&gt;.- le dijo al darle su copa para brindar juntos.&lt;br /&gt;&lt;span class="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;Ella, sentada en el borde de la cama, se levantó la falda del vestido dejando ver sus medias sujetas con ligero a su cintura y un mínimo tanga blanco transparente que dejaba ver su generosa mata de vello en forma de triángulo, salvaje y poblada, de pelo negro y rizado bajo el tanga. Se había depilado todo lo que su ropa interior no podía cubrir. Para él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_ &lt;em&gt;¿Te gusta? Llevo todo el día pensando en el momento de enseñarte este pequeño regalo. Sé que te gusta así, recortadito, con tanga y liguero. Me lo puse esta mañana y ya empecé a calentarme de lo que te deseo. No podía aguantar más. He sido mala ¿verdad?.-&lt;/em&gt; le dijo ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Él, con la copa en una mano le palpó suavemente la vulva, bajo su ropa interior, para comprobar su excitación mientras se acercaba a su boca, y besarla lenta y apasionadamente. Ella se estremeció al contacto de su mano en su sexo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_ &lt;em&gt;Creo que sí. Has sido mala y tendré que castigarte&lt;/em&gt;.- le dijo él al oído después de besarla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se incorporó para quitarse la camisa. Dejó ver un torso joven y fuerte, poblado de vello en el pecho. No tenía más de treinta años. Quizá unos tres o cuatro años mayor que ella. O eso aparentaban. Se dejó el pantalón y los zapatos puestos y se fue a abrir el armario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sacó un collar de cuero y una fusta con acabado en unas pequeñas tiras también de cuero. Le puso a ella el collar y la ató a la cama. Ella se colocó en posición de perrito con la falda del traje subida sobre la cintura. Le mostraba sus nalgas desnudas, y bajo ellas sus medias sujetas con el liguero. Su culo lucía generoso, lascivo y apetitoso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_ &lt;em&gt;Dime perrita. Tengo que castigarte. Has sido muy mala. ¿Has pensado en otros el día de tu boda?.-&lt;/em&gt; le dijo mientras le acariciaba en sus nalgas con las tiras de la punta de la fusta. Jugaba a intentar meter la punta por la goma del tanga y del liguero. Rozando sus entradas con la punta dura y flexible de su fusta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_ &lt;em&gt;Síiii&lt;/em&gt;.- dijo ella susurrante y temerosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_ &lt;em&gt;No te oigo perrita. Habla más fuerte&lt;/em&gt;.- le dijo y le dio un golpe seco y fuerte en sus glúteos.- ella gritó emitiendo un sonido mezcla de dolor y jadeo mientras decía.- &lt;em&gt;Siiiiii&lt;/em&gt;.- ahora lo dijo más fuerte.- &lt;em&gt;he sido muy mala. He pensado en otros hombres. Me he puesto muy cachonda&lt;/em&gt;.- le contestó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_ &lt;em&gt;Ya veo. Así que estas hecha una perrita en celo. Menos mal que has dado conmigo. Vamos a ver cual debe ser tu castigo. ¿Has pensado en el cura? ¿Te ha puesto cachonda en la ceremonia el cura que nos acaba de casar?&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;_ &lt;em&gt;Sí. Estaba en celo. Es un cura joven y muy atractivo. Cada vez que me arrodillaba delante de él en la iglesia tenía que agachar la vista porque pensaba en su poya marcando por debajo de la sotana. Sin nada debajo. Y yo imaginaba que la levantaba para verla, admirarla y chupársela, dura, llenando mi boca hasta la garganta mientras decía la oración. Me entraban sudores de imaginar su cara de asombro y placer al sentir mi lengua por sus huevos y mi mano pajeándolo, sabiendo lo que se ha perdido por ser un cura, delante de todos sus fieles. Corriéndose sobre mi pelo, en mi cara…. Lo he pensado. De hecho me caía el flujo por las piernas bajo el vestido de lo caliente que me he puesto. He sido muy mala. Casi me corro en la ceremonia&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_ &lt;em&gt;Ya veo que eres muy guarra. Pobre curita que no tiene nada que ver en esto y lo que ha tenido que soportar en su vida por su voto de castidad y celibato. Y eso que aún es joven. Sólo por eso te mereces cinco azotes en tu culito&lt;/em&gt;.- le dijo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se dispuso a proporcionarle el castigo que necesitaba. Primero dio dos azotes en el aire, junto a ella, que lo cortaron en unos zumbidos sonoros que a ella la estremecieron. Temblaba de pensar en el dolor que iba a sentir en tan poco espacio de tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El primer azote fue fuerte y seco, tras golpear y lastimar la piel desnuda de sus nalgas dejó la fusta pegada a su piel. Ella emitió un grito de dolor mordiéndose los labios, con los ojos cerrados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_ &lt;em&gt;Quiero oírte más fuerte. No te aguantes el dolor. Grita para aliviarlo y ponerme más cachondo de lo que estoy ahora. Si no lo haces dejaré de azotarte&lt;/em&gt;.- le dijo él, amenazador. Ella no quería que esto acabase. Le gustaba sentir la mezcla de dolor y placer en un acto de completa sumisión con su recién estrenado marido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con el siguiente golpe seco en su culo ella exhaló un grito desgarrador, que liberaba toda su tensión. Abrió los ojos para verse con el traje de novia recogido en la cintura y a su marido golpeándola con su fusta. Era lo máximo que podía esperar en su noche de bodas. Contrajo los músculos para recibir el tercer y el cuarto azote que le provocaron otros dos generoso gritos más de placer contenido y de dolor intenso. Su respiración se entrecortaba con una mezcla de nerviosismo y excitación. Estaba tan mojada que con sólo tocarse sabía que llegaría su primer orgasmo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antes de azotarla por quinta y última vez, pasó primero las tiras de la punta de la fusta por la entrada de su sexo, frotando suavemente su extremo, acariciando sus labios y su clítoris, y pasando de nuevo a la entrada de su ano. Lentamente. La fusta quería descubrir cada rincón de su intimidad antes de volver a lastimarla. Ella gimió con el contacto en su vulva y en el momento más alto de su excitación, cuando ella menos lo esperaba, él le propinó el último y más fuerte azote en sus glúteos, provocando un fuerte sonido en la habitación al silbar el aire con el movimiento rápido de la fusta y en el preciso golpeo de la piel desnuda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su grito sonó aún más intenso y desgarrado que en las anteriores sacudidas y mientras él se acercó a lamer su piel herida y marcada con cinco rallas de rojo intenso, que pronto tornarían a morado, ella no pudo más que sentir la cálida lengua de su amante en sus heridas, multiplicando su sensación. Permanecía atada a la cama en posición de perrita y él le bajó el tanga hasta las rodillas. Comenzó a chupar su orificio más trasero a la vez que con su mano le frotaba su sexo, mojado de excitación, y con la fusta sobaba sus tetas. Ella no pudo más y comenzó a jadear y gritar cuando llegó al orgasmo, con gritos semejantes a los de cada uno de sus merecidos azotes. Estaba en trance y él no dejaba de chupar y lamer su más tierna y dolorida piel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_ &lt;em&gt;Veo que has sabido comportarte muy bien. Veré si necesitas más c&lt;/em&gt;astigo.- le dijo él, todavía semivestido y situado tras ella en la cama.- &lt;em&gt;Dime, ¿Has pensado en alguien más en la ceremonia o en la celebración? No me mientas&lt;/em&gt;.- le volvió a insistir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_ &lt;em&gt;Siii, he sido más mala todavía. Cuando vi a mi primo mayor, el que todos los veranos pasa una temporada en casa de mis padres. Estaba tan atractivo que recordé cómo le marcaba su verga en el bañador cuando jugaba a excitarlo en mi juventud. Cuando me hacía la distraída en el agua y me dejaba rozar por él y se ponía caliente y duro como una piedra. Fue la primera poya que vi en mi vida y la que me desvirgó el verano que cumplí diecisiete. Estuve tentada de llamarlo a la mesa nupcial y, delante de ti y de todos los invitados, sentarme en la mesa y levantar mi falda para dejar ver mi coño chorreando de ganas de que me lo chupara y lamiera como él sabe hacer y me hizo tantas veces; allí mismo, de rodillas delante de todos y yo ofreciendo mi mejor espectáculo para ponerme aún más cachonda. Y ver la cara de asombro de todos al hacerlo. ¡Dios! Cómo me he mojado pensándolo mientras comíamos. Ese habría sido mi mejor regalo de bodas, sin duda.-&lt;/em&gt; dijo ella, todavía excitada por las caricias de su marido en su trasero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_ &lt;em&gt;Ya veo que eres muy perra. Así que eso es lo que has deseado. Pues veremos qué castigo habré de darte. Déjame liberar tu espalda y tus &lt;/em&gt;tetas.- le dijo él y se dispuso a abrir el vestido por la espalda y dejar la parte superior de su espalda y sus pechos libres, sin quitarle todavía el vestido totalmente que seguía recogido en su cintura. Con la fusta acariciaba todo su cuerpo, desde el cuello hasta los pies. Ella seguía sobreexcitada esperando que en cualquier momento la azotara de nuevo, sin avisar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_ &lt;em&gt;Creo que este castigo ha de ser diferente. Tendrás que llevar diez bolitas en tu culito. Es lo que toca.&lt;/em&gt;- le dijo mientras volvía al armario a buscar algo. Sacó un juego de 15 bolas chinas anales unidas por una cuerda y un bote de lubricante. Eran de tamaño considerable, para culitos estrenados y entrenados. Sin duda que ese sí que lo era.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella notó cómo le embadurnada la entrada de su más prohibido interior con lubricante. Lo sentía viscoso y fresco. Le placía sentir los dedos de él en su ano, resbaladizos, entrando y saliendo a su antojo de su interior, hasta que empezó a meter bolas por su culo. Con cada una de ellas creía que iba a desvanecerse. Sentía un placer intenso de lujuria desbordada al pensar que era su recién estrenado marido el que le iba introduciendo una a una las diez primeras bolas de casada por el culo. Se mordía el labio inferior mientras se agarraba a la cama para no desmayarse. Cuando terminó su trabajo le colgaban todavía 5 bolas que sobresalían colgando de su trasero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_ &lt;em&gt;Ahora sí pareces una perrita, cariño. Qué pensabas, que era tu primo el que te la estaba metiendo ¿verdad?. ¿Fue él el primero que te enterró la verga en tu culito de perra? Dímelo ahora mismo.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;_ &lt;em&gt;Sí fue él el primero. Pero luego han pasado muchos más. Recuerdo cada una de las poyas que me han sodomizado cariño mío. Esto me encanta&lt;/em&gt;.- le contestó ella susurrante, sumisa y rendida de placer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_ &lt;em&gt;Mueve la colita que acaba de llegar tu dueño. Vamos. ¡Ahora!&lt;/em&gt;.- le dijo él gritándole. Ella no entendió lo que tenía que hacer y se llevó otro azote fuerte y seco en sus nalgas. Gritó con todas sus ganas a punto de sentir que volvía a correrse y empezó a mover su culo mientras las cinco bolas unidas por su cuerda hacían el efecto de un rabo de perro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_ &lt;em&gt;Ven aquí, perrita. Lame bien a tu dueño&lt;/em&gt;.- le dijo a ella mientras se acercaba a su cara, con el collar todavía atado a la cama. Ella se apresuró a soltarle los pantalones y bajarle los slips para liberar la verga de su amante, sin dejar de mover su culo como un perro agradecido que quiere jugar con su amo. Él mientras acariciaba sus pechos y su espalda con la punta de tiras de cuero de la fusta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Palideció al ver la verga grande y gruesa de su marido. Estaba a punto de llegar de nuevo al clímax y comenzó a lamerla sin tocarla con las manos. Con su hábil lengua desde la base hasta la punta. Al principio sólo la chupaba y la bañaba en su saliva. Cuando la tuvo totalmente mojada se la introdujo entera en la boca, hasta la garganta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dos azotes más le dio con la fusta en sus nalgas mientras tenía su verga dentro de la boca. Con los gritos apagados por la carne que le impedía emitir sonido dentro de su garganta siguió chupando y follando su verga con la boca desenfrenadamente, no podía parar, estaba en trance moviendo culito y boca al compás. Cada vez más rápido. Cada vez más fuerte. El roce de las bolas que colgaban de su culo y golpeaban sobre sus labios y su vulva, la verga de su marido en su boca, y el miedo y la tensión generada por los azotes le hicieron volver a alcanzar otro orgasmo. Intenso. Bestial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Él sacó su verga de la boca y mientras ella gritaba exhausta de placer, frotando su clítoris para aumentar y alargar las sacudidas de sus orgasmos repetidos y continuos, él la giró y la puso de espaldas a él. Ella seguía jadeando cuando la empaló y penetró con su sexo. Entró rápida y lubricada gracias a todo el flujo que salía del interior de ella bajando por sus piernas. Ella siguió moviendo su culito como un perro mientras él golpeaba sus nalgas doloridas y amoratadas con una mano. El dolor aumentaba, si cabe, su lujuria y sus orgasmos. Él siguió embistiéndola con energía, bombeando y golpeando a la vez sus nalgas hasta que decidió coger las bolas y empezar a sacarlas una a una.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella no pudo aguantar más al sentir cómo se movían en su interior el sexo de su marido por un orificio y las bolas rozando su recto por el otro. Cada una de las bolas emergían de su ano lentamente mientras ella seguía gritando y gimiendo. Agarró la almohada para morderla y apagar el sonido de sus gritos y evitar así que acudieran todos los vecinos y los trabajadores del hostal quien sabe si a socorrerla por sus gritos o tal vez a unirse al espectáculo de su noche de bodas. Notó que se desmayaba cuando se sintió libre de todas las bolas y su marido sacó también su verga de dentro de ella. Estaba a punto de correrse él también.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella y él seguían gimiendo presos del placer cuando él comenzó a verter todo su néctar sobre su vestido de novia. El mismo que tanto tiempo le había llevado preparar y elegir para sorprenderle a él y a todos los invitados. El secreto que llevaba tantos meses guardando sólo para que sus ojos lo vieran estaba ahora siendo bautizado con millares de gotas del rico semen de su marido. Ella no pudo aguantarse más y se desvaneció sobre las sábanas exhausta y, presa del clímax y el placer, se orinó mojando traje, cama, sábanas… Nunca había sentido algo parecido en su vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era el mejor fin de fiesta para su mágico día de boda. El que siempre habían soñado. Se abrazaron los dos y así permanecieron un buen rato. Besándose la boca y lamiendo sus heridas. Amándose.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora quedaba guardar su traje de novia hasta que quizá a alguna de sus hijas, en el futuro, si las tenía, pudiera enseñárselo y al ver las manchas que tuviera decirles “Mirad cuánto me quiso vuestro padre la noche de nuestra boda”. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="fullpost"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5322242010468342546" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 207px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/Sdxm6PqgWxI/AAAAAAAAAJE/aWdY6F-f5NM/s320/001foto.jpg" border="0" /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5832536204100229270-2786164478993763691?l=narradortristan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://narradortristan.blogspot.com/feeds/2786164478993763691/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://narradortristan.blogspot.com/2009/04/relato-habitacion-206-noche-de-bodas.html#comment-form' title='11 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5832536204100229270/posts/default/2786164478993763691'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5832536204100229270/posts/default/2786164478993763691'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://narradortristan.blogspot.com/2009/04/relato-habitacion-206-noche-de-bodas.html' title='Relato: Habitación 206. Noche de Bodas'/><author><name>Narrador Tristán</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17278829779920763767</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/Sbj8BZ1i3bI/AAAAAAAAAAU/UMXlnW9Y9-I/S220/tristan.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/SdxmAqtvxFI/AAAAAAAAAI0/MVRLDB1u1DE/s72-c/00foto.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>11</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5832536204100229270.post-4691359410443267622</id><published>2009-04-08T10:09:00.006+02:00</published><updated>2009-08-17T11:08:51.557+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Confesión'/><title type='text'>AMORES...</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/SdxnlWpQF3I/AAAAAAAAAJM/kG8mBnpD4AY/s1600-h/G006-16.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5322242751076505458" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 222px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/SdxnlWpQF3I/AAAAAAAAAJM/kG8mBnpD4AY/s320/G006-16.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Me vais a permitir que hoy me salga de lo habitual sólo para plasmar en este blog la letra de una canción que a mí siempre me ha gustado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;Amores se van marchando&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;como las olas del mar&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;amores los tienen todos&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;pero quien los sabe cuidar&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;El amor es una barca&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;con dos remos en el mar&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;un remo aprietan mis manos&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;el otro lo mueve el azar&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;Quien no escribió un poema&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;huyendo de la soledad&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;quien a los quince años&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;no dejó su cuerpo abrazar&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;y quién cuando la vida se apaga&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;y las manos tiemblan ya&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;quién no buscó ese recuerdo&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;de una barca naufragar.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;Amores se vuelven viejos&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;antes de empezar a amar&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;porque el amor es un niño&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;que hay que enseñar a andar&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;El amor es como tierra&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;que hay que arar y sembrar&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;mírala al caer la tarde&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;que no lo vengan a pisar&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;Quien no escribió un poema&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;huyendo de la soledad&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;quien a los quince años&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;no dejó su cuerpo abrazar&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;y quién cuando la vida se apaga&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;y las manos tiemblan ya&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;quién no buscó ese recuerdo&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;de una barca naufragar.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;Ayer me enteré que se había apagado la vida de &lt;strong&gt;Mari Trini&lt;/strong&gt;, la compositora, cantante y poeta que escribió esta bonita canción. Espero que finalmente encontrara el recuerdo de su barca sin naufragar...&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Descanse en paz,&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5832536204100229270-4691359410443267622?l=narradortristan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://narradortristan.blogspot.com/feeds/4691359410443267622/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://narradortristan.blogspot.com/2009/04/amores.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5832536204100229270/posts/default/4691359410443267622'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5832536204100229270/posts/default/4691359410443267622'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://narradortristan.blogspot.com/2009/04/amores.html' title='AMORES...'/><author><name>Narrador Tristán</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17278829779920763767</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/Sbj8BZ1i3bI/AAAAAAAAAAU/UMXlnW9Y9-I/S220/tristan.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/SdxnlWpQF3I/AAAAAAAAAJM/kG8mBnpD4AY/s72-c/G006-16.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5832536204100229270.post-4850117918279794042</id><published>2009-04-07T13:49:00.013+02:00</published><updated>2009-08-17T11:09:21.345+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='mirón'/><title type='text'>El mirón: Descuidos...</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/SdtBLR2KC-I/AAAAAAAAAGI/m3GEWpmZv3k/s1600-h/Jasmine_Lafitte+en+Cannes.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5321919046693293026" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 225px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/SdtBLR2KC-I/AAAAAAAAAGI/m3GEWpmZv3k/s320/Jasmine_Lafitte+en+Cannes.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Ya os he confesado que soy un mirón. No lo puedo evitar. Un mirón de cercanías, de contemplar y admirar la belleza oculta en pequeños instantes. Eso me encanta. Me excita.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso también disfruto coleccionando fotos de descuidos. Instantáneas mágicas y sugerentes, en general de famosos porque son las que se suelen editar, que públicamente han mostrado sin pretenderlo sus encantos escondidos. Reservados para otros ojos o para otros momentos más íntimos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si la cámara ha sabido encontrar algo que su dueña o dueño no pretendía mostrar pero un accidente o generosa casualidad logra finalmente mostrarlo me produce una gran excitación. Me altera el cuerpo.&lt;br /&gt;&lt;span class="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;Si ya es bello un pecho, por ejemplo, lo encuentro aún más excitante cuando quiere asomarse y lo consigue ante la mirada de propios y extraños, del público en general, del fotógrafo que ha sabido encontrar el momento justo para pulsar el botón de su cámara y obtener tan preciado tesoro. Un pezón resbaladizo que se libera de la prisión de la tela que lo cubre y lo acaricia y se crece al contacto con el aire.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O una señorita que, sin querer, su vestido se mueve o se separa y delata que no lleva nada debajo, sólo su sexo, desnudo, salvaje y libre, que quiere mostrarse, triunfante, antes de volver a ocultarse quizá para mucho tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese momento pienso que la imagen es para mí. Y la disfruto en privacidad. La contemplo detenidamente. Saboreo el instante preciso en que ocurrió y la estudio con el mágico poder de haber detenido el tiempo a mi voluntad. Me siento poderoso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sé si vosotros sentís lo mismo en esa situación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Voy a compartir algunas de las fotos que me han gustado, sacadas de Internet.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y si eres de las que se dejan enseñar haciéndose las distraídas, por lo menos permite que yo esté cerca para poder contemplarlo. Prometo no decírselo a nadie…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No me importaría ser tu mirón particular…&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/Sds_dq2bsxI/AAAAAAAAAFg/JxkxT4CwPOY/s1600-h/ines+sastre.bmp"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5321917163619726098" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 146px; CURSOR: hand; HEIGHT: 268px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/Sds_dq2bsxI/AAAAAAAAAFg/JxkxT4CwPOY/s320/ines+sastre.bmp" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5321917842926155762" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 162px; CURSOR: hand; HEIGHT: 289px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/SdtAFNdtN_I/AAAAAAAAAFw/QATK62ijenA/s320/ashleytisdaledescuido1dif9.jpg" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="fullpost"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/SdtAfwuAWcI/AAAAAAAAAF4/TA-PxIoOEog/s1600-h/misha+barton.bmp"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5321918299066358210" style="WIDTH: 174px; CURSOR: hand; HEIGHT: 262px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/SdtAfwuAWcI/AAAAAAAAAF4/TA-PxIoOEog/s320/misha+barton.bmp" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/SdtA6DrlmiI/AAAAAAAAAGA/AJA59mNUncg/s1600-h/kournikova.bmp"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5321918750833089058" style="WIDTH: 207px; CURSOR: hand; HEIGHT: 201px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/SdtA6DrlmiI/AAAAAAAAAGA/AJA59mNUncg/s320/kournikova.bmp" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5832536204100229270-4850117918279794042?l=narradortristan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://narradortristan.blogspot.com/feeds/4850117918279794042/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://narradortristan.blogspot.com/2009/04/el-miron-descuidos.html#comment-form' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5832536204100229270/posts/default/4850117918279794042'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5832536204100229270/posts/default/4850117918279794042'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://narradortristan.blogspot.com/2009/04/el-miron-descuidos.html' title='El mirón: Descuidos...'/><author><name>Narrador Tristán</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17278829779920763767</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/Sbj8BZ1i3bI/AAAAAAAAAAU/UMXlnW9Y9-I/S220/tristan.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/SdtBLR2KC-I/AAAAAAAAAGI/m3GEWpmZv3k/s72-c/Jasmine_Lafitte+en+Cannes.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5832536204100229270.post-5123018206177849028</id><published>2009-04-03T10:51:00.005+02:00</published><updated>2009-08-17T11:09:48.785+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='carta'/><title type='text'>Ausencia de ti. DOLOR...</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/SdXOcw-LSkI/AAAAAAAAAEo/pDNTdp8Ys4I/s1600-h/19100822.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5320385528385456706" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 284px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/SdXOcw-LSkI/AAAAAAAAAEo/pDNTdp8Ys4I/s320/19100822.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;Ya no estás aquí. Tu ausencia eterna me causa &lt;strong&gt;dolor&lt;/strong&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Dolor&lt;/strong&gt; por no poder volver a compartir contigo momentos mágicos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Dolor&lt;/strong&gt; por no poder volver a contarte mis confesiones, las que sólo tú y yo sabíamos, cuando tus comprensivas y sabias palabras y forma de ver la vida me hacían ver la realidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siento y he sentido &lt;strong&gt;dolor&lt;/strong&gt; por egoísmo. Por pensar en mí. En que ya no estás aquí conmigo y con toda tu gente que te quería.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero después de un tiempo de &lt;strong&gt;dolor&lt;/strong&gt; he vuelto a contarte mis confesiones. Y sé que me has escuchado, y he entendido lo que me querías decir. Que no piense en mí. Que recuerde los momentos vividos, los instantes inolvidables, los que me han hecho reír, y que en mi mente tu imagen sea la de una niña joven, risueña, que sabía vivir la vida intensamente, con sus amigos, siempre feliz, siempre sola y siempre en compañía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y por eso he vuelto a escribir, con menos dolor, casi riendo recordando tantas tonterías que hicimos muchos años atrás. Donde nos contábamos todo como amigos, y salíamos de noche juntos pero cada uno buscando sus aventuras para luego al día siguiente contarnos qué tal nos había ido. A ti siempre te iba mejor que a mí. Porque eras especial y lo podías transmitir. Porque eras un alma libre…&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Y recuerdo tu olor, el sonido de tus carcajadas contagiosas, y tu cuerpo delgado y precioso. Tus ojos verdes intensos, que calmaban y contaban historias vividas con sólo mirarlos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y recuerdo tus historias de amantes de una sola noche, que me hacían sentirme celoso y a la vez halagado por poder compartir contigo siempre como amigos. Y nos &lt;strong&gt;quisimos&lt;/strong&gt; como amigos, y alguna vez nos &lt;strong&gt;amamos&lt;/strong&gt; como amigos, incluso &lt;strong&gt;follamos&lt;/strong&gt; como amigos, sólo el tiempo justo para saber que debíamos dejarlo para seguir siendo eso, amigos. Hace mucho tiempo de todo esto pero lo recuerdo intensamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hacía dos años que casi no nos habíamos visto y aún así no nos olvidábamos que seguíamos siendo amigos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En este momento prefiero recordarte así para hacer desaparecer mi &lt;strong&gt;dolor&lt;/strong&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que esta noche, cuando la luz de la luna sea mi única compañera y sepa que me estás mirando, volveré a recordar tus caricias y mis caricias. Tu cuerpo y mi cuerpo. Tu boca y mi boca. Tus manos y mis manos. Todas aquellas sensaciones unidas en armonía, para hacer sonar una preciosa melodía de placeres mutuos, orgasmos, sudores y &lt;strong&gt;SEXO&lt;/strong&gt;, en mayúsculas, pues tú no sabías hacer nada si no era a lo grande…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y volveremos a quedar como &lt;strong&gt;amigos&lt;/strong&gt;…&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5832536204100229270-5123018206177849028?l=narradortristan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://narradortristan.blogspot.com/feeds/5123018206177849028/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://narradortristan.blogspot.com/2009/04/ausencia-de-ti-dolor.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5832536204100229270/posts/default/5123018206177849028'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5832536204100229270/posts/default/5123018206177849028'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://narradortristan.blogspot.com/2009/04/ausencia-de-ti-dolor.html' title='Ausencia de ti. DOLOR...'/><author><name>Narrador Tristán</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17278829779920763767</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/Sbj8BZ1i3bI/AAAAAAAAAAU/UMXlnW9Y9-I/S220/tristan.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/SdXOcw-LSkI/AAAAAAAAAEo/pDNTdp8Ys4I/s72-c/19100822.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5832536204100229270.post-1076268798989185781</id><published>2009-03-26T19:44:00.003+01:00</published><updated>2009-08-17T11:10:09.331+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='relato'/><title type='text'>Relato: La Habitación 206. Servicio de habitaciones</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/ScvO1Pe0bSI/AAAAAAAAAEg/VVTQMrVKAwY/s1600-h/1_431238611l+1.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5317571199125187874" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 204px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/ScvO1Pe0bSI/AAAAAAAAAEg/VVTQMrVKAwY/s320/1_431238611l+1.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Ella entró a la habitación con prisa. Alterada. Se sabía con el tiempo justo y aún tenía que prepararse para la cita con su amante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estaba nerviosa y excitada. Hacía tiempo que no lo veía y deseaba sorprenderlo y complacerlo tal y como siempre ocurría en cada uno de sus encuentros esporádicos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se desnudó con prisa. Tenía un bonito cuerpo. Con unos pechos de la forma de una copa de champán y con unos pezones puntiagudos y firmes. Se recogió el pelo para entrar a la ducha. El calor de la tarde y las compras por la ciudad le habían hecho sudar. No quería que él la encontrara así.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entró en la bañera y se dio una ducha rápida. Sacó de su bolsa de aseo un gel que acababa de comprar de olores excitantes, y al terminar sacó también una maquinilla íntima de afeitar, se echó espuma y se afeitó delicadamente su pubis. No dejó nada de vello. Era una sorpresa para él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al salir se echó crema por todo el cuerpo y un aceite especial para la zona genital. Se pintó los labios y se maquilló un poco para recibirlo desnuda pero sensual. No necesitaba más ropa que su desnudez y unos zapatos de tacón alto que acababa de comprarse para su cita más esperada. Sólo de recordar la cara del vendedor de la tienda cuando ella le pidió que la ayudara a elegir unos zapatos que fueran salvajes, atrevidos, que dieran ganas de follar sólo de ponérselos, se volvió a sonreír. Maliciosamente, como era ella. Él eligió los zapatos perfectos, sabía que eran los ideales, y ella le agradeció su profesionalidad permitiéndole la visión de su sexo desnudo por debajo de su falda cuando el vendedor se arrodilló a ayudarle a probárselos. Le gustaba provocar erecciones, y lo consiguió. Los dos, vendedor y clienta, quedaron satisfechos.&lt;br /&gt;&lt;span class="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;Los sacó de la caja y los puso sobre la silla. Disfrutó observándolos detenidamente, sentada delante de ellos, desnuda, maquillada, perfumada y depilada para su amante. Preparada para la noche de placer y pasión que siempre tenían cada vez que él tenía que pasar por la ciudad por motivos laborales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lentamente cogió uno de los zapatos y se lo acercó a la nariz. Le excitaba el olor a piel nueva que desprendía, y cuando comenzó a chupar la punta para saber qué sentiría su amante al probarlo tentada estuvo de follarse sus propios zapatos. Se sentía ardiendo de deseo y esos malditos zapatos la ponían a mil. Recordó la erección del vendedor. Si no hubiera tenido prisa seguro que la cosa habría acabado diferente entre ellos dos. En ese preciso momento llamaron a la puerta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_ &lt;em&gt;¿Quién es?.&lt;/em&gt;- dijo ella precipitada. Sabía que su amante cogería las llaves en recepción, por tanto no podía ser él, aunque deseaba por lo más caliente de su cuerpo que fuera él quien llamaba a la puerta. Su cuerpo lo necesitaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_ &lt;em&gt;Servicio de habitaciones. Le traigo lo que han pedido&lt;/em&gt;.- le contestó la voz desde el pasillo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_ &lt;em&gt;Yo no he pedido nada. Se habrá equivocado&lt;/em&gt;.- le dijo acercándose a la puerta para no tener que abrirla. Estaba desnuda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_ &lt;em&gt;Tengo un pedido para la habitación 206. Hecho por el señor García. Tengo orden de entregarlo a las diez en punto&lt;/em&gt;.- Le contestó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así es como su amante reservaba la habitación siempre. Señor García. Por supuesto no era su verdadero nombre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_ &lt;em&gt;Espere un momento que no estoy vestida&lt;/em&gt;.- le dijo mientras se fue a la cama, dejó de nuevo los dos zapatos alineados encima de la silla y se metió debajo de las sábanas, todavía desnuda y caliente.- &lt;em&gt;Ya puede pasar&lt;/em&gt;.- le dijo al minuto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entró un hombre de unos treinta años, alto y atractivo. Con una bandeja con una botella de champán dentro de su cubitera, dos copas y una bandeja con fresas, cerezas y dos plátanos. El hombre no quiso mirar mucho a la chica para no avergonzarla, pues permanecía tapada hasta el cuello pero con una sábana tan fina que, aunque la tapaba lo suficiente para que no se viera nada, se ajustaba a su figura moldeándola de una forma tan excitante que casi tropieza al dejar las cosas en la mesilla junto a la cama. Se había puesto nervioso con esa magnífica visión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_ &lt;em&gt;Me tiene que firmar la comanda. ¿Está todo a su gusto? Tengo orden de preguntarle si está todo bien. Lo exigió el Señor García al hacer el pedido&lt;/em&gt;.- le dijo mientras le daba una nota y un bolígrafo y se giraba mirando hacia la pared contraria a la cama para que ella pudiera firmar sin ser molestada por su mirada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aún de espaldas a ella el espejo de la habitación le permitió poder ver cómo la chica se incorporaba para firmar la nota sobre la mesilla y la sábana se resbalaba para dejar ver sus pechos y su piel blanca y suave. Él comenzó a sudar sólo con la visión de esa espectacular mujer que estaba desnuda a un metro de él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_ &lt;em&gt;Aquí tiene la nota firmada&lt;/em&gt;.- le dijo ella.- &lt;em&gt;Pero espere, que tengo que comprobar si la fruta es de mi gusto. Sólo será un momento. No se gire por favor&lt;/em&gt;.- le insistió educadamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella ya había entendido qué es lo que quería su amante con lo que le había enviado. Era una de las fantasías que se habían contado en sus correos electrónicos y en sus chats, así que tomó uno de los plátanos. Él pudo ver, disimuladamente por el espejo cómo ella chupaba la punta del plátano durante unos segundos y lo guardaba debajo de las sábanas. El gemido y la cara de ella maniobrando bajo las sábanas confirmaron lo que estaba sospechando. Empezó a sudar de la excitación que tenía. No se esperaba empezar la noche así.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_ &lt;em&gt;Este plátano está bien. Es grande y fuerte. Veamos cómo es el otro plátano&lt;/em&gt;.- dijo ella, con un tono de voz más apagado que anteriormente mientra cogía el otro plátano y lo volvía a meter bajo sus sábanas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_ &lt;em&gt;¡Este no me sirve! Está maduro y se aplasta. ¡Necesito otro plátano! ¡Tráigalo ya! ¡Mi pareja está a punto de llegar y no me puede ver así! No sirve. Es muy importante para mí&lt;/em&gt;.- le dijo ella gritando disgustada. Se le notaba realmente enfadada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Él no se atrevió a darse la vuelta mientras se disculpaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_ &lt;em&gt;Señora, lo siento mucho, de verdad que lo sentimos, pero… es que no nos quedan más plátanos. He traído lo que me han pedido y no tenemos más&lt;/em&gt;.- le contestó el camarero avergonzado y asustado por su reacción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_ &lt;em&gt;Mierda&lt;/em&gt;.- gritó ella e hizo una pausa larga para pensar. El camarero seguía de espaldas e inmóvil, paralizado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_ &lt;em&gt;Enséñame tu plátano. Déjame ver si me sirve&lt;/em&gt;.- le gritó ella. Él no supo reaccionar y siguió quieto de espaldas a ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_ &lt;em&gt;He dicho que te gires y me enseñes tu plátano. Mi amante está a punto de llegar y no puedo fallarle. Por favor, enséñame tu plátano. Te pagaré. Lo que haga falta&lt;/em&gt;- le dijo ella ahora en un tono más suplicante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Él se giró todavía extrañado por la reacción de la joven y la vio sentada, con la sábana por la cintura, mostrando sus lindos pechos y con su pelo largo y suelto sobre su cara, suplicando que le enseñara su plátano. Y no supo negarse. Además había dejado 50 euros sobre la bandeja, así que comenzó a soltarse el cinturón y abrir su pantalón que cayó al suelo y se quedó en slips blancos ajustados. Se le notaba que estaba empalmadísimo y con un bulto más bien grande y vigoroso. Cuando se bajó el slip dejó ver una verga recia, dura y de buen tamaño. Él le mostró su sexo mientras avergonzado miraba al suelo, esperando la reacción de ella, y rezando para que en ese momento no llegara el Señor García y lo pillara enseñándole la poya a su novia. Empezó a temblar de imaginarlo. Ya se veía en la calle, despedido, y con un par de hostias por tonto…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_ &lt;em&gt;Sí que me sirve. Acércate, rápido. Déjame prepararla&lt;/em&gt;.- le dijo ella y él no pudo más que acercarse, con los slips por las rodillas y la camisa todavía puesta. Su poya indicaba el camino a seguir. En ese momento no pensaba él, lo hacía su verga, y se aproximó hasta la joven.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella la cogió con la mano. La observó detenidamente frente a sus ojos y se la metió en la boca. Estuvo un rato pajeándola y mamándola hasta que la noto grande y erguida dentro de su boca. En ese momento apartó la sábana y se giró poniéndose a cuatro patas y acercando el culo a su poya, con las rodillas en el borde de la cama y las piernas abiertas. El plátano seguía dentro de su coño y ella lo sujetaba con una de las manos mientras con la otra se apoyaba en la cama.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_ &lt;em&gt;Vamos, rápido. No pierdas el tiempo. Métemela por el culo. Ya. Está a punto de llegar&lt;/em&gt;.- le dijo ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Él no entendía nada pero no tuvo tiempo para pensar si lo que hacía era lo correcto y mientras ella jugaba con el plátano en su coño jadeando y gimiendo de placer, él apuntó con su verga a la entrada del culo de ella. No sabía cómo lo iba a recibir, pero las órdenes eran precisas así que escupió en su entrada mientras metía un dedo mojado en su saliva para dilatarlo. Ya lo había hecho otras veces. Notó cómo su culo succionaba su dedo con maestría. Iba a ser fácil. Era un culo entrenado. Así que con un poco de fuerza al principio y poco a poco fue metiéndola hasta la mitad y paró esperando a que se armonizaran los dos cuerpos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella gritó al llegar al orgasmo. Su cuerpo se contraía y se dilataba apretando aún más su culo en la poya de él que aprovechó para clavarla hasta el fondo en sus entrañas mientras ella se corría en sucesivos y largos espasmos. Él sintió que no iba a tardar mucho en correrse también y se agarró más fuerte a sus caderas, clavando sus uñas en su piel suave mientras golpeaba el culo de ella con la otra mano. Eso pareció gustarle aún más a ella que tras el primer orgasmo sintió que le llegaba otro cuando se vio dominada por un extraño, que la estaba sodomizando tal y como ella deseaba más profundamente. Tuvo que sujetarse con las dos manos a la cama por las fuertes embestidas del chico. El plátano cayó a la cama mojado en sus fluidos cuando quedó libre de su prisión. Ella abrió los ojos y vio que tenía frente a ella sus preciosos zapatos y sin dejar de mirarlos volvió a correrse. Estaba disfrutando como nunca con el camarero dentro de ella. Y se dejaba hacer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Él sintió que iba a correrse y se salió del culo. Ella se dio cuenta y se giró para recibir su semen sobre ella. Le gustaba bañarse en ese delicioso néctar. El camarero no pudo más que lanzar su generosa corrida por donde pudo y la baño en el pelo, en la cara, el cuello, las tetas... Ella se relamió para saborear los restos que quedaban junto a sus labios y se dejó caer sobre la cama, rendida, complacida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El camarero se acercó a la mesilla y sacó la botella de la cubitera. Su poya todavía goteaba restos de su faena sobre el suelo, cansada y abatida. Descorchó la botella y sirvió con maestría las dos copas. Tomó una de las fresas en una mano y la copa en la otra. Se acercó a la cama y se sentó junto a ella, con las dos manos ocupadas. Mojó la fresa en los restos de su semen que aún resbalaban por los pechos de ella y se la dio a probar. Ella abrió la boca para recibir la fresa en sus labios y la saboreó lentamente antes de morderla. Luego tomó la copa de champán de su mano mientras él se incorporaba de nuevo para buscar la otra copa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_ &lt;em&gt;Muchas felicidades, cariño&lt;/em&gt;.- le dijo él a ella.- &lt;em&gt;Hoy nos hemos superado. Ha sido la ostia&lt;/em&gt;.- volvió a decirle mientras la besaba en los pezones, todavía de punta, y bañados por él. Chocó su copa con la de ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_ &lt;em&gt;Gracias, Señor García, siempre me asombras con tus sorpresas. No te esperaba llegar vestido de camarero…Dios cómo me has puesto nada más verte… estoy exhausta… Vaya polvo que me has pegado. Me duele todo.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;_ &lt;em&gt;Por cierto, me gustan esos zapatos que hay sobre la silla, ¿son para mí?.&lt;/em&gt;- le dijo él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_ &lt;em&gt;Por supuesto, cariño. Los he comprado para nosotros. Por eso también me gustas, porque tenemos el mismo pie&lt;/em&gt;.- le dijo ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_ &lt;em&gt;Pues prepárate que ahora mismo me los pongo y volvemos a comenzar. Ahora te toca a ti entrar a la habitación y pillarme con tu delicada ropa interior puesta y estos maravillosos zapatos en mis pies. Como he sido malo me tienes que castigar…&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;_ &lt;em&gt;Vale, dame otra fresa, me termino la copa y volvemos a empezar&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5832536204100229270-1076268798989185781?l=narradortristan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://narradortristan.blogspot.com/feeds/1076268798989185781/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://narradortristan.blogspot.com/2009/03/relato-la-habitacion-206-servicio-de.html#comment-form' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5832536204100229270/posts/default/1076268798989185781'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5832536204100229270/posts/default/1076268798989185781'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://narradortristan.blogspot.com/2009/03/relato-la-habitacion-206-servicio-de.html' title='Relato: La Habitación 206. Servicio de habitaciones'/><author><name>Narrador Tristán</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17278829779920763767</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/Sbj8BZ1i3bI/AAAAAAAAAAU/UMXlnW9Y9-I/S220/tristan.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/ScvO1Pe0bSI/AAAAAAAAAEg/VVTQMrVKAwY/s72-c/1_431238611l+1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5832536204100229270.post-4087153126174533021</id><published>2009-03-25T19:44:00.011+01:00</published><updated>2009-08-17T11:10:33.431+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='carta'/><title type='text'>Chúpamela, doctora.</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/Scp9vrQeepI/AAAAAAAAAEY/r0GgT6iWiGQ/s1600-h/11blowjob.gif"&gt;&lt;/a&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/Scp9GmPjbmI/AAAAAAAAAEQ/y8z3ckUxUBY/s1600-h/foto+324564.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5317199862362762850" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 213px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/Scp9GmPjbmI/AAAAAAAAAEQ/y8z3ckUxUBY/s320/foto+324564.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;Hola doctora, perdona que te moleste a estas horas. Pero es realmente una urgencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He hecho lo que me pediste anoche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me dijiste en un correo que te gustaría verme depilado. Sin vello ninguno en las zonas que más te gustan de mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Que desearías probarme sin tener que perder tiempo en separar el pelo de la paja. Y degustarme suave, lentamente, desde la punta a la base, desde la base hasta los huevos, por toda la extensión de mi piel. Desde los huevos a la entrada de mí, a la puerta de mi interior, a mi ano. Todo nuevo, limpio y suave para ti.&lt;br /&gt;&lt;span class="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;Yo estaba acostumbrado a verme siempre así, con el pelo de tantos años acumulados en esa zona. La ilusión de mi pubertad acrecentada con el paso de los años. Una gran mata de vellos. Pero me excitó la idea de verla diferente, desconocida, un nuevo compañero de fatigas entre mis piernas; y que a ti te gustara, por eso te hice caso y me depilé.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era la primera vez que se me ocurría hacerlo y con poca idea y mucha decisión tomé la maquinilla eléctrica que utilizo para afeitarme y unas tijeras y fui directo a la zona, sin pensarlo dos veces, sólo imaginando tu cara de asombro y felicidad por el regalo que te quería dedicar y al ataque…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y dolió. Vaya que si dolió. Con la máquina sólo pude cortar parte de los pelos de la zona del pubis y algunas zonas entre las piernas. El resto era un puro dolor. Falta de costumbre, imagino. Pero seguí cortando con las tijeras, lo más cercano a la piel que pude y con el miedo de equivocarme, cortarme, y perder lo que más queremos…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me costó bastante pero pude hacer realidad tu fantasía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me sentí liberado. Era una nueva poya, parecía hasta más grande. Deseché la idea de echarme bálsamo o colonia por el alcohol en la zona herida y cogí un bote de crema hidratante. Me picaba a rabiar. Pero aún así con el masaje de la crema fresca resbalando por mi piel, sentí que se liberaba y que crecía agradecida en mi mano mientras me acariciaba. La sentía diferente, más sensible y plena. El picor y el dolor previo mezclado con la sensación de la crema derritiéndose por toda mi piel, y el frescor que me recorría aliviándome, hicieron que me empalmara. Seguí echándome crema por la piel del escroto, el perineo y la zona del ano. Todo liberado de vello. Incluso en el interior de las piernas. Tomé otro poco de crema en la mano derecha mientras comencé a masturbarme con la otra mano. Un dedo se metió como sin querer por mi ano lubricado, rápido y descarado por efecto de la crema, hasta el fondo, y me corrí de gusto y felicidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta ahí todo bien, doctora. Me quedé más relajado, tal y como siempre me pides.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero ahora estoy en la cama, desnudo porque no puedo ponerme ni el pijama. Cualquier roce con la zona dañada me produce un tremendo picor. Incluso las sábanas me molestan por esos malditos pequeños pelitos que se giran y me pinchan a discreción, torturadores. Me sigue escociendo y mucho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He vuelto a probar con la crema y me he vuelto a correr, por culpa de ese dedo resbaladizo y descarado. Aliviar, claro que alivia, pero no lo suficiente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Necesito la ayuda de un profesional. Y tú eres mi doctora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que aquí te espero, desnudo, con el bote de crema en la mesilla por si lo necesitaras, y ansioso de sentir tus mimos y cuidados…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Chúpamela, doctora&lt;/strong&gt;. Todas las veces que sea necesario hasta aliviar mi dolor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo soy un buen paciente. Me dejaré hacer…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tristán.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="fullpost"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me gustaría que me dejaseis comentarios o mensajes privados a &lt;em&gt;narradortristan@yahoo.es&lt;/em&gt; con consejos de lo que debería hacer para depilarme la próxima vez. Qué es lo más efectivo y menos doloroso. Porque esto pica...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y si queréis decirme qué me haríais si fuerais mi doctora (o doctor…), qué mimos le deberíais hacer para aliviar tanto dolor y picor, acepto vuestras propuestas. A quienes me digan los mejores tratamientos les prometo enviarles foto de la zona afectada, como recuerdo de su agradecido paciente.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5832536204100229270-4087153126174533021?l=narradortristan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://narradortristan.blogspot.com/feeds/4087153126174533021/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://narradortristan.blogspot.com/2009/03/chupamela-doctora.html#comment-form' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5832536204100229270/posts/default/4087153126174533021'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5832536204100229270/posts/default/4087153126174533021'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://narradortristan.blogspot.com/2009/03/chupamela-doctora.html' title='Chúpamela, doctora.'/><author><name>Narrador Tristán</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17278829779920763767</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/Sbj8BZ1i3bI/AAAAAAAAAAU/UMXlnW9Y9-I/S220/tristan.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/Scp9GmPjbmI/AAAAAAAAAEQ/y8z3ckUxUBY/s72-c/foto+324564.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5832536204100229270.post-6103699820166344269</id><published>2009-03-25T10:03:00.009+01:00</published><updated>2009-08-17T11:11:03.848+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mis musas'/><title type='text'>Mis musas: Maribel Verdú</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/Scn0XRVwkII/AAAAAAAAAEA/ZtPFz4o-pPs/s1600-h/y-tu-mama-tambien%2520copy.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5317049515716415618" style="WIDTH: 180px; CURSOR: hand; HEIGHT: 124px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/Scn0XRVwkII/AAAAAAAAAEA/ZtPFz4o-pPs/s320/y-tu-mama-tambien%2520copy.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/Scn0Q_qbAcI/AAAAAAAAAD4/4TTXcwZA2BU/s1600-h/gael_garcia_bernal_maribel_verdu_y_tu_mama_tambien_001.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5317049407892029890" style="WIDTH: 204px; CURSOR: hand; HEIGHT: 122px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/Scn0Q_qbAcI/AAAAAAAAAD4/4TTXcwZA2BU/s320/gael_garcia_bernal_maribel_verdu_y_tu_mama_tambien_001.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;A Maribel no la puedo olvidar desde que hizo de Ángeles en “La Estanquera de Vallecas”. –“&lt;em&gt;Pero qué tetitas, si parecen dos manzanitas&lt;/em&gt;”-, le decía el protagonista mientras le sobaba los pechos en la escalera… Debería tener ella unos 17 años y yo 15 cuando se estrenó esa película. Ella ha crecido conmigo. Entonces yo era un chaval y ella también. Preciosa. En cada una de sus películas ha madurado tanto como mujer como profesional, pero no me puedo olvidar de su voz, peculiar y reconocible; de su pelo salvaje, su mirada felina, su amplia boca y su sonrisa. Su generosa sonrisa, y una carcajada fuerte y contagiosa que ha sido la banda sonora de mis sueños húmedos durante casi toda mi vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Que es una de las mejores actrices que tenemos en este país no hay ninguna duda. Que es guapa tampoco lo he descubierto yo. Pero además no ha escatimado nunca en mostrarnos su sensual belleza por exigencias del guión en muchas de sus películas. Y además es de las pocas actrices que han sido creíbles y generosas mostrando su desnudez o en las escenas de sexo que ha tenido que grabar. Sus gemidos y susurros, la pasión de sus orgasmos fingidos o tal vez reales en la pantalla se agolpan en mis recuerdos. Eso no está a la altura de cualquiera.&lt;br /&gt;&lt;span class="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;Es una de mis más importantes musas. Uno no tiene más que una vida para vivir y ella la ha vivido conmigo, en la pantalla de un cine o en un televisor. Haciéndome siempre compañía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esas “&lt;em&gt;tetitas que parecen dos manzanitas&lt;/em&gt;”, como decía el actor, son los mejores pechos de cualquier actriz española actual. Son preciosos esos pechos. Su cuerpo que parece menudo pero es generoso en líneas rectas y curvas, como una estatua clásica, tallada a cincel con manos de maestro. Cierro lo ojos y recuerdo su sexo poblado, salvaje y pasional. Es una belleza española como pocas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella me ha hecho reír, llorar, excitarme muchas veces y siempre, recordarla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para mí, Maribel es el símbolo de la sexualidad y la sensualidad hecha mujer. La Eva del Paraíso que nos dio a comer una de sus manzanitas y caímos en la tentación, como hombres mortales y pecadores, para toda la eternidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He adjuntado dos fotos de la excelente y excitante película mexicana &lt;strong&gt;&lt;em&gt;“Y tu mamá también”&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; donde los dos chicos protagonistas (Gael García Bernal y Diego Luna) caen rendidos a la sensual belleza y el atractivo inmenso de esta mujer más madura y más experta en las lides del sexo. Recomiendo que la veáis. Es una de mis preferidas. Cómo me hubiera gustado encontrarme en alguna de esas dos situaciones de las fotos en mi juventud. Que ella hubiera sido mi más cariñosa maestra. A quién no le apetece un tequila con limón, en una fabulosa playa mexicana con una mujer como ella…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muchas gracias Maribel por los momentos que me has hecho pasar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te espero de nuevo en mi pantalla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5832536204100229270-6103699820166344269?l=narradortristan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://narradortristan.blogspot.com/feeds/6103699820166344269/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://narradortristan.blogspot.com/2009/03/mis-musas-maribel-verdu.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5832536204100229270/posts/default/6103699820166344269'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5832536204100229270/posts/default/6103699820166344269'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://narradortristan.blogspot.com/2009/03/mis-musas-maribel-verdu.html' title='Mis musas: Maribel Verdú'/><author><name>Narrador Tristán</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17278829779920763767</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/Sbj8BZ1i3bI/AAAAAAAAAAU/UMXlnW9Y9-I/S220/tristan.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/Scn0XRVwkII/AAAAAAAAAEA/ZtPFz4o-pPs/s72-c/y-tu-mama-tambien%2520copy.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5832536204100229270.post-5455667231813333882</id><published>2009-03-24T09:51:00.003+01:00</published><updated>2009-08-17T11:11:32.322+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='relato'/><title type='text'>Relato: La Habitación 206. Escritor y protagonista</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/Scig70eGJ_I/AAAAAAAAADo/Hk9PolHJ__0/s1600-h/P15-181.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5316676309668472818" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 214px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/Scig70eGJ_I/AAAAAAAAADo/Hk9PolHJ__0/s320/P15-181.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; Su corazón latía a mil por hora. Había hecho todo cuanto le había pedido. No sabía qué extraña fuerza, qué misteriosos hilos la manejaban para conducirla a esta situación desconocida e incontrolada. Qué la había llevado hasta allí. El tambor de su corazón no le permitía casi escuchar las voces que se oían por los pasillos del hostal. Quizá podría oír su voz mientras llegaba. Pero cuál era su voz. Cómo la podría reconocer. Todo era nuevo y desconocido. Temblaba de nerviosismo. Miraba por la ventana apoyada en la repisa. Aunque no se distinguía, se podía oír el mar, y respiró, aunque nerviosa, la brisa salada y refrescante que lo envolvía todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miró la hora en el móvil, todavía eran las doce y veinte en esta habitación oscura de un hostal del puerto. Ella permanecía en la ventana de la habitación 206, de espaldas a la puerta de entrada. Había hecho todo lo que le había pedido. Porqué lo hacía… no lo sabía. Casi le temblaron las piernas al ver que todavía le faltaban diez minutos para que él llegara. Si era puntual. Claro que sería puntual. Seguro que era puntual. A ella sólo le quedaba esperar, si no se desmayaba por la tensión o si no le daba por salir huyendo. Todavía faltaban diez largos minutos. Tenía tiempo suficiente para salir de allí corriendo y no volver jamás. No. Eso no era lo que ella quería. Pero tampoco entendía el porqué.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se oían risas en la habitación de al lado. Una pareja que se estaba divirtiendo. Las paredes eran de papel. Ese era el típico hostal en que en fin de semana no se va a dormir. Volvió a mirar el móvil. Faltaban ocho minutos. Tenía tiempo de volver a mirar el mensaje, leído y releído más de cien veces:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;“Hostal Linamar. En el puerto. Hab. 206. A las 24,30. Espera apoyada en la ventana. A oscuras. No puedes verme. Si te giras o hay luz me marcharé. Recoge la llave en recepción y espérame allí”&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;span class="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;Si tenía intención de irse, ese era el momento, pero no lo hizo. Quizá el calor que le recorría el cuerpo entero; el sudor cayendo y resbalando por sus poros; su vello erizado por efecto de la excitación y la humedad que se concentraba en su sexo mojando sus braguitas como nunca antes había sentido podían responder porqué seguía allí, de pie, inmóvil. Su excitación era máxima esperando a un desconocido del que poco sabía y sin saber ni imaginar cuál sería su futuro más cercano. Qué podría pasarle esa noche. Cómo era él. Porqué no quería que lo viera. Cuál sería su edad, su estatura, su aspecto. Porqué se escondía de ella y, sobre todo, porqué estaba tan mojada y tan caliente esperando que fueran las malditas doce y media de la noche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Repasó mentalmente los correos que se habían enviado desde hace algunos meses desde que coincidieron ocasionalmente en un blog de erotismo. Sólo sabía de él que en sus ratos libres escribía relatos eróticos. Diariamente visitaba su blog esperando nuevas aventuras. Todas las mañanas se reconfortaba al poder leer algo más de él. Le gustaba su prosa, la forma de entender y plasmar la pasión de sus personajes y cómo describía cada uno de sus encuentros sexuales. Era dominante pero educado. Explícito pero sensual. Respetuoso en cada uno de sus mensajes y en sus relatos. No debía de ser joven. Un joven no es tan comedido. Tal vez de mediana edad, curtido en el sexo, y con mucha imaginación. Se había masturbado tantas veces pensando en sus calientes historias como imaginándolo a él. Y ahora podría cumplir alguna de sus fantasías. Estaba a punto de reventar de la excitación. Con sólo tocarse ya se habría corrido ahí mismo y todavía quedaban ocho intensos e inacabables minutos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella fue la que le propuso que se vieran al saber que eran de ciudades cercanas. Para conocerse solamente. Y él fue el que propuso la forma y el modo que habrían de hacerlo. Esas fueron sus condiciones. Le pasó el número de móvil y debía de esperar sus órdenes en sms. Ella en principio lo rechazó pero algo le hizo decir que sí, algo de dentro, de su yo más profundo y pasional. Sintió que debía conocerlo pero como la protagonista de una de sus historias, como cada una de las chicas que había querido ser ella cuando se masturbaba al leerlo una y otra vez, pero siempre diferentes. Un relato está en su mayor parte vestido de la imaginación del lector, y a esta historia le sobraban artilugios y voces, sólo bastaban letras y sonidos. Cuerpos y pasión. Tacto y olor. Por eso quería que llegara la hora. Ella debía de ser su protagonista esa noche. La protagonista de una historia que quizá tenía guión pero que ella, por el momento, desconocía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La pareja de la habitación de al lado habían dejado ya las risas y pasaban a la acción. El frontal de la cama golpeaba rítmicamente la pared medianera, acompasado por los gemidos de ella, al principio débiles y susurrantes. Su voz era muy fina, de jovencita. Él debía de embestirla con energía, con su fuerza juvenil y descontrolada, por el sonido de la cama al golpear la pared. Sus pequeños grititos aumentaron en intensidad al minuto generando quejidos ahogados y palabras ininteligibles. Estaban llegando al clímax, o por lo menos es lo que se podía percibir o imaginar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Intentó escuchar los pasos que se oían en el pasillo. Su excitación, la pareja de la habitación de al lado follando ya a lo loco y sin control, los gritos desgarradores y jadeos de ella y los gemidos de él, casi no le dejaban sentir los pasos de alguien que se acercaba lenta pero decididamente hasta la puerta de su habitación. Eran las doce y media en punto. Debía de ser él. Era puntual. Los gritos de la vecina confirmaban el primero de sus orgasmos, en sólo cinco minutos, y todavía les quedaba toda la noche. La llave entraba en la cerradura, lentamente. Ella cerró los ojos y los apretó todo lo que pudo aún sabiendo que no podría verlo si se mantenía de espaldas a él y a oscuras. No quería que se fuera. Ahora no podía irse. Tomó todo el aire que le cupo en el pecho en el instante en que la puerta se abrió. Sentía que aún así le faltaba aire para respirar. La cama vecina seguía golpeando su pared con energía. Menuda fuerza la del muchacho, pensó, si es que podía pensar en algo más que en lo que estaba sucediendo en esta misma habitación. Él permanecía inmóvil en la puerta de entrada, ella no sentía que hubiera entrado en la habitación. La puerta debía de seguir abierta pero él no entraba. ¿Por qué no entraba? Pensaba nerviosamente. Igual se había decepcionado al verla a ella. Quizá no esperaba encontrarla allí y se sorprendió. No sabía qué pasaba. Simplemente estaba él allí, contemplando a una mujer de espaldas, que temblando de miedo y emoción no se atrevía ni a abrir los ojos por si decía de marcharse y dejarla allí, sola de nuevo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Él sabía bastante de ella. Que en sus correos se decía llamar Pandora. Que estaba interesada en saber todo lo posible sobre sexo y tenía ganas de descubrir y recobrar el tiempo perdido. Suficiente información para lo que tenía previsto y planeado. Sabía por sus correos qué le gustaba a ella, cuáles eran sus antiguas y nuevas fantasías, sus inquietudes, sus puntos débiles. A él le había contado cada una de sus nuevas experiencias sexuales. Todo fueron confesiones entre dos desconocidos. Ella necesitaba contarle a alguien sus más íntimos deseos y necesidades. Él era la persona perfecta. Era alguien a quien podía entregarse emocionalmente porque le podía escuchar. No imaginó nunca que esto fuera a ocurrir. Pero lo deseaba. Ambos deseaban que finalmente ocurriera. Solo que él era el que debía de escribir el relato de su encuentro. Ella sólo iba a ser Pandora, su nueva protagonista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Él ya sabía cómo era ella. La había estado esperando frente a la entrada del hostal desde media hora antes de cuando habían quedado. Vio llegar a una mujer sola bastante nerviosa, que durante unos instantes dudó si entrar o no a su cita, pero que finalmente entró y pidió la llave en recepción. Justo lo que le había ordenado por sms. Le gustó ella. Era una mujer de unos treinta años, de mediana estatura, con un pecho bastante sugerente, el pelo cortado sobre los hombros y muy atractiva. Era mucho mejor que la imagen que se había forjado de ella en sus correos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando abrió la puerta de la habitación la vio de espaldas apoyada en la ventana. Aguardó unos instantes en el marco de la puerta hasta que sus ojos se acostumbraron a la oscuridad del cuarto. Su silueta, sólo iluminada por el mínimo resplandor de algunas luces de la ciudad, se tornaba frágil y asustadiza. Él ya sabía que a ella le excitaba lo desconocido. Que sus últimas experiencias sexuales narradas por ella habían sido con extraños. Relaciones apasionadas, efímeras, intensas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esperó el tiempo suficiente y sin encender la luz se aproximó hasta la cama que quedaba tras de ella. Sintió cómo la pareja de la habitación contigua follaba sin descanso golpeando la pared. Los grititos de ella eran muy excitantes. Se sentó en la cama observando a Pandora todavía en su misma posición y comenzó a desnudarse, lentamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella sentía que en cualquier momento se podía desvanecer de la tensión que tenía. Estaba más nerviosa y excitada que nunca en su vida. Ese hombre se había sentado detrás de ella en la cama y notaba cómo se estaba desnudando. No la había tocado, ni le había dicho ninguna palabra y ella no quería moverse ni abrir lo ojos por miedo a lo que pudiera pasar. Su cuerpo ardía. Toda la sangre de su cuerpo se había concentrado en su vulva y su clítoris y notaba cómo sus pezones pedían romper su sujetador. Empezó a sudar más de lo que estaba y a notar como su cuerpo transpiraba a la vez que su sexo se humedecía al máximo y comenzaba a gotear su braguita ya mojada. ¿Cómo sería él? ¿Por qué la hacía sufrir así? Necesitaba sentirlo junto a ella. Que la acariciara. Se moría por tener su miembro en su boca. Sólo de pensarlo salivaba como una perra en celo. Eso era lo que ella sentía que le pasaba por dentro y le costaba entender porqué él se mantenía inmóvil en la cama observándola mientras seguía desnudándose.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando quedó totalmente desnudo sacó un pañuelo de seda de su ropa, se acercó a ella por detrás y la abrazó pegando su poya erecta sobre su espalda. Abrazó su cuerpo al de ella para que pudiera sentir su calor, él desnudo y ella vestida, para que los dos cuerpos se conocieran, armonizaran sus temperaturas. Con sus brazos abarcó sus pechos que lo recibían agradecidos, duros a su contacto bajo la blusa y el sujetador. Estuvo así durante un rato, pegado a ella, y le vendó los ojos con el pañuelo. Ella lo agradeció porque así podría dejar descansar sus ojos de tanto tiempo que permanecían apretados. Gimió de placer al sentirse liberada y a la vez presa de un desconocido. Intentó hablar para preguntar algo o entender porqué la mantenía así pero él puso su mano en la boca mientras le susurraba al oído un “shhhh” dulce y pausado, pegando su boca al lóbulo de su oreja. Ella se estremeció con su contacto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos sus sentidos se afanaban en buscar información de cómo era él. Su mente intentaba reconstruir todos esos mensajes que le llegaban de su interior en el menor instante posible. Necesitaba saber, entender, y a la vez abandonarse para disfrutar de lo que quedaba por venir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Notó que su olor era agradable. De un aroma fuerte pero acogedor. Estaba recién perfumado y afeitado porque sintió que su mejilla la acariciaba muy suavemente. Eso le agradó a ella. Era alto y fuerte. No se le notaba más que un poquito de barriga, casi nada. Su verga la apretaba contra su culo y su espalda y la notó vigorosa, quizá grande pero seguro que gruesa, más gruesa de lo normal. Y el susurro de su voz lo sintió grave y dominante. Se mojó mucho más al reconocer que le había gustado lo que acababa de descubrir de él. Era mucho mejor de como lo había imaginado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Él la ayudó a moverse y la sentó en el borde de la cama. La quería observar detenidamente, con tranquilidad. Para él ahora era una página en blanco, un bloque de mármol que había que estudiar, detenidamente, para saber qué es lo que quería contar, cómo sería su escultura final. Tenía que saber leer en su interior para poder sacar lo mejor de sí, su obra definitiva, por la que todo el mundo lo recordaría. Y eso necesitaba de su tiempo. Mientras la observaba se masturbaba lentamente. Su interior también debía de asesorarle. Y se sentó en una silla delante de ella, que todavía nerviosa no entendía qué es lo que pasaba. Sólo le quedaba esperar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tomó sus pies y le quitó los zapatos. Puso uno de sus pies en su poya para acariciarle lentamente la planta del pie con su verga erecta. La masajeaba con ternura al tiempo los pies mientras acariciaba con sus manos cada uno de sus dedos. Ella se mantenía con las dos manos apoyadas sobre la cama para no caer de espaldas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Puso el pie en su entrepierna para seguir acariciándola con su verga mientras acercó el otro pie a su boca. Comenzó a chuparle los frágiles dedos de ella, uno a uno. Ella gemía suavemente con el contacto de la lengua áspera en sus dedos. Estaba a punto de correrse y todavía casi no la había ni tocado. La pareja de la habitación de al lado no descansaba y también ayudaba a crear una atmósfera tan sensual y sexual en el interior de la habitación que cuando cambió de pie para seguir chupando y saboreando el resto de sus dedo ella no pudo más que llegar al orgasmo al sentir de nuevo el calor de su poya en la planta de su pie recién excitado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Él lo agradeció. El primer orgasmo y sólo le había quitado los zapatos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se arrodilló en el suelo mientras se acercaba a ella con su cabeza entre sus piernas. Pegó la nariz en sus braguitas mojadas y respiró fuerte para conocer su verdadero olor, su olor más interno y pasional. Le quitó las bragas despacito y volvió a meter su cabeza dentro de su minifalda, ahora sin envoltorios ni tapujos. Su sexo estaba depilado y sus labios se mostraban hinchados y mojados. El se afanó en saborear cada pliegue de sus brillantes labios. Ella notaba su cálida y áspera lengua explorando su interior, su ingle, su clítoris, su pubis depilado y suave. En un minuto alcanzó el segundo de sus orgasmos mientras él, su amante desconocido, su escritor conocido, la hacía volar. Se habían cambiando las tornas. Ahora los gemidos de ella se oirían en la habitación de al lado. Jadeaba y gritaba mordiéndose los labios al principio y desgarrándose su voz en la garganta al final. Se desplomó sobre la cama sin fuerza ninguna. Él le abrió la blusa y liberó sus grandes pechos de su sujetador. Con sus manos acariciaba, sobaba, pesaba y estudiaba la geometría y las formas de sus pechos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se sentó en su estómago, con la blusa abierta y con la falda todavía puesta. Puso su verga entre sus tetas mientras se masturbaba ayudándose de ellas, sintiendo la suavidad de su piel sobre su piel tensa y excitada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella sintió que llegaría de nuevo al orgasmo y se ayudó de sus manos para frotarse y acariciarse la vulva mientras con la otra exploraba el pecho de su amante. Lo notó fuerte y se abandonó al placer de sentir cómo le abrazaban los rizos de su vello del pecho entre sus dedos. Él la dejó hacer mientras metía uno de sus dedos en la boca de ella. Ella los chupaba con todas sus fuerzas. Y cuando sintió que finalmente le metía su verga en la boca no pudo más que morderla y apretar porque le llegaba de nuevo otro orgasmo. Mientras ella seguía jadeando, se la metió hasta el fondo, sus huevos golpeaban la barbilla de ella que sentía que no podía respirar, estaba a punto de vomitar por la violencia con la que le follaba la boca, pero le agradaba, le gustaba sentirse así, con una poya gorda y fuerte que no podía mas que chupar y morder. Sus gemidos se ahogaban con las embestidas de él en su garganta. Volvió a llegar al clímax con esta posición de él y alcanzó otros dos orgasmos seguidos casi unidos al que había tenido antes. Él también se corrió y descargó todo su néctar dentro de su boca. Directo a su garganta. No alcanzaba a poder tragar todo lo que le había echado dentro, pero se sentía bien. Como una perra que necesitaba un macho dominante a su lado. Follada de forma salvaje consentida y pasional. Él mandaba, porque ésta era su historia. Ella se dejaba hacer, porque era su protagonista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando terminaron ella quedó abatida, desplomada sobre la cama, sin fuerzas ni respiración. Le dolía la boca y la garganta. Su coño ardía por la fuerza con que se había masturbado y parte del semen que no había podido tragar se escurría por sus labios y su cara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Él, mientras, se vistió, con la misma lentitud con que se había quitado la ropa. Cuando terminó se acercó a ella, metió de nuevo su cabeza bajo la falda y la besó en el coño. Se fue. Ella quedó tumbada sin poder ni siquiera quitarse la venda de los ojos. Estaba exhausta. Complacida. Viva. Y enamorada de su amante anónimo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A los diez minutos recibió un mensaje en el móvil. Se quitó el pañuelo de los ojos y como pudo, mientras se acostumbraba a la luz, lo leyó:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;“Mañana podrás leer el relato en mi blog. Has sido mi mejor protagonista. Nos volveremos a ver. Prepárate bien porque la próxima vez será sólo por el culo. Me esperarás con la venda puesta, en la misma habitación, ya te diré día y hora. Espérame vestida…”&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Y sonrió complacida. De nuevo excitada… Se le pasó por la cabeza que quizá era el momento de invitar a los vecinos para que terminaran sus asuntos en su habitación.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5832536204100229270-5455667231813333882?l=narradortristan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://narradortristan.blogspot.com/feeds/5455667231813333882/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://narradortristan.blogspot.com/2009/03/relato-la-habitacion-206-escritor-y.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5832536204100229270/posts/default/5455667231813333882'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5832536204100229270/posts/default/5455667231813333882'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://narradortristan.blogspot.com/2009/03/relato-la-habitacion-206-escritor-y.html' title='Relato: La Habitación 206. Escritor y protagonista'/><author><name>Narrador Tristán</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17278829779920763767</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/Sbj8BZ1i3bI/AAAAAAAAAAU/UMXlnW9Y9-I/S220/tristan.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/Scig70eGJ_I/AAAAAAAAADo/Hk9PolHJ__0/s72-c/P15-181.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5832536204100229270.post-2000380092853082506</id><published>2009-03-24T09:43:00.004+01:00</published><updated>2009-08-17T11:12:00.519+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='relato'/><title type='text'>Relatos: La Habitación 206</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/Scid3JhHnqI/AAAAAAAAADg/C_JBtUY1ia4/s1600-h/V41.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5316672930884066978" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 220px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/Scid3JhHnqI/AAAAAAAAADg/C_JBtUY1ia4/s320/V41.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;  &lt;div&gt;Este es el título de unas pequeñas historias que se desarrollarán en una habitación sin vistas de un pequeño hostal del Macondo de mi imaginación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi Macondo es una ciudad alegre, mediterránea, con un pequeño puerto pesquero y un gran puerto de mercancías. Con viajeros que llegan y van. Marineros que descansan de sus travesías hasta el anuncio de volver a partir, a otro puerto, con otra historia que contar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hostal Linamar está junto al puerto, en la parte más antigua de la ciudad. Es un edificio antiguo reformado tantas veces como dueños ha tenido. Ahora es un pequeño hostal con algo de encanto. Tiene sólo diez habitaciones, con baño, por supuesto. Y con la magia de ser un lugar de encuentro de personajes, de pasiones, de verdades e irrealidades. De todo lo que se puede ocultar entre cuatro paredes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La habitación 206 no tiene vistas más que a un viejo patio interior sucio y descuidado y a una pared de otro edificio que le hace sombra todo el día. Antes, desde su ventana se podía ver el puerto, pero ahora esas luces no iluminan la habitación. Ahora la habitación 206 sólo se ilumina con los personajes que habitan en pequeñas dosis de tiempo sus rincones, su cama de doble ancho con dos mesillas, una silla y un pequeño televisor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las historias de la habitación 206 las narra la misma habitación. Ella nos la cuenta con la experiencia de casi cien años de gente ocupando día a día su interior. Tiene mil relatos que contar, y los que todavía se guarda por vergüenza y decoro…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Espero que os gusten sus historias. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5832536204100229270-2000380092853082506?l=narradortristan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://narradortristan.blogspot.com/feeds/2000380092853082506/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://narradortristan.blogspot.com/2009/03/relatos-la-habitacion-206.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5832536204100229270/posts/default/2000380092853082506'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5832536204100229270/posts/default/2000380092853082506'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://narradortristan.blogspot.com/2009/03/relatos-la-habitacion-206.html' title='Relatos: La Habitación 206'/><author><name>Narrador Tristán</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17278829779920763767</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/Sbj8BZ1i3bI/AAAAAAAAAAU/UMXlnW9Y9-I/S220/tristan.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/Scid3JhHnqI/AAAAAAAAADg/C_JBtUY1ia4/s72-c/V41.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5832536204100229270.post-7620863963245452032</id><published>2009-03-23T12:14:00.004+01:00</published><updated>2009-08-17T11:12:34.756+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='carta'/><title type='text'>DESEO</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/ScdvzYH2yfI/AAAAAAAAADQ/tOVSUIATS7Q/s1600-h/CUM061.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5316340813573573106" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 311px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/ScdvzYH2yfI/AAAAAAAAADQ/tOVSUIATS7Q/s320/CUM061.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;span class="fullpost"&gt;Consultando la Wikipedia, he comprobado que el Deseo se define como “&lt;em&gt;el anhelo de saciar un gusto. Es la consecuencia final de la emoción inducida en origen por la variación del medio. La cadena causa-efecto que le corresponde es Emoción-&gt; Sentimiento -&gt; &lt;strong&gt;Deseo&lt;/strong&gt;. El deseo es una maquinación”&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No necesitaba de estas palabras para saber lo que siento por ti. Porque sé que &lt;strong&gt;TE DESEO&lt;/strong&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque mi cuerpo se altera, se emociona, se desmadeja al saber de ti.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque por ti afloran mis sentimientos más escondidos: Vista, tacto, olfato, oído, gusto. Todos ellos se ponen a trabajar para mis más oscuros deseos por ti. Se enredan en mi mente enviando información detallada de cada uno de sus recuerdos, de sus vivencias contigo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque mi corazón late más fuerte, mi estómago se hace más pequeño y mi cuerpo se tensa. Instintivamente. Sin necesidad de más estímulos que tu presencia o tu recuerdo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso sé que &lt;strong&gt;TE DESEO&lt;/strong&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y mientras escribo esto sin estar contigo, te sigo deseando porque nunca escapas de mi mente, y me toco. Imagino que tus manos son mis manos, que tu boca son mis manos, que tus pechos son mis manos, que tu lengua son mis manos recorriendo cada uno de mis pliegues, cada uno de mis poros, cada una de las imperfecciones de mi piel. Y me abrigo con mis manos cálidas, que conocen mi cuerpo lo mismo que lo conoces tú, que sabes dónde y cómo tocarme, con cuanta presión en cada momento. Y muevo mis manos con la misma delicadeza y ternura que tú sabes hacer. Y aumenta mi tensión y la presión de mi sangre en mi entrepierna. Me tengo que abrir el pantalón porque me aprieta, y lo dejo caer, inerte sobre mis pies. Me lo quito. Levanto mis piernas y las pongo sobre la mesa, porque sé que tú estás ahí. Lamiendo y sobando mis huevos con suavidad. Siento tus cosquilleos y mientras con la mano derecha me masturbo con la izquierda busco la entrada de mí, como tú sabes, me encanta que me lo hagas mientras me introduces un dedo. Y te noto en mi interior. Suave. Delicada. Aprieto más fuerte. Me muevo más rápido. Tu dedo más adentro. Hasta el fondo. Suelto un quejido, respiro hondo, me falta el aire…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me visto de nuevo, limpio mis restos sobre la pantalla y el teclado. Sonrío. Tu imagen en la pantalla está manchada, precisamente en tu boca. Y tu sonrisa te delata. Te ha gustado tanto como a mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo esto me hace sentir que &lt;strong&gt;TE DESEO&lt;/strong&gt;… Mi inocente &lt;strong&gt;Lolita&lt;/strong&gt;…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5832536204100229270-7620863963245452032?l=narradortristan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://narradortristan.blogspot.com/feeds/7620863963245452032/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://narradortristan.blogspot.com/2009/03/deseo.html#comment-form' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5832536204100229270/posts/default/7620863963245452032'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5832536204100229270/posts/default/7620863963245452032'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://narradortristan.blogspot.com/2009/03/deseo.html' title='DESEO'/><author><name>Narrador Tristán</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17278829779920763767</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/Sbj8BZ1i3bI/AAAAAAAAAAU/UMXlnW9Y9-I/S220/tristan.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/ScdvzYH2yfI/AAAAAAAAADQ/tOVSUIATS7Q/s72-c/CUM061.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5832536204100229270.post-656490313562252090</id><published>2009-03-20T13:45:00.005+01:00</published><updated>2009-08-17T11:13:05.586+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='carta'/><title type='text'>Tu lunar.</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/ScORitCuAII/AAAAAAAAADA/UDlfkTCz87U/s1600-h/penelope-cruz1+pirelli1.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5315252010619895938" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 205px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/ScORitCuAII/AAAAAAAAADA/UDlfkTCz87U/s320/penelope-cruz1+pirelli1.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; Dios mío, es que no puedo mirarte nunca a los ojos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cada vez que me acerco a ti mi pensamiento se dispersa, mi cuerpo se derrite, la tensión aumenta y mi corazón bombea tanta sangre que siento que voy a desvanecer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando tengo la necesidad de entrar a tu despacho ya dejo de ser yo. Soy simplemente un títere, una sombra de mí mismo que no sabe ni cómo reaccionar ante ti. Un ser nervioso que se funde y se derrite. Que se vence al contemplar esa pequeña zona de tu cuerpo, de tu piel. El faro sobre el acantilado que me guía a la segura destrucción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una simple pigmentación de forma redonda de unos tres milímetros sobre la dermis que se conforma sobre el lienzo blanco, suave y tentador de tu piel. En el valle de tus generosos y lujuriosos senos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La señal que muestra la entrada al paraíso y que, desvergonzada, yace y descansa desnuda y sugerente mostrándose ante la mirada de cualquier extraño. Que se burla ante los ojos de todos, hombre o mujer, que desearía ocupar su lugar durante un mínimo instante, aunque sólo fuera una fracción de segundo de inmensa eternidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y tú lo sabes. Sabes que puedes hipnotizar con él. Y lo muestras encantada cuando y como quieres. Todos desearían poseerlo y te aprovechas. Ningún general ha poseído nunca tal inmenso poder de segura victoria. Consigues cuanto deseas con sólo mostrarlo, insinuarlo mínimamente. El que se acerca a ti cae rendido ante él y tú puedes dominarlo porque su pensamiento no está, se diluye, se embarga en ese minúsculo recinto de lujuria contenida y pasión desbordada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y yo también lo sé. Como sé que te divierte contemplar los gestos de mi cara, los signos de mi cuerpo que se muestran ante ti; y crecen, se abultan en tu presencia. Tu sonrisa te delata.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando salgo de tu despacho no puedo más que huir y esconderme. Donde nadie me pueda ver. Porque lo que hago allí es algo que queda entre tú y yo. Es nuestro. Me toco, me acaricio, te siento, aprieto los dientes, me tenso, me corro… en tu lunar.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5832536204100229270-656490313562252090?l=narradortristan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://narradortristan.blogspot.com/feeds/656490313562252090/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://narradortristan.blogspot.com/2009/03/tu-lunar.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5832536204100229270/posts/default/656490313562252090'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5832536204100229270/posts/default/656490313562252090'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://narradortristan.blogspot.com/2009/03/tu-lunar.html' title='Tu lunar.'/><author><name>Narrador Tristán</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17278829779920763767</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/Sbj8BZ1i3bI/AAAAAAAAAAU/UMXlnW9Y9-I/S220/tristan.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/ScORitCuAII/AAAAAAAAADA/UDlfkTCz87U/s72-c/penelope-cruz1+pirelli1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5832536204100229270.post-3347942881149231930</id><published>2009-03-18T17:51:00.005+01:00</published><updated>2009-08-17T11:13:30.962+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='carta'/><title type='text'>Carta abierta a Baby...</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/ScEmzOQl0KI/AAAAAAAAACw/u5rbfHjhZ1o/s1600-h/013.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 210px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/ScEmzOQl0KI/AAAAAAAAACw/u5rbfHjhZ1o/s320/013.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5314571696716763298" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;No te conozco. No sé ni tu verdadero nombre. No he visto tu cuerpo. No podría distinguirte ni siquiera si pasaras por delante de mí, entre la multitud. Si me rozaras sin querer… Si por un instante estuviéramos juntos, no te reconocería.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no me importa. Te deseo como te siento. Como te leo. Directa y descarada. Sensual y pasional. Lujuriosa y poderosamente atractiva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me conformo con intentar conocer tu interior. Lo que muestras de ti misma. Lo que leo de ti. Aprendo a conocer de ti en cada palabra que eliges, que utilizas, que nos regalas para leer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cada mañana ansío encontrarte de nuevo. Busco en tu blog un mensaje que me anuncie que sigues respirando, y que tu corazón sigue latiendo, y tu piel sudando y disfrutando. Deseo que tu noche haya sido satisfactoria, plena de acción, de sentimientos, de orgasmos.&lt;br /&gt;&lt;span class="fullpost"&gt; &lt;br /&gt;Te leo durante el día y por la noche te sueño. Sueño con tus historias, incluso con las historias que todavía no has escrito, que esperan en mi subconsciente a ser leídas. Deseadas. Admiradas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si te sueño con los ojos abiertos no estás conmigo. Apareces sólo cuando los cierro. Ese es tu trato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso cierro los ojos cada noche. Porque sé que en la espesa oscuridad de la nada, te acercas a mi cama, sigilosa, sin hacer ruido, atraviesas mis sábanas y llegas hasta mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me acaricias. Me posees. Penetras en mí. Te apoderas de mi piel y de mi cuerpo que ya ha dejado de ser mío. Es tuyo. Te pertenece y lo usas como escribes. Lentamente, sin prisa, acariciando y lamiendo el teclado de mi sexo, de mi ombligo, de mi pecho…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te esperaba. Sabía que vendrías. Te siento y te imagino pero no puedo abrir los ojos para no perderte. Maldito trato. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi cuerpo se acelera. Sé que me estás mirando a los ojos mientras me acaricias. Estudias cada uno de mis gestos. Ya me conoces. Sabes dónde acelerar, cuándo parar. Vuelves a acelerar. Tu boca me recorre la tensa carne que ahora es tuya, sólo tuya. Me lames. Me escupes en la punta. Tu saliva resbala por el tronco hasta la base. La guardas en tu boca, noto el final de tu garganta cuando tus labios rozan mi pubis, y el chasquido de tu boca al sacarla otra vez de ti. La liberas un instante y vuelves a empezar. Me llevas al cielo que siento pero no podré nunca conocer. Sólo puedo sentir tu olor, tu maravilloso olor a excitación mezclado con el mío, el tacto de tus labios sobre mi piel. Oír el acompasado y rítmico sonido de tus manos y tu boca. Pero no puedo verte ni saborearte. Maldito sea el dichoso trato una y mil veces.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Arqueo mi espalda sobre la cama. Mi tensión se acelera al máximo. Ya sabes lo que va a ocurrir. Aprietas más fuerte y me vierto dentro de ti. Intento atraparte. Devolverte cada una de tus caricias multiplicadas por cada uno de los instantes que te he deseado. Una eternidad. Hoy no te escaparás. Rompo el trato. Abro los ojos y… no estás. Esta noche tampoco estás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizá mañana por la noche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me queda el consuelo de poder volver a leerte por la mañana. A sentir de nuevo algo tuyo penetrando en mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gracias &lt;a href="http://tuamanteimpaciente.blogspot.com/"&gt;Baby…&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5832536204100229270-3347942881149231930?l=narradortristan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://narradortristan.blogspot.com/feeds/3347942881149231930/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://narradortristan.blogspot.com/2009/03/carta-abierta-baby.html#comment-form' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5832536204100229270/posts/default/3347942881149231930'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5832536204100229270/posts/default/3347942881149231930'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://narradortristan.blogspot.com/2009/03/carta-abierta-baby.html' title='Carta abierta a Baby...'/><author><name>Narrador Tristán</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17278829779920763767</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/Sbj8BZ1i3bI/AAAAAAAAAAU/UMXlnW9Y9-I/S220/tristan.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/ScEmzOQl0KI/AAAAAAAAACw/u5rbfHjhZ1o/s72-c/013.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5832536204100229270.post-2499659015546444921</id><published>2009-03-18T09:34:00.005+01:00</published><updated>2009-08-17T11:14:06.627+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='relato'/><title type='text'>Relato: La confesión de Lilít I</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/ScCy5w15FuI/AAAAAAAAACg/Gzbn8-iF0EM/s1600-h/007.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/ScCyuv4ENkI/AAAAAAAAACY/Yv214IFHXek/s1600-h/Hanna637511.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5314444076492535362" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 171px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/ScCyuv4ENkI/AAAAAAAAACY/Yv214IFHXek/s320/Hanna637511.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Hola Tristán, soy Lilít,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tal y como te prometí en mis correos te voy a contar mi historia. Te permito que la relates de la forma que tú veas más conveniente y de la forma que tú sabes hacerlo. Yo te voy a contar todo lo que sucedió. Me gustaría mucho que lo escribieras y que mucha más gente pueda compartir y conocer mis experiencias. Estaría en deuda contigo si lo hicieras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como ya sabes no me llamo Lilít, en realidad mi nombre verdadero es Lucía pero desde aquel día de verano hasta ahora siempre me identifico en mis mejores ocasiones con mi nombre de guerra: Lilít.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El verano de 2006 yo tenía recién cumplidos 20 años. Estaba estudiando en la universidad y pude aprovechar quince días entre los exámenes de junio y septiembre para ir a la playa con mis padres. A la misma costa de siempre, huyendo de la monotonía de la ciudad para disfrutar de la agradable monotonía de las vacaciones de verano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por aquel entonces tenía un novio, el de toda la vida, que se llamaba Héctor. Fue con el que me desvirgué y con el primero que hice muchas cosas. Sexualmente pensábamos que éramos de lo mejor. Tenía mi misma edad y vivíamos en la misma ciudad, veraneábamos en la misma playa, íbamos a la misma universidad… vamos un noviazgo ejemplar y normal. Él es un chico verdaderamente guapo y atlético y además yo pensaba que era el único del que me podía enamorar. Era el único que me había tocado. Cuando teníamos ocasión y sitio hacíamos intensamente el amor y nos gustaba innovar. A él más que a mí porque era un poco cortada pero no nos podíamos quejar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero todo cambió. Mi vida tomó un nuevo rumbo desde aquel día de verano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa mañana vino mi amiga Marga a recogernos en su coche. Íbamos a tomar el sol a la cala de Las Piedras. Una pequeña playa en una cala separada del pueblo a la que había que acceder andando después de bajar unos cinco minutos a pie. Se consideraba una playa liberal, y mucha gente hacía nudismo, topless o lo que realmente quisieran. Era conocido por todos y el que iba allí no tenía de qué quejarse. A nosotras dos nos gustaba tomar el sol en topless y por lo menos allí no estábamos a la vista de los viejos verdes de la playa del pueblo. Fuimos con nuestros respectivos novios, que en esto eran tolerantes. Más le valía porque lo íbamos a hacer de todas formas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo me daba perfectamente cuenta cómo me miraba el novio de mi amiga. Nos conocíamos desde siempre y era además el mejor amigo de Héctor. Pero es que mi novio no perdía tampoco la ocasión de mirar las tetas de Marga. No sé quizá eso nos debería haber dado cierto pudor pero éramos amigos los cuatro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Marga, que es mi mejor amiga y mi confidente en muchas de mis aventuras, tiene un cuerpo espectacular. Quizá está un poco rellenita pero sus grandes pechos son la envidia de muchas mujeres, incluso de mí. Y la obsesión de muchos chicos. Siempre vestía bonitos escotes porque se podía lucir. Es más bajita que yo pero siempre había sido la que más triunfaba con los chicos porque además era más lanzada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo soy más alta que ella, mido 1,75 metros de altura y soy delgadita. Tengo unas largas y finas piernas, poco pecho, más bien que diría muy poco en comparación con mi amiga pero lo suficiente para lucirlo de vez en cuando. A mi novio lo que más le gustaba de mí era mi trasero. Tengo un culito respingón y levantado que me permite ponerme pantalones ajustados y que los chicos no dejen de mirarme. Por lo demás soy normal. Con el pelo corto sobre los hombros y yo diría que mi amiga y yo somos guapas, al menos resultonas. Ese día en la playa captábamos la atención y las miradas de conocidos y extraños. No he de negar que me gustaba que me miraran. A mí siempre me había gustado mirar cuerpos desnudos. Entonces me daba vergüenza comentarlo y era mi gran secreto, pero mi obsesión desde siempre era mirar las diferentes formas y tamaños de los penes, ya fuera en películas, en fotos, revistas, en la playa. Tenía debilidad por imaginar cómo sería la poya de un hombre conocido o desconocido. Me resultaba excitante comprobarlo si tenía ocasión, sobre todo en películas y fotografías. Sólo había podido tocar la de mi novio y estaba muy bien dotado, pero eso no disminuía mi lujuriosa curiosidad. En la playa nudista podía hacer realidad ese deseo. No era capaz de contárselo a nadie pero yo no veía un pene feo, todos me parecían curiosos: pequeños, grandes, arrugados, erectos. Incluso me permitía en mis ratos libres dibujarlos de mil maneras y colores distintos. Eso todavía lo hago en la actualidad y más de un susto me he llevado por hacerlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ese día en la playa había muchos hombres haciendo nudismo con lo que pude, disimuladamente, hacer realidad mis fantasías. En realidad no me excitaba al momento de verlos, pero sí al recordarlos. Cuando me masturbaba era pensando en lo que había visto. Imaginaba que los probaba todos, que se crecían a mi contacto, e incluso reconozco que a veces me ponía a cien cuando pensaba en todas esas vergas me bañaban en semen. Sé que a ciertas personas esto le da asco pero a mí sólo me generaba placer el imaginarlo. No lo había probado nunca. Con Héctor como mucho había conseguido que se corriera en mis tetas después de mucho insistir él y no se lo había reconocido nunca pero me encantaba. Y tampoco había tolerado que se corriera en mi boca. Una cosa era imaginarlo y otra diferente hacerlo. Tenía la sensación de que iba a vomitar si se le ocurría echarme algo de eso en la garganta. Ya me costaba chupársela y lo hacía creo que bien pero a desgana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estaba siendo un día normal de playa, pero la historia empezó cuando estaba tomando el sol y de repente noté una presencia detrás de mí, a la altura de mi cabeza y la de mi amiga, pues estábamos juntas tomando el sol de cara. Como teníamos el sol de frente no nos dimos cuenta de quién se aproximaba hasta la playa. Además yo tenía en ese momento los ojos cerrados. Fue al oír su voz cuando abrí los ojos y lo vi.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_ Hola Marga. No sabía que estaríais por aquí.- dijo la voz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_ Hola Martín, ¡qué sorpresa!. Ya ves. Hemos venido a tomar el sol. ¿Vas a pasar esta noche por casa, a la fiesta de mis padres? Estarán deseando verte después de tanto tiempo.- le dijo mi amiga.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_ Seguro que sí. Ya lo he hablado con tu padre. Tú debes de ser Lucía ¿no?. Pues sí que ha pasado el tiempo en vosotras dos. La última vez que os vi erais dos chiquillas. Habéis mejorado mucho, sin duda.- nos dijo, y sin esperar siquiera a que le contestáramos siguió andando unos diez metros más lejos de nosotras donde dejó las cosas que llevaba. Ni siquiera se volvió a mirar la cara de tontas que se nos había quedado, sobre todo a mí que no supe ni qué decir a su comentario y me había quedado paralizada al darme cuenta de quién era esa figura y esa voz sobre mi cabeza. ¡Y que además se acordaba de mí!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nuestros novios estaban mientras paseando por la orilla disimulando mientras miraban todo lo que podían. A todas las mujeres que tomaban el sol. Estaban muy salidos los dos y ni se dieron cuenta de la presencia de Martín junto a nosotras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Martín era el primo pequeño del padre de Marga. Debía tener unos diez años más que nosotras dos y hacía cinco veranos que no había aparecido por el pueblo. Se fue a estudiar a Estados Unidos y según Marga se había establecido allí, vivía en Miami y le iba genial. Yo siempre había estado enamorada de él. Desde que empecé a sentir algo por el sexo opuesto era el modelo de hombre que siempre había soñado. Como Marga y yo somos íntimas amigas desde siempre yo aprovechaba cuando él estaba en casa de ella para ir a verlo, tan mayor, tan bohemio, tan guapo y tan inteligente. Creo que mi secreta afición a dibujar e imaginar penes comenzó al mismo tiempo en que comenzaron mis primeros tocamientos y placeres íntimos en mi cama, por las noches, abrazada a la almohada y frotando mi sexo juvenil obteniendo delicioso placer, y siempre mi mente pensaba que era él el que me hacía sentir así. Incluso empecé a salir con Héctor porque en algo se parecían, y eso a mí me revolvía por dentro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No pude hacer caso a los comentarios de Marga sobre Martín. Me quedé embobada mirándolo a él, cómo se quitaba la camiseta y dejaba a la vista su figura atlética, su espalda fibrosa y ancha. Sus brazos fuertes y recios. El cabello largo y algo rizado que descansaba suave sobre sus hombros. Se notaba que hacía bastante ejercicio. Tenía la piel morena con el bronceado marrón de los que aprovechan el sol todo el año. Observé cómo se recogió el pelo con una cinta y se quitó el pantalón corto que llevaba para dejarlo todo sobre la toalla. No llevaba bañador ni ropa interior debajo. Sólo el pantalón era lo que cubría sus musculados glúteos depilados, lo mismo que las piernas. No le adivinaba ni un solo pelo por toda la espalda, culo y piernas. Mi excitación era máxima. Lo estaba viendo desnudo, de espaldas, pero maravillosamente desnudo. Marga me estaba hablando sobre lo bueno que estaba Martín mientras lo miraba también pero yo no podía articular palabra. Mi mente sólo analizaba la figura de ese hombre y canalizaba todo el deseo acumulado durante años, desde mi adolescencia, sobre mi cuerpo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Empecé a calentarme porque era lo que nunca había soñado que podría pasar. Héctor y el novio de Marga no habían vuelto todavía de su escapada voyeur. Menos mal porque se habría dado cuenta de cómo me había puesto y se habría enfadado. Si hubiera estado sola en la playa en ese momento me habría masturbado allí mismo contemplando mi deseo de juventud, mi ídolo sexual. Habría recordado cada una de las caricias que soñaba que me hacía él sobre mi cuerpo cada una de las noches que pensaba en él. No había tenido todavía oportunidad de vérsela. La poya. Pero sentía en lo más adentro de mí que quedaba muy poco tiempo para satisfacer el más íntimo de mis deseos. La había imaginado tantas veces y de tantas formas posibles que no me resultaría extraña, seguro que no. Mi boca se hacía agua y el calor aumentaba en mi interior. No podía dejar de mirarlo. Me atraía de una manera animal, inconsciente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se dirigió con paso lento hasta el agua donde estuvo un rato bañándose. Después de un tiempo que me pareció eterno lo vi salir del agua. Mi excitación era máxima. Pude ver cómo era su deliciosa verga. Morena, lisa, de aspecto recio y más bien grande. No estaba circuncidado pero la piel del prepucio descansaba bajo su glande y no lo cubría. Éste era de gran tamaño y se mostraba de color morado, brillante y mojado. Aunque estaba flácida mantenía un tamaño generoso. No me lo esperaba. No tenía nada de vello. Ni en el pecho ni en el pubis ni en los testículos que se descolgaban grandes. Nunca había visto una poya sin nada de pelo alrededor y se veía mucho mejor, más apetecible. Mis pezones se pusieron de punta y se humedecía mi entrepierna sólo con la visión de aquél hombre y su miembro. Ardía en deseos de acariciarla, suavemente, devolverle el placer que me generaba en mi interior. Besarla, y excitarla para verla en toda su extensión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Él miró hacia donde yo estaba y me pilló contemplándolo embobada. Me hizo una mueca con la nariz y sonrió mientras llegaba hasta su toalla. Yo, que no sabía qué hacer, casi me desmayo al sentirme descubierta. Qué habría pensado de mí. Nos dio la espalda y se comenzó a secar lentamente dejando caer el agua de su pelo sobre la arena y luego poco a poco pasó su toalla sobre sus brazos, piernas y finalmente por su sexo. Se giró para sonreírnos a las dos mientras terminaba de secársela, con su hipnotizadora sonrisa. Tan cerca de nosotras. Le había crecido un poco y se notaba algo más tensa pero todavía en posición de descanso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A Marga le dio por reírse al verme la cara de estúpida que yo tenía y lo colorada que me había puesto al pillarme Martín. Se había dado cuenta de cómo lo estaba mirando pero no le dio más importancia. A ella tampoco le importó ver lo que vio. Él se acostó boca arriba para tomar el sol al tiempo que llegaron los dos chicos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo estaba nerviosa, colorada de la vergüenza y muy excitada. Tan sudada y mojada que no sabía qué hacer. Les convencí para que nos fuésemos cuanto antes a casa con la excusa de que tenía que volver pronto para hacer unas cosas a mi madre antes de comer. Estaba muy caliente. De mala gana aceptaron pues aún nos quedaba por lo menos una hora de sol antes de irnos a comer, y porque los tres estaban muy a gusto con lo que estaban viendo, cada uno a su manera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me monté en el coche y no pude articular palabra. Sólo miraba al suelo y notaba cómo se había manifestado tanta excitación en mí. No podía dejar de pensar en él. Me daba hasta vergüenza que me mirara Héctor pues sentía que lo estaba engañando, y él sin darse cuenta de nada. Marga me notó rara pero no dijo nada. Nos dejaron a Héctor a mí primero en mi casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le dije a Héctor que me acompañara un momento que tenía que decirle algo. Apresuradamente entré en mi casa y al comprobar que no había nadie, pues todavía faltaba tiempo hasta que mis padres llegaran de la playa, lo llevé a tirones hasta mi habitación cogido de la mano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al entrar no pude aguantar más tiempo y lo empujé contra la cama. Quedó sentado sobre ella, asombrado por mi reacción, sin entender nada. Yo no pude más que quitarme la braguita del bikini y dejar mi sexo, muy mojado e hinchado al aire. No me quité ni la camiseta ancha que llevaba ni la parte superior del bikini. Me agradó el contacto de mi pubis con el aire porque estaba a punto de explotar de calor. Héctor permanecía paralizado, con los ojos más abiertos que nunca y sin comprender qué ocurría. Yo nunca me había comportado de esta manera. Él era siempre el que me tenía que convencer para que hiciéramos algo. Siempre tomaba la iniciativa y yo le dejaba simplemente porque me gustaba cómo me lo hacía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me eché sobre él y sin esperar siquiera a que se quitara el bañador le saqué la camiseta y me abracé a él. Quería sentir su cuerpo caliente sobre el mío. Cerré los ojos y comencé a frotar mi sexo sobre el suyo todavía con el bañador. Mi clítoris latía tanto que necesitaba ser acariciado, fuertemente. Me masturbé con su cuerpo, me frotaba nerviosa sobre él, como loca por sentirlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_ ¿Qué te pasa, Lucía?.- me alcanzó a decir, con una sonrisa burlona y de aceptación mientras lo aprisionaba con mi cuerpo deseoso de su contacto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_ Por favor, no digas nada. No lo estropees.- le acerté a decir, susurrante. No quería oír su voz. Necesitaba su cuerpo durante unos instantes. Era una necesidad casi animal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando noté que ya estaba muy empalmado le bajé el bañador con la mano hasta la rodilla. No se lo llegué a quitar del todo. No tenía tiempo. Yo iba a lo mío y estaba bien. Él con sus manos agarraba mis glúteos y cuando podía me sobaba las tetas por encima de la camiseta que no me había ni podido quitar. Mis labios hinchados agradecieron el tacto suave de la piel de su verga. Seguí frotándome clítoris, pubis y la entrada de mi vagina con su poya. De esta forma notaba cada pliegue y cada vena de su tronco, y la calidez y grosor de su glande y su frenillo sobre mí. Con los ojos cerrados, mientras él me apretaba el culo, sólo podía chupar su cuello, su boca, meter la nariz en su pelo largo y rizado que olía a mar, a sal, a arena. Me recordó a Martín. De hecho sólo pensaba en ese momento que era con Martín con el que estaba, con el que me frotaba y acariciaba. En la arena de la playa, una hora antes, frenéticamente sobre él y alcancé mi primer orgasmo. Fueron muchas sacudidas de placer que me recorrieron todo el cuerpo. Nunca me había sentido así en la vida. Fue un placer desconocido, brutal, inmenso. No pude más que gritar y jadear con cada golpe de electricidad que generaba en mi interior. Ese primer orgasmo fue inimaginable para mí, y para Héctor que ni se lo esperaba. Que su novia se echara encima de él, se restregara sobre su poya y se corriera como nunca lo había hecho, gritando, suspirando y jadeando como una loca, no lo habría imaginado nunca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nosotros siempre lo habíamos hecho con preservativo porque yo se lo exigía. Yo llevaba dos años tomando anticonceptivas para regular mi periodo, pero aún así le obligaba a hacerlo con condón. Nunca había sentido el contacto de su pene sobre mi sexo tan húmedo y lubricado por mis propios jugos. Eso quizá multiplicó mi placer inesperado. Héctor seguía sin entender mi comportamiento pero no se atrevió a decir nada, sólo a seguir mi ritmo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después del primer orgasmo sentí que necesitaba su verga dentro de mí, así, desnuda, sin embalajes. Mi cuerpo me lo pedía. Así que la tomé con mi mano y sin esperar a que él dijera nada la introduje en mí. La noté mucho más cálida y sensual. Mis labios y las paredes de mi vagina la recibieron y abrazaron dulcemente, receptivas, como un guante de seda. Mi novio tenía una buena verga, de 16 centímetros de larga. Lo sé porque tonteando una vez me pidió que se la midiera. Era la única que conocía y me parecía perfecta. En ese momento no sé si imaginaba que era la suya o la de Martín, que por lo que había adivinado igual era de la misma longitud pero Martín le ganaba en el tamaño del glande y quizá en grosor. Me puse a cabalgar sobre él con su poya dentro de mí. Volví a alcanzar la máxima excitación al frotarme sobre él. Yo dominaba la situación y la velocidad y me permitía dirigir los movimientos que más placer me generaban. Nunca me había comportado así. Deseaba exprimir cada centímetro de su carne en mi interior apretando y liberando los músculos de mi vagina, multiplicando mi placer. Así estuve un rato mientras él me arrancó la parte superior del bikini y levantó mi camiseta para chuparme los pezones. No podía ni abrir los ojos, estaba disfrutando tanto que al momento llegó el segundo orgasmo. Le tiraba del pelo, mientras gritaba de placer. Nunca había sido tan escandalosa y temí que me pudieran escuchar desde fuera. Pero no podía evitarlo. Este orgasmo no fue tan exagerado como el primero pero aún así fue mejor de los que había tenido nunca. Él seguía jugando con mis pezones en su boca y con sus manos me apretaba con sus dedos casi haciéndome daño con sus uñas clavadas en mi culo. Esa sensación de dolor y placer me gustó. Cuando sentí que disminuía el efecto del orgasmo, metí de nuevo la nariz en su pelo, por su cuello. Era tan parecido al de Martín. Volví a restregar mi pubis con el suyo con su poya aún en mis entrañas y moviéndome lo más rápido que podía hasta que sentí que volvía el tercer orgasmo. Él ya no pudo aguantar más mientras me decía.- Lucía, por favor, déjame salirme que me corro. No puedo aguantar más.- eso fue ya lo último que sentí antes del orgasmo porque no pude más que apretar todo lo que pude las paredes de mi vagina sobre su poya, para sentirme lo más aferrada posible a él, aprisionándola para recibir su néctar caliente dentro de mí. Nos corrimos a la vez. Era la primera vez que lo hacía dentro de mí. Y me resultó muy agradable. Este tercer orgasmo fue parecido al primero. Los dos gritábamos lo que se nos ocurría mientras yo le tiraba del pelo y él clavaba sus uñas en mis glúteos y en mi espalda. Tuve la sensación de que para él también había sido de los mejores que había tenido. Conmigo seguro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Acabamos los dos abrazados, sobre la cama. Yo todavía encima de él. Esperé a que pudiéramos volver a respirar con normalidad. No me apetecía abrir los ojos y mirarle a los ojos. Me sentía culpable. Y él más feliz que nunca. Cuando su poya se arrugó traté de salir lo más cuidadosa posible, su semen resbalaba por mis piernas. Lo besé en la boca y le dije.- Vete a casa. Luego nos vemos. Van a llegar mis padres en seguida y tengo que lavarme.- y me fui al baño mientras él se vestía y se marchaba quizá todavía asombrado por mi reacción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La ducha que me di y las horas posteriores no fueron suficientes para calmarme. No podía quitarme su imagen de la cabeza, su pícara sonrisa mientras se secaba con la toalla y se la tocaba y acariciaba frente a mí, desnudo, mirándome. Y tampoco podía olvidar el polvazo que había tenido con Héctor, tan placentero y bestial que mi cuerpo y mi mente no se habían todavía repuesto. Yo sólo podía entender que esa reacción era debida a lo que me había hecho sentir Martín, que había conseguido, con tan poco, aflorar el deseo y la pasión que se ocultaba desde siempre en mi interior. No sé lo que habría ocurrido si no llega a estar Héctor conmigo. No creo que me hubiese calmado sólo masturbándome sola en casa. Mi cabeza daba vueltas pensando qué es lo que me ocurría con Martín. Y si ese comportamiento tan irracional y placentero podría volver a salir en cualquier momento, y qué es lo que debería hacer si ocurría de nuevo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Además tenía otro problema. Estábamos invitados esa misma tarde a la barbacoa que hacían todos los veranos los padres de Marga a mitad de verano. Iba a estar Martín. Y no sabía qué es lo que iba a pasar si lo veía de nuevo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A las nueve de la noche llegué con Héctor a casa de Marga. Yo no supe explicarle porqué me había comportado así con él en mi casa. Le conté que fue un impulso que me dio porque lo deseaba tanto que no me pude controlar. Él aceptó sonriente y me dijo que deberíamos repetirlo, que para él había sido el mejor polvo que había tenido. Por lo menos estaba feliz y eso me hacía sentir mejor. En la fiesta no me quise separar de él y del novio de Marga. No me atrevía ni a mirar entre la gente por si lo veía a él, a Martín. Estaba realmente nerviosa pero no se dieron cuenta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Marga, que estaba atendiendo a los invitados y de vez en cuando venía hasta la zona apartada donde nos habíamos situado recomendado por mí, se acercó y me dijo a solas:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_ Tía, me tienes que contar qué es lo que te pasa. Te veo muy rara. Además, no te lo vas a creer. He estado con Martín y me ha preguntado por ti, que si estabas por aquí. Y si habías venido con novio. No me lo puedo creer.- me dijo al oído mientras a mí se me ponía la cara colorada de la vergüenza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo le conté que me había pillado mirándolo y eso me había avergonzado mucho. Le reconocí que con lo bueno que estaba me había calentado viéndolo y que en casa me había acostado con Héctor. No le di más detalles pero sí que le dije que no me dejara a solas con Martín en ningún momento, que no quería que Héctor imaginara nada y que yo estaba enamorada de Héctor. Ella se quedó conforme con mis explicaciones. Muerta de risa por la cara que mostraba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo fue normal. Yo ni me di cuenta si estaba por allí hasta que tuve que ir al baño. Le dije a Héctor que me acompañara y todo fue bien. Fuimos al baño que estaba situado en la planta de arriba del chalet, allí no había gente esperando pues era un aseo pequeño. Al salir del baño no estaba Héctor. El muy cabrón se había ido y me había dejado sola. No había nadie y me apresuré a bajar, pero como tenía que pasar Martín estaba esperándome en las escaleras. Yo me dispuse a mirar al suelo y pasar por su lado sin mirarlo, como si no supiera que era él, pero al estar a su altura me cogió suavemente del brazo y me detuvo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_ Hola Lucía. Te estaba buscando. ¿No te ha dicho Marga que he preguntado por ti?.- me dijo con una voz tan dulce y susurrante que casi me provoca un desmayo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_ Sí, algo me ha dicho, lo que pasa es que estaba con unos amigos.- le dije temblorosa. Mi corazón latía tan fuerte que seguro que lo podía escuchar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_ Estás muy cambiada, ¿sabes? Me ha gustado mucho verte en la playa. Tienes un cuerpo precioso. Enhorabuena. Seguro que tu novio está encantado. Me he quedado con ganas de ver más, la verdad. Tú sí que me has visto desnudo, y no dejabas de mirarme. Me parece que eres una gatita muy curiosa.- me dijo, lentamente, susurrante, hipnotizador. Yo no sabía de qué estaba hablando ni qué decía. Estaba tan roja de vergüenza que no me atreví ni a mirarle a los ojos. Él siguió hablando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_ Creo que puede ser que te elija como gatita. Eres mi candidata número uno. Pero primero tienes que ganártelo.- hizo una pausa y se quedó pensativo observando mi reacción, estudiando cada uno de mis gestos. Yo no quise ni mirarle a la cara, y siguió hablando.- Si me deseas y quieres que siga este juego has de saber que no va a ser fácil. Pero seguro que podemos disfrutar. Ya noto que lo estás haciendo.- se volvió a callar mientras hacía como pensaba en algo.- Mañana quiero que vuelvas a la playa con tus amigos. Quizá te esté viendo. Pero tienes que tomar el sol desnuda. Completamente desnuda. Quiero ver si eres capaz de mostrarte así por mí y para todos. Ahí veré si puedes ser mi gatita o no.- lo dijo de una forma tan sensual que me embargó. Yo no paraba de temblar con su mano sujetándome el brazo.- Si consigues convencerme de que lo mereces, a partir de ese momento te llamaré Lilít. Así se llama mi gatita. Y es muy buena conmigo.- y se volvió a callar. Su sonrisa era tan deslumbrante y estaba tan seguro de sí y de que podía convencerme que me dio miedo mi reacción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estaba loco. Yo no podía iba a tomar el sol desnuda y menos para que todo el mundo me viera. Si lo hacía, Héctor se iba a cabrear conmigo pero de verdad. No lo iba a consentir. No estaba dispuesta a seguir escuchándolo y sin ni siquiera mirarle a los ojos me solté y salí corriendo buscando a Héctor. Quién se habría creído que era él. Sabía que me tenía embobada pero yo no estaba dispuesta a ser la gatita de nadie. Esto se había acabado. Me sentí más que insultada. Cuando encontré a mi novio le dije que nos íbamos porque me dolía la cabeza y me acompañó hasta casa. Ni siquiera hablé con él. Sólo lo abracé y seguimos caminando. Necesitaba sentirme segura en sus brazos. Estaba tan nerviosa y se me pasaban tantas cosas por la cabeza que agradecí que me dejara en casa y se fuera sin preguntar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como comprenderás esa noche no pude dormir. Sólo el contacto de las sábanas con mi cuerpo me llevaban a pensar en él. Como cuando siendo niña. No podía dejar de pensar en su voz, en su mirada, su cuerpo… su poya. Esta vez era distinto porque sí que sabía cómo era. Mi cuerpo me pedía que me frotara con la almohada como en tantas noches había hecho pensando en él. Mi mente, en cambio, me suplicaba que dejara de hacerlo, que Martín sólo era un imbécil que pretendía creer dominarme. Me había llamado gatita. Cuando me lo dijo me enfadé tanto que lo habría matado por tratarme así, pero en ese momento, en mi cama, a solas, aún me excitaba más al pensar que él me considerara algo suyo: su gatita. ¿Qué significaría ser su gatita? No lo podría saber si no hacía lo que me había pedido, pero es que no lo iba a hacer. Estaba segura de que no lo iba a hacer. Tan segura como que iba a olvidarlo en ese preciso instante. No quería saber nada más de Martín. Y me di la vuelta en mi cama, las sábanas aún olían a sexo del medio día, con Héctor. Me reconfortó pensar en Héctor. En cuánto lo quería. Y bajé un poco mis braguitas, sólo lo justo para que mi vulva sintiera el roce de la sábana. Me quité la camiseta que utilizaba para dormir. Tenía calor. Mucho calor. Me levanté a abrir un poco la ventana para que entrara algo de aire. Mis pezones se excitaron con el cambio de temperatura y con la caricia de la brisa al entrar en la habitación. Me acosté en la cama con las braguitas algo bajadas, mostrando mi pubis y mi sexo levemente y al acostarme mi cuerpo buscó el alivio que necesitaba. Abracé la almohada con las piernas, la alojé entre el hueco que dejaba mis braguitas y mi coño. Comencé a frotarme sobre ella, a morder el colchón. Metí mis dedos en la boca mientras susurraba su nombre: Martín… no me salía otro nombre ni otro deseo que el de sentirlo allí donde estaba la almohada. Tardé muy poco en correrme, intensamente, y me desvanecí a punto de llorar. Me estaba dominando y mi cabeza sólo pensaba en él. Mi cuerpo pedía estar con él, desde siempre había sido así y ahora no lo podía controlar. Esa noche lloré sin consuelo. Maldije el momento en el que apareció de nuevo en mi vida, esa misma mañana, en la playa. El día en que todo cambió para mí. Si no lo evitaba acabaría siendo su gatita o lo que él quisiera que fuera. Y antes de amanecer me quedé dormida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así es como comienza la historia de Lucía, Lilít desde aquella jornada de verano. Espero que mi narración les haya gustado tanto como le gustó a ella cuando dio su aprobación para publicarla. En sus correos me cuenta toda su historia, todo lo que ocurrió a partir de aquel día en la playa. Pero esto será en un nuevo relato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Felices experiencias…&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5832536204100229270-2499659015546444921?l=narradortristan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://narradortristan.blogspot.com/feeds/2499659015546444921/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://narradortristan.blogspot.com/2009/03/relato-la-confesion-de-lilit-i.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5832536204100229270/posts/default/2499659015546444921'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5832536204100229270/posts/default/2499659015546444921'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://narradortristan.blogspot.com/2009/03/relato-la-confesion-de-lilit-i.html' title='Relato: La confesión de Lilít I'/><author><name>Narrador Tristán</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17278829779920763767</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/Sbj8BZ1i3bI/AAAAAAAAAAU/UMXlnW9Y9-I/S220/tristan.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/ScCyuv4ENkI/AAAAAAAAACY/Yv214IFHXek/s72-c/Hanna637511.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5832536204100229270.post-3818967375054485980</id><published>2009-03-16T09:29:00.003+01:00</published><updated>2009-08-17T11:14:33.117+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='mirón'/><title type='text'>El Mirón</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/Sb4PC78GxYI/AAAAAAAAACQ/_bDBe3Jpwz8/s1600-h/sofia+y+jane+mansfield.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 295px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/Sb4PC78GxYI/AAAAAAAAACQ/_bDBe3Jpwz8/s320/sofia+y+jane+mansfield.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5313701153467712898" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Ahora que me siento como un náufrago a la deriva de Internet, en este blog que por ahora sólo yo visito y que me permite sincerarme conmigo mismo, me permitiré confesar mis pasiones, y esta es una de ellas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Soy un mirón. Lo reconozco. Quizá sea una de mis pasiones más a flor de piel. Me gusta observar, deleitarme con lo bello. Además obtengo placer al descubrir y encontrar furtivamente zonas prohibidas. Deliciosamente prohibidas. Mi debilidad son los pechos, lo reconozco, pero no es lo único con lo que disfruto mirando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un escote pronunciado, unos pechos bonitos, no necesariamente grandes. Una camiseta o vestido sin sujetador. Una espalda al aire demostrando que no se lleva nada. Pezones marcados en la camiseta o la ropa. Una transparencia. Una mujer que se agacha y sin querer muestra sus pechos, durante una milésima de segundo, pero suficiente. Unos pantalones ajustados que marcan la zona del pubis o levantan el trasero. Ver todo eso me excita. Me excita recordarlo, e imaginar cómo será lo que falta por ver.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="fullpost"&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos tenemos en cierta manera curiosidad por lo que queda oculto, lo escondido, reservado para miradas más cercanas y privadas. Yo no lo niego. Me gusta. Eso sí, sin artificios. Yo soy mirón de distancias cortas, de lo que se puede ver si la persona observada se descuida o simplemente lo permite. Utilizar objetos o artilugios para entrar en la privacidad no me complace. Lo considero un robo a la intimidad. No soy de mirar por agujeros ni rendijas. Esa no es mi forma de actuar. Yo actúo en la calle, o frente a frente, en espacios abiertos, en la playa, bendito verano y bendito calor que nos hace ir menos arropados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me gusta jugar con mi imaginación, y recordar lo visto amplificado con lo que podría ser, y ahí es donde lo disfruto. Solitariamente. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Intento no ser descarado. Eso atenta con mi forma de ser. No soy vergonzoso. Pero aunque sé que en cierto modo las mujeres se dan cuenta de cuándo la están mirando, siempre he intentado no molestarlas. Nunca se han enfadado conmigo. Creo que todo está en la forma de mirar, y en el instante necesario para hacerlo y luego desaparecer sin molestar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recuerdo mi primera experiencia en séptimo de EGB. Mi compañera del pupitre de al lado era un año mayor que nosotros, y con 14 años era la más desarrollada de la clase. Pues reconozco que ahí fue donde disfruté de mis primeras visiones y miradas furtivas. Tenía unos pechos todavía no muy grandes y yo me moría por mirar por el agujero que quedaba en sus vestidos y camisetas por debajo de la axila. Se llamaba Mercedes. Aún me acuerdo de su nombre y eso que al curso siguiente cambió de ciudad y no la he vuelto a ver. Desde mi posición era el único que podía ver algo y los sudores me caían y se me alteraba el corazón cuando contemplaba sus tiernos pechos y la punta de su pezón encarnado. Para mí era una sensación indescriptible, mágica. Es difícil de creer pero nunca lo supieron mis compañeros de clase. Lo reservaba para mí. Sabía que si contaba algo al final ella se iba a dar cuenta y como poco un guantazo me llevaría, además de privarme de poder seguir haciéndolo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así estuve desde abril hasta junio. Como os digo, bendito calor… Y así empezó todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En los apartados de El Mirón iré contando las experiencias que vaya teniendo. Espero que sea del agrado de algún futuro lector…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿A vosotros os pasa lo mismo que a mí? ¿Y a vosotras? ¿También disfrutáis mirando? Me gustaría saberlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5832536204100229270-3818967375054485980?l=narradortristan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://narradortristan.blogspot.com/feeds/3818967375054485980/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://narradortristan.blogspot.com/2009/03/el-miron.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5832536204100229270/posts/default/3818967375054485980'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5832536204100229270/posts/default/3818967375054485980'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://narradortristan.blogspot.com/2009/03/el-miron.html' title='El Mirón'/><author><name>Narrador Tristán</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17278829779920763767</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/Sbj8BZ1i3bI/AAAAAAAAAAU/UMXlnW9Y9-I/S220/tristan.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/Sb4PC78GxYI/AAAAAAAAACQ/_bDBe3Jpwz8/s72-c/sofia+y+jane+mansfield.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5832536204100229270.post-7555357378772693801</id><published>2009-03-15T22:52:00.005+01:00</published><updated>2009-08-17T11:15:38.443+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='relato'/><title type='text'>Relato: PALABRA CLAVE, ANAHÍ</title><content type='html'>Era una mañana algo fría, y sobre todo húmeda, de la humedad que se mete en los huesos y no hay forma humana de hacerla salir. Una de esas mañana que uno no desearía salir de la cama. El aeropuerto estaba cerca del mar, y estábamos en noviembre, insufrible para quien no está acostumbrado a este clima y a este jodido viento de poniente.&lt;br /&gt;La agencia me había ingresado el dinero el viernes. Mis honorarios y todo lo necesario para gastar durante el sábado y el domingo. Tenía las instrucciones precisas y la palabra clave: Anahí.&lt;br /&gt;Aunque llevo ya dos años con este trabajo siempre espero ansioso cuál será la palabra clave de cada uno de mis encargos. Yo no conozco personalmente a la persona que le pone los nombres, pero siempre eran nombres de canciones. Mi hobbie es la música. Tenía que hacer lo posible para en el futuro conocer a esa mujer. Porque es una mujer seguro. Ya conozco sus gustos sólo por las canciones que utiliza. Creo que hasta me he enamorado de ella.&lt;br /&gt;De todas formas es un sueño imposible. De la agencia sólo conozco a mi enlace: Marie.&lt;br /&gt;A las 15,35 llegaba el vuelo procedente de Madrid. Según instrucciones yo debía esperar en el aparcamiento de la Terminal de coches alquilados con el coche en marcha.&lt;br /&gt;Tenía que esperar a la persona que se acercara hasta el coche, se sentara en el asiento trasero y me dijera la palabra clave: Anahí.&lt;br /&gt;Como era costumbre no sabía nada más de la persona o personas que tenía que recoger. Esta vez sabía que era una mujer y lo que aproximadamente deseaba que se cumpliera en un día y medio. Nada más.&lt;br /&gt;Mis órdenes eran comprobar la llegada del vuelo y esperar 30 minutos en el parking. Si en ese tiempo no llegaba nadie. Irme. Y con el dinero cobrado ya. Nunca se había dado el caso de no aparecer el cliente aunque siempre esperaría más tiempo si fuera necesario, pero esta vez, no sé porqué, no me importaba que no llegara nunca.&lt;br /&gt;Llevaba ya un rato esperando con el coche en marcha, quizá veinte minutos, mientras tatareaba la canción de la indiecita guaraní que quemaron en la hoguera título de la palabra en clave cuando observé a una mujer que se acercaba lenta y nerviosa hasta el coche.&lt;br /&gt;Ojalá fuera ella, pensé.&lt;br /&gt;&lt;span class="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;Llevaba un abrigo largo que le protegía del viento de poniente y unas gafas de sol muy grandes. El pelo recogido.&lt;br /&gt;No era muy alta, más bien pequeña, tal vez no llegara ni al metro sesenta de altura. Yo mido uno noventa y por eso veo a la gente casi siempre más bajita de lo que realmente son.&lt;br /&gt;Medio temblorosa, y casi impaciente se acercó hasta la puerta trasera. Abrió la puerta del coche y me dijo:&lt;br /&gt;_ Anahí.- lo dijo entre afirmativa e interrogante. No estaba muy segura de haber acertado. De todas formas era el único coche en ese sitio y en esas condiciones. Era difícil equivocarse. Su voz entrecortada me resultó muy dulce. Casi de niña.&lt;br /&gt;_ Correcto. Nos vamos ya.- le contesté mientras dejaba la bolsa de mano que llevaba como equipaje.&lt;br /&gt;No dijo nada más. Y ni siquiera se quitó el abrigo hasta que salimos del aeropuerto. Miraba hacia el suelo para evitar ser reconocida.&lt;br /&gt;Unos diez minutos más tarde se incorporó para quitarse el abrigo y las gafas. Sacó el móvil del bolso y llamó por teléfono.&lt;br /&gt;_ Cariño. Ya he llegado a Girona. Me ha recogido el chofer de mi prima. Mañana por la noche llegaré a casa. No te preocupes tomaré un taxi. Te quiero.&lt;br /&gt;Estaba claro que hablaba con un contestador automático. Pude verla un poco más relajada conforme nos alejábamos del aeropuerto camino de la frontera con Francia. Definitivamente me gustaba su voz lo poco que la había oído. No habíamos hablado desde que se subió al coche. Según mis indicaciones no debía hablar si ella no lo hacía. La verdad es que ni me importaba. En esta misión yo sólo era el enlace entre ella y sus fantasías. Además tenía claro lo que deseaba. No tenía que interactuar si ella no lo pedía. Se dispuso a leer unas hojas que traía encuadernadas y a contemplar el paisaje cuando le apetecía.&lt;br /&gt;Nuestro destino era un hotel de la costa francesa a 200 kilómetros del aeropuerto. &lt;br /&gt;Llegamos sobre las seis de la tarde. La agencia había hecho las reservas. Recogí las llaves de las habitaciones y la acompañé hasta la puerta de su habitación, junto a la mía.&lt;br /&gt;_ Le aconsejo espere en la habitación. Está todo pagado. No tiene que preocuparse de nada. No saldremos hasta las ocho de la noche. La recogeré aquí mismo. Si necesita algo no dude en llamarme. Estoy a su disposición.- le dije antes de dirigirme a mi puerta de mi habitación.&lt;br /&gt;_ Muchas gracias.- me contestó y desapareció tras su puerta.&lt;br /&gt;Faltaba una hora y media así que me desnudé, me di una ducha y me senté a ver el canal porno de la habitación. Mientras me tomaba una copa del minibar y me relajaba acariciándome la polla no dejaba de pensar porqué una mujer como Anahí (llamémosle así) necesitaba de los servicios de la agencia.&lt;br /&gt;Debía de tener unos 24-25 años como mucho, con unas tetas grandes y bien puestas, casi nada de cintura y un culo bien formado. Las piernas delgadas pero musculosas. Seguro que trabajada en el gimnasio. Salvo porque era algo bajita para mí, me parecía una chica que estaba muy buena. No era guapa, porque no era una belleza, pero sí tenía cierto atractivo que me ponía cachondo. Tenía los ojos y la boca grandes y la cara redondita. Casi virginal. Su aparente timidez e imaginármela en su futuro más cercano, del que yo era responsable, me ponía a cien. Yo seguí haciéndome la paja viendo la tele y pensando en ella.&lt;br /&gt;Realmente hace falta mucho dinero para pagar los gastos de la agencia. Si ella los tenía era porque era hija de familia de bien. Imagino que por eso había que llevar tanta precaución. La ropa que gastaba era muy cara y además se le notaba con clase. Estaba casada o tenía novio porque por teléfono dijo “cariño”. No entiendo porqué nos necesitaba. Pero éramos los mejores y los más discretos en realizar fantasías y necesidades sexuales y nuestra agencia, aunque no tenga publicidad y esté enmascarada en una agencia de eventos, funcionaba realmente por el boca a boca. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me preparé y antes de salir a recogerla a la puerta de la habitación volví a leer el dossier que me había enviado la agencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Palabra clave: Anahí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llevar al Club.&lt;br /&gt;Discreción absoluta.&lt;br /&gt;La cliente quiere ser observada y observar a desconocidos.&lt;br /&gt;Quiere participar en una orgía. &lt;br /&gt;No sabe hasta dónde puede llegar.&lt;br /&gt;El límite de sus deseos los pondrá ella y sólo ella.&lt;br /&gt;No quiere entablar conversación con nadie si ella no lo pide.&lt;br /&gt;El agente sólo ha de actuar para su seguridad y compañía.&lt;br /&gt;El agente ha de estar a su disposición.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La recogí en la puerta de su habitación a la hora acordada. Estaba muy nerviosa. Llevaba puesto el abrigo y no se adivinada qué llevaba puesto debajo de él. Me siguió sin decir palabra hasta el coche. En media hora estábamos en la puerta del Club. Nos abrieron la puerta para poder acceder en coche a la finca.&lt;br /&gt;La casa principal era una mansión de estilo francés del siglo diecinueve, de dos plantas y muy grande. Yo ya había estado allí en tres ocasiones anteriores con la agencia.&lt;br /&gt;Estas reuniones sólo se celebraban una vez al mes. Venía gente de toda Europa. Sólo gente vip. Por participar en esta reunión los socios debían pagar 1000 euros. Era obligatorio asistir con pareja. Parejas mixtas. Y sólo podían asistir socios y acompañantes de éstos que debían también pagar su entrada y llevar también pareja. Ni que decir que los socios podían ser hombres y mujeres, pero las parejas mixtas.&lt;br /&gt;Estaba limitada la asistencia a cada reunión a 150 parejas. El pago se realizaba con antelación. Allí sólo había que acreditarse y todo estaba incluido.&lt;br /&gt;Al entrar una camarera nos dirigió a los vestuarios y nos ofreció un albornoz a cada uno y toallas limpias. La ropa había que dejarla en las taquillas del vestuario. Se permitía llevar el calzado que cada uno quisiera (botas, zapatos de tacón, etc.) pero la única ropa permitida era el albornoz, la toalla, o nada.&lt;br /&gt;La sala principal era la más iluminada, tenía una barra donde pedir bebidas, una mesa central llena de comida: bandejas de frutas cortadas, marisco, ostras, bandejas de comida, aperitivos, etc.&lt;br /&gt;Disponía de muchas mesas con sillones alrededor donde la gente hablaba de sus cosas. Algunas parejas ya se conocían de otras reuniones anteriores. Y el que no se preocupaba de hacerse conocer. En estas reuniones se permitía todo pero siempre debía de ser mutuamente acordado. En la misma planta baja había también otros dos salones más pequeños, con luz más tenue, con sillones, pista de baile donde las parejas que ya se habían conocido previamente daban rienda suelta a sus deseos.&lt;br /&gt;En la planta superior todo eran habitaciones grandes sin puerta de entrada con diferentes decoraciones según el tipo de prácticas que se daban y se necesitaban en ellas. Todo el mundo podía entrar sin problemas y observar o participar si era invitado a ello.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_Le voy a explicar las normas del Club. Usted puede participar en todo lo que desee. No la obligarán a hacer nada que usted no quiera hacer. Todo se basa en el respeto mutuo. Está permitido mirar y observar todo lo que ocurre aquí. Si le apetece participar en algo sólo tiene que pedir permiso. Yo me mantendré al margen y quedaré a una distancia a la que usted me pueda ver. Si en algún momento necesita de mi ayuda no dude en llamarme. Si se encuentra molesta con algo yo la socorreré. Y cuando quiera que nos vayamos no tiene más que decírmelo. Me puede llamar Tristán. ¿Tiene alguna duda? ¿Quiere tomar algo?.- le dije nada más entrar en el salón principal.&lt;br /&gt;Ella asintió sin saber siquiera lo que le había preguntado. No se había enterado de nada. Se quedó absorta contemplando el espectáculo que se ofrecía ante ella. Seguía nerviosa pero sus ojos no parpadeaban para poder obtener la mayor información posible. Sin duda no esperaba encontrar nada así. La realidad superaba lo que había imaginado.&lt;br /&gt;Lo que nos encontramos mientras nos acercábamos a la barra fue, en principio, de lo más normal. Muchos hombres y mujeres, de todas las edades. Entre las mujeres aún predominaban más las jóvenes y atractivas. Bastantes de ellas seguro que contratadas para compañía del socio que había ido. Para ser el principio de la reunión pudimos contemplar ya a una mujer masturbando en la barra a un hombre mientras se besaba con otro. Una mujer de mediana edad en una mesa haciendo una mamada a dos hombres y comiéndole el coño a su vez a otra mujer que permanecía recostada en la mesa con ostras sobre su vientre. Ella hacía de mantel pero también se ofrecía para lamer a quien pasaba cerca de ella. Gente simplemente observando los diferentes espectáculos, esperando para actuar si fuese necesario, y muchas parejas hablando y concertando lo que harían después en el resto de habitaciones.&lt;br /&gt;La mayoría de la gente observaba a los demás y entraban en calor. Habían empezado los más exhibicionistas a hacer de las suyas para disfrute de los demás.&lt;br /&gt;Le ofrecí a Anahí una copa de champagne mientras yo me tomaba otra. Bebía apresuradamente, se fijaba en los diferentes espectáculos que nos estaban dedicando. Tenía miedo de moverse de la barra, de alejarse de mí. Quizá intentaba organizarse para saber qué es lo que le apetecía hacer pero aún tenía miedo. No miraba a la cara de nadie. No se atrevía o no le importaba. Miraba sus cuerpos, sus sexos, le daba igual hombre o mujer, inspeccionaba cada centímetro de carne que le mostraban los cuerpos desnudos. Se estremecía cada vez que veía una poya bien dura, disfrutaba contemplando las felaciones que se producían en los sillones. No hacía ascos a mayores o jóvenes. Ni siquiera a hombres o mujeres. Lo observaba todo. Disfrutaba aparentemente con todo.&lt;br /&gt;No comió nada. Sólo bebía champagne. Después de cuatro o cinco copas en al menos media hora se atrevió a acercarse a una mujer rubia que la estaba llamando con la mano para que se acercara a su mesa. La había llamado porque Anahí llevaba un rato sin poder apartar la mirada de la verga de su pareja. Él era un chico joven y atlético, de piel muy morena, y ella mucho mayor que él de unos cincuenta años. Él estaba con el albornoz totalmente abierto mientras ella le chupaba la poya entre sorbo y sorbo de la copa que estaban tomando mientras conversaban. Tenía una verga grande y bastante dura gracias a los cuidados y mimos de la mujer rubia. Los dos ofrecían su espectáculo a la gente que miraba desde la barra. Estaban buscando compañía para sus juegos y Anahí era una buena presa.&lt;br /&gt;Anahí se acercó tímidamente. Intercambió unas palabras al oído de la mujer y aceptó sentarse con ellos, en medio de los dos. La mujer estaba desnuda, sólo vestía un collar ajustado al cuello que caía sobre la espalda y unos zapatos de tacón altos. La mujer rubia le susurró palabras a Anahí mientras le abría el albornoz lentamente y ella asentía muy tímidamente. No sé qué podían estar hablando ni en qué idioma. Ella parecía tal vez alemana. Quizá hablaban en inglés. No las podía oír.&lt;br /&gt;Anahí primero se resistió un poco a que la mujer le abriera el albornoz para dejar al aire sus pechos pero cuando el chico que estaba con la verga enhiesta le cogió la mano para evitar que se resistiera ella se quedó paralizada, cerró los ojos y se dejó hacer por los dos.&lt;br /&gt;La gente que miraba la escena se sorprendieron de la belleza de los pechos de Anahí y se oyeron voces de aprobación y murmullos en la sala. Incluso yo no me esperaba el tamaño y la redondez de esas maravillosas tetas. Se veían duras, con unos pezones grandes y puntiagudos. Ella estaba preciosa con el pelo recogido y el albornoz abierto hasta la cintura. No se podía ver nada más porque lo tapaba la mesa.&lt;br /&gt;La mujer comenzó a acariciar los pechos de Anahí y el chico a lamer desde su oreja al cuello, lentamente con la punta de la lengua. Anahí se estremecía en cada contacto de los dos, pero no abría los ojos. De vez en cuando intentaba taparse los senos y quitar la mano de la mujer rubia que le estaba acariciando pero no le dejaban hacerlo. La mujer comenzó a lamer sus pezones enhiestos y puso una de las manos de Anahí en su coño y la otra en la base de la verga del moreno que seguía chupando su cuello y bajaba lentamente lamiendo hasta el pezón que le quedaba a su lado. Anahí se estremeció al momento y abrió los ojos apresuradamente. Tal vez no sabía lo que hacía y se había dado cuenta de su situación. Separó las manos de ambos sexos que tenía cogidos y se incorporó zafándose de los dos. Igual era demasiado para ella por ahora. Al levantarse el albornoz quedó en el sillón y dejó a la vista de sus espectadores su coño y sus labios totalmente depilados, excepto una minúscula matita de pelo encima del clítoris. Sus labios estaban hinchados de placer, colorados y húmedos por la excitación. Sobresalían bastante más de lo normal. Hubo otro murmullo de aprobación. Se veía preciosa, tan pequeñita, con el cuerpo tan bien formado, las piernas delgadas y el culo respingón. Mujeres y hombres miraban lo que estaba ocurriendo en aquella mesa porque en ese momento era lo más interesante del salón. Ella pudo ver cómo frente a su mesa se acercaron al menos cinco hombres a unos metros comenzando a masturbarse mientras la miraban a ella desnuda. Se volvió a quedar paralizada mirando las poyas de sus espectadores, siguió mirando alrededor, mujeres y hombres la deseaban y admiraban palmo a palmo, centímetro a centímetro su cuerpo. Eso la puso a mil por hora y se dejó hacer cuando la rubia y el chico moreno se incorporaron también para sobarla ambos de pie, uno a cada lado de ella. Dejó puesta las manos sobre la mesa mientras los dos la manoseaban por todo el cuerpo. Su coño y sus tetas eran sobados alternativamente por ellos dos, acariciados, y ella, de momento se dejaba hacer, pero no les prestaba atención, ni siquiera los miraba, miraba a la gente que la miraba a ella. Era un acto de voyeurismo mutuo. De placer consentido. Se estremecía con las caricias y se notaba cómo su respiración aumentaba en ritmo por el movimiento de su pecho. Estaba disfrutando dejándose hacer y, sobre todo, mirando cómo la observaban hacerlo.&lt;br /&gt;Llamó para que se acercara a un hombre canoso, de pasados los cincuenta años y algo barrigón, que se estaba masturbando en el grupo que había frente a ella. Tenía un pene gordo pero mediano, tal vez pequeño, y todavía un poco flácido, con una mata de pelo blanca y dispersa en el pubis que se podía apreciar donde dejaba la barriga. Él se acercó hasta Anahí y ella le comenzó a sobar la verga suavemente con su mano derecha. Con la otra se apoyaba sobre la mesa. La rubia metía y sacaba sus dedos del coño de Anahí y el chico moreno le restregaba su poya sobre sus nalgas mientras sobaba sus tetas. Ella no se inmutaba con lo que le estaban haciendo y se preocupaba más por lo que tenía ahora en sus manos. Seguía aumentando el ritmo de su respiración. De vez en cuando cerraba los ojos unos instantes y soltaba algún pequeño gemido de placer echando la cabeza hacia atrás. El hombre canoso la miraba agradecido por haberle elegido a él. No se daba cuenta que él no le importaba a ella, era su poya la que la había hecho reaccionar. Quería ver poyas duras y no podía permitir esa flacidez. Su mano recorrió dulce y suave de la base a la punta la verga del hombre canoso hasta que ésta reaccionó a las caricias de los finos dedos de Anahí y adquirió el tamaño necesario y deseado, amoldándose a la mano y la palma de Anahí en una unión casi perfecta. Cuando notó que la verga hacía caso y respondía a sus caricias, empezó a aumentar el ritmo de sus movimientos, cada vez más ligeros y veloces.  Esa verga tomó vida propia, se mostraba alegre y dispuesta con la colaboración de Anahí, y cuando no pudo más y el hombre empezó a eyacular la cara de satisfacción de ella era similar a la de él. El semen salpicó y desbordó la mesa, corrió por los vasos, por su mano y su brazo, algunas gotas llegaron hasta el pecho de Anahí y besaron sus pezones en punta. Ella lo dirigió nerviosamente por donde le venía en gana. Disfrutaba de la eyaculación. Y de sentirse dominadora y responsable de la situación. Ese torrente de leche estaba dedicado a ella. En ese momento ella también se corrió, su cara no lo delataba totalmente pero su sonrisa  y sus movimientos entrecortados sí. Cerró los ojos sólo unos instantes, abandonándose durante unos segundos y mordiéndose los labios. Fue una corrida rápida. Influyó el hecho de que la rubia llevaba unos minutos ya sentada tras de ella comiéndole el coño y jugando con sus dedos dentro de ella, que mantenía el equilibrio como podía, con las piernas abiertas y notando también el roce de la inmensa verga morena de su compañero de juegos por sus nalgas y su cintura, y sus manos por todo su cuerpo. Ella ni siquiera miró a la cara del hombre canoso que educadamente le dio las gracias por su trabajo. Quizá sí asintió al movimiento de gratitud de su poya al correrse y volver a su estado de flacidez inicial, pero él, el dueño de esa verga, no le importaba en absoluto.&lt;br /&gt;Volvió a poner las dos manos sobre la mesa mientras detrás suyo la rubia seguía comiéndole el coño. Ella abrió un poco más si cabe sus delgadas piernas para dejarse hacer y comenzó a sobar la verga inmensa, dura y morena del joven. Sus ojos estaban blancos. Le dominaba el placer. La rubia pasaba del coño al ano lamiéndole también las piernas y los cachetes del culo respingón y duro. Tampoco dejaba de introducirle dedos alternativamente entre el coño y el ano mientras seguía lamiendo y sorbiendo sus jugos. Ella seguía con la exploración de la nueva verga, esta vez quizá la más grande que había tocado nunca. Seguía disfrutando. Tanto, que al cabo de unos minutos no pudo más y su respiración y gemidos volvieron a su clímax más intenso mientras pajeaba eléctricamente esa poya tan grande que no le cabía en la mano. Se convulsionó sobre la mesa y menos mal que tenía apoyada una de las manos porque casi se desmaya del orgasmo que sintió. Esta vez fue mucho más intenso. No paraba de gemir y agitarse con los ojos en blanco. Se mordía los labios para no gritar. Era un sentimiento íntimo que no quería compartir. Pese a su exhibicionismo eso quería que se quedara en su interior. La rubia estaba trabajándole muy bien clítoris y ano consiguiendo que el orgasmo fuera repitiendo y alargándose sin parar durante muchos segundos orgasmo tras orgasmo, inacabables. Ella con cada uno de sus espasmos agitaba más su presa morena abarcándola con su mano derecha desde la punta hasta la base. La agitaba nerviosamente con todas sus fuerzas, a punto de separarla del cuerpo del chico de los tirones que le daba. Él, que no podía aguantar más, se dispuso a coger a Anahí de la cintura para girarla hasta su cuerpo y follársela por detrás allí mismo, sobre la mesa. Penetrarla con su enorme verga hasta romperle el coño por puta y por viciosa y a la vista de cada vez más gente que dejaba sus asuntos para contemplar el bonito espectáculo y lo que se veía venir. Se fueron sumando pajilleros y mujeres alrededor de la mesa a una distancia prudencial para que no tapar la visión de los demás espectadores. Más de quince personas se pajeaban frente a ella. El espectáculo prometía.&lt;br /&gt;Yo seguía observando desde la barra. La verdad es que la situación me había puesto bastante cachondo. Era mucho más de lo que me imaginaba por la tarde en la habitación pensando en ella. Había entablado una conversación con una pareja de españoles en la barra que se sorprendieron cuando les dije que Anahí había venido conmigo a la reunión. Mientras el chico se acercó para ver mejor el espectáculo, la chica española se dispuso a sobarme el nabo. Yo la dejé hacer porque aunque no valía mucho físicamente sí que demostró ser muy diestra con la mano y me la puso al máximo de excitación. Con su otra mano ella jugaba con sus labios y con su sexo. También a la salud de Anahí. Era la estrella que más brillaba en la reunión.&lt;br /&gt;Anahí seguía absorta mirando a la gente y dejándose hacer con las manos apoyadas sobre la mesa, quizá escudriñando si había alguna poya más que necesitara de sus cuidados, o tal vez recuperándose del segundo e intenso orgasmo o andanada de ellos que la había dejado exhausta. Veía como algunos de sus espectadores se corrían y eyaculaban a su salud. Sonreía de placer y se dejaba seguir haciendo por el chico joven, que la giró sobre sí, la apoyó sobre la mesa y se abrazó sobre ella juntando su pecho sobre su espalda. Con las manos le apretaba las tetas y su verga golpeaba la entrada de su sexo y su entrepierna. Le mordía el cuello y la nuca mientras la abrazaba. Eso a ella le tuvo que gustar porque se estremeció otra vez. Cuando el chico liberó una de las manos de sus tetas y empezó a sobarle el coño también se dejó hacer, a ella le gustaba sentir esa situación de sumisión, pero en el momento que notó que la punta de esa verga inmensa y morena estaba entrándole por el coño para romperla en dos mientras él era envidiado por todos por la victoria que tenía asegurada, se giró bruscamente para impedir que se la follara. Eso no entraba todavía en los planes de ella. No era el momento. O no estaba preparada.&lt;br /&gt;Se separó de la mesa empujando al moreno y soltándose de la mano de la rubia que la intentaba sujetar también y se vino corriendo hasta la barra donde yo estaba. No le dio tiempo ni a coger su albornoz. Corrió desnuda hasta mí en pequeños saltos que hacían bambolear sus preciosas tetas. Se sentía indefensa y yo era la única persona que conocía y le había prometido protegerla esa noche. No levantó la mirada del suelo cuando llegó hasta mí y me abrazó para sentirse protegida por el lado opuesto donde estaba la otra española todavía con mi poya en su mano, cada vez más interesada porque ahora la miraban a ella. Anahí se sentía avergonzada, como una niña indefensa. Volvió a cerrar los ojos y con la cabeza agachada se apretaba fuerte contra mi brazo. Se veía tan pequeña y frágil junto a mí que recordó de nuevo a la indiecita de la canción. Pero se estaba apretando demasiado. Ella no se imaginaba lo que estaba haciéndome sentir. Seguía con los ojos cerrados y la cabeza agachada. Ahora las miradas se dirigían hacia nosotros tres. &lt;br /&gt;_ Tristan. Por favor, necesito ir al baño. ¿Me puedes acompañar?.- me dijo casi a punto de llorar, o eso parecía.&lt;br /&gt;No contesté. Me solté de la otra española que ya tenía a su pareja de nuevo a su lado dedicándole sus caricias y la abracé por los hombros mientras la acompañaba a los aseos. Ella se abrazaba también a mí esta vez con los ojos abiertos pero mirando al suelo todavía avergonzada. Yo caminando con el albornoz abierto, la poya casi tocándome la barriga de lo dura que estaba y ella desnuda junto a mí con sus pasitos cortos pero rápidos.&lt;br /&gt;Algunos hombres y cuatro o cinco parejas nos siguieron. No querían perderse lo que tuviera que pasar. Anahí era esa noche la sensación de la reunión. Y yo su acompañante. Tenía que aprovecharlo. Estaba de trabajo pero podía también volverlo placer.&lt;br /&gt;Entré junto a ella a los aseos que eran compartidos, y además sin puertas. Pude ver a una morena desnuda orinando mientras dos hombres la miraban frente ella masturbándose. &lt;br /&gt;Anahí se acercó al lavabo y al mirarse al espejo casi se pone a llorar. Se lavó la cara y los restos de semen secos que tenía sobre las tetas del hombre canoso. Se secó con una toalla y yo le cedí mi albornoz para que se abrigara y se tapara, si quería, de las miradas de la gente. Ella lo aceptó y se lo puso. Ahora el que estaba desnudo era yo. A la luz de los aseos me agradeció el gesto con una semisonrisa de agrado mientras se fijaba en mi poya que la apuntaba directamente, sin reparos. La morena que estaba orinando ahora pajeaba y lamía alternativamente las dos poyas, quizá desconocidas, que la estaban apuntando momentos antes mientras seguía sentada orinando. Anahí se les quedó mirando, junto a mí. Se volvía a interesar por la escena.&lt;br /&gt;La morena aumentó el ritmo y la intensidad de las mamadas hasta que uno de ellos se corrió vertiendo su esperma sobre la cara y el pelo de la morena. Eso puso cachonda a la morena que se puso de pie y apoyó sus manos en uno de los lavabos que estaban junto a Anahí. El otro hombre la empaló por el coño con su verga. La morena podía ver la cara del hombre por el espejo, pero se fijó en nosotros. Sus pequeñas tetas se movían con el vaivén del que se la estaba follando por detrás. Gemían los dos diciendo palabras en francés ella y él creo que alemán. Anahí disfrutaba de la visión y se acercó para acariciarla a ella. La morena agradeció las caricias de Anahí. Ahora estaba recibiendo por el culo. Dos gritos dio la mujer con cada una de las embestidas del hombre que la estaba rompiendo por detrás hasta acoplarse completamente por su recto. Anahí se fijaba en cómo entraba y salía ese trozo tenso y duro de carne por el pequeño agujero de la mujer morena. La mujer se restregaba frenéticamente la palma de la mano por su clítoris y llegó al orgasmo antes que el hombre que al terminar vertió su semen sobre la espalda y piernas de su presa.&lt;br /&gt;Esta visión calentó sobremanera a Anahí que se acercó de nuevo a mí y me dijo:&lt;br /&gt;_ Enséñame la casa. Quiero mirar. Me gusta ver esto.- me dijo mientras se volvía a sujetar en mi brazo desnudo.&lt;br /&gt;La llevé a la primera de las habitaciones nada más subir las escaleras. Era un cuarto casi oscuro. Sólo lo iluminaba una pequeña luz ultravioleta y la tenue luz que entraba desde el pasillo. En él hombres y mujeres se revolcaban y daban placer sin saber cuál era su pareja. Daba igual. Apoyados en las paredes de la habitación había hombres de pie que permanecía inmóviles para que los inquilinos de ésta pudieran pajear, chupar, lamer o morder a gusto de ellos y del dueño de las mismas sus poyas. No les importaba saber si quienes jugaban con sus nabos eran hombres o mujeres. Ni reconocerlos. Ese era el morbo del asunto. En esa habitación lo único prohibido era la penetración. El que quisiera follar tenía que irse a otras habitaciones preparadas para ello. Allí se sentía el morbo de tocar y ser tocado. Y sin saber con quién.&lt;br /&gt;Anahí se quedó paralizada mirando desde la entrada de la habitación y se decidió a entrar, pero detrás de mí y abrazada a mi cuerpo. Se sentía una amalgama de cuerpos desnudos, de formas en la oscuridad. En la habitación se olía a sexo y a curiosidad. Nada más entrar se acercaron varios cuerpos a acariciarnos. A darnos la bienvenida. Éramos plato de buen gusto en esa orgía.&lt;br /&gt;Anahí no se separó de mí. No sé si me agradaba más su contacto o el de los cuerpos que nos abrazaban y acariciaban. Un hombre desnudo me rozaba con su poya por la pierna mientras me acariciaba el pecho. Yo le dejé hacer. Esa era la condición de la habitación. Al que no le gustara el contacto de otros cuerpos desnudos sin rostro podía salir. Otras dos mujeres mientras tanto me sobaban la verga y a Anahí le abrían en albornoz para acariciar su rajita y sus pechos pegados a mi brazo. Se volvió a apretar aún más a mi cuerpo al sentir las manos desconocidas por su entrepierna y su culito. Yo notaba la tensión de su cuerpo y el estado de nervios que estaba soportando. Su pecho en mi brazo latía a mil por hora, casi temblaba, pero aún así gemía y daba pequeños suspiros cada vez que algún dedo exploraba el interior de su vagina, dentro de su culito y en cada zona erógena de su pequeño cuerpo. &lt;br /&gt;Yo tenía ahora de rodillas a una mujer chupándome la verga mientras alguien me lamía las piernas y los pies. Otra lengua y dos manos muy hábiles jugaban en mi espalda y mis glúteos. Tuve que apretar el culo para que no pudieran introducir los dedos dentro de mí. No me apetecía por ahora, aunque me daba bastante morbo.&lt;br /&gt;La boca experta que me chupaba la poya y con la mano me pajeaba se iba intercambiando con otra boca que lo hacía igual o mejor y casi consiguen su objetivo de correrme. Anahí gemía con mayor intensidad. Sus piernas empezaron a temblarle y se fue dejando caer lentamente al suelo resbalando por mi brazo hasta quedar de rodillas en el suelo abrazada a mi pierna. En su posición con sus manos rozaba mi entrepierna y mis huevos. No se daba ni cuenta. Una mujer estaba comiéndole el coño acostada en el suelo y ella apoyó sus labios hinchados de placer sobre su boca. Otras personas lamían sus pezones y una poya golpeaba sus dientes para que abriera la boca y poder introducírsela. Ella se estaba resistiendo pero en uno de los gemidos abrió lo suficiente los dientes para que la verga insistente entrara casi entera en su boca. En lugar de rechazarla, la engulló aún más y comenzó a chuparla con cada espasmo que le producía la lengua de la mujer que estaba en su coño y los dedos y las manos que la sobaban por todo el cuerpo y el interior de su culito. Se dejaba hacer. Yo estaba sudando de la erección que tenía y de las manos y las bocas que me chupaban y lamían. Alguien me estaba chupando la entrada de mi culo y mis nalgas que yo seguía apretando. Otros acariciaban mis piernas, una señora me chupaba los pies. El hombre se frotaba con mi cuerpo. Las bocas y las manos me pajeaban y chupaban la poya con maestría y dedicación. No podía en esos momentos ni siquiera saber el sexo de las personas que me estaban lamiendo. Los frágiles dedos de Anahí seguían rozando sin querer mi entrepierna, mis huevos y la base de mi poya con cada movimiento enérgico. Pude resistir toda esa excitación hasta que Anahí soltó un quejido al llegar al orgasmo, seguido de otros tantos que repetía nerviosa y excitada. Todo lo que podía con una poya dentro de la boca, que lamía y mordía cada vez más fuerte.  Esta vez no disimuló sus orgasmos múltiples. Yo no pude aguantar más, sentí un orgasmo bestial, como si un rayo me partiera la columna vertebral, y descargué en las bocas y rostros que me estaban chupando. Una de las bocas siguió lamiendo mi verga para limpiar el rastro de semen que dejaba chorrear, víctima de la eyaculación. La poya que tenía Anahí en su boca comenzó a eyacular dentro de ella. Con el primer chorretón casi se atraganta, pero no podía reaccionar por el efecto de sus orgasmos continuados. El hombre la sacó y vertió todo el semen sobre su cara, sus pechos y sobre la mujer que permanecía acostada sobre el suelo. Alrededor otros hombres eyaculaban sus chorros de semen sobre nosotros. A mí me alcanzaron sobre la pierna y la espalda.  Anahí que hacía tiempo le habían quitado el albornoz era quien recibía más chorros de esperma. Como premio a su dedicación la estaban bañando en leche. Así permaneció un rato, descansando en el suelo, desvanecida, recibiendo las gotas calientes de semen sobre ella de muchos hombres a la vez.&lt;br /&gt;Se levantó y salió corriendo de la habitación. Yo la pude seguir cuando conseguí separarme de la gente que seguía sobándome y agarrándome para que no me fuera. Salió al pasillo y se dirigió al otro extremo de la casa. Entró en una habitación sin mirar lo que ocurría dentro. Sólo buscaba la protección de un escondite donde no la pudieran ver y seguir. Volvía a sentirse avergonzada. Estaba sudada, sucia y bañada en sexo. Yo me quedé en la puerta vigilándola y observando si necesitaba mi ayuda.&lt;br /&gt;Entró nerviosa y atemorizada. Cansada también de la carrera. Con la mano se intentaba quitar de la cara los restos de semen pegajosos que tenía mientras observaba lo que ocurría en el interior de esta habitación. La luz que la iluminaba era de color rojo y permitía distinguir con mayor claridad lo que ocurría dentro de ella. En esa habitación sólo había hombres. Algunos en el suelo, sobre unas alfombras y cojines, al estilo árabe se besaban y acariciaban. Otros hacían el sesenta y nueve. Había hombres de todas las edades. Poyas de todos los tamaños. Unos eran sodomizados apoyados con las manos sobre una barra de la pared por sus parejas. Otros directamente en el suelo, sobre los cojines. Se estremeció con el sonido de los gritos de placer de tantos hombres entremezclados. Se respiraba sudor, sexo, semen. Nadie hizo caso de Anahí que se fue a una esquina de la habitación y se apoyó en la pared a mirar lo que estaba sucediendo. No esperaba este espectáculo. Sus ojos grandes se salían de sus órbitas viendo cómo las poyas vigorosas se introducían en los culos de otros señores y jóvenes que gritaban de placer. Hombres chupando y follando a otros hombres, y ella la única mujer, y no estaba invitada a esa fiesta. Empezó a masturbarse. Sus gestos demostraban que estaba plena de excitación. &lt;br /&gt;Se acercó a la pareja que tenía más cerca y mientras uno daba por el culo al otro ella comenzó a acariciar y pajear la poya del que estaba siendo sodomizado. El que recibía las caricias de Anahí y la verga grande y vigorosa de un chico atlético de raza negra era de mediana edad, un poco gordito y lleno de vello por todo el cuerpo. El chico negro no tenía nada de pelo. Estaba sudando y su piel brillaba por  el sudor producto del calor y la excitación. Repetía palabras en francés que el hombre sodomizado respondía en su mismo idioma. El hombre se dejó acariciar por Anahí, que lo masturbaba a él mientras con la otra mano acariciaba su culo y el pubis y el pecho del más joven. Se quedó absorta viendo cómo la poya grande, venosa y vigorosa del chico negro rompía el culo de su amante. No entraba en toda su dimensión por el tamaño descomunal del miembro. Eso le permitía también acariciar y rozar la base y los huevos del chico joven. El chico a su vez acariciaba los pechos de Anahí y metía sus dedos en su boca. Estaban disfrutando los tres.&lt;br /&gt;El hombre sodomizado acercó a Anahí hacia él y le pidió que le chupara la poya. Ella no supo negarse. Se agachó y su pequeño cuerpecito se colocó de rodillas debajo del hombre sodomizado que apoyaba sus manos fuertemente sobre la barra de la pared. Tomó con una mano la poya que ya conocía por su tacto y comenzó a lamerla desde la base de los huevos hasta su punta. Con una mano la pajeaba suavemente mientras con la boca recibía las cornadas de su miembro. No era de gran tamaño pero tenía un glande desproporcionado que hacía cosquillas en la boca de Anahí. Le estaba produciendo mucho placer esa verga caliente en la boca. Con su otra mano se acariciaba el clítoris y la entrada de su rajita para buscar mayor excitación si cabe. El hombre comenzó a gritar de placer con cada embestida del joven de color hasta que eyaculó en la boca de Anahí. El chico, que aún no se había corrido, sacó su verga del cuerpo del hombre y levantó a Anahí del suelo como si fuera un pañuelo, la colocó contra la barra de la pared, en la misma posición que momentos antes estaba el hombre de mediana edad y se dispuso a partirla en dos con su tremenda poya. Por acercarse donde no había sido invitada ahora le tocaba pagar.&lt;br /&gt;El hombre mayor intercambió posiciones con Anahí, ahora era él el que le estaba lamiendo el coño a ella mientras le sujetaba las piernas para que no se moviera. El negro también se puso de rodillas para lamer su raja y su ano por detrás. Los dos estaban chupando y lamiendo la intimidad de Anahí, que no pudo ni soltarse de la barra de la excitación a la que estaba siendo sometida. Los mismos hombres que hace un momento se estaban sodomizando ahora la estaban lamiendo a ella. Le volvieron a temblar las piernas. Se imaginaba que iba a ser sometida por la poya más grande que había visto nunca y por un hombre que acababa de ser dado por el culo. Un negro vigoroso con el que se estremecía sólo al contacto de su lengua por su culito y los labios hinchados y carnosos de su sexo. El joven se levantó, agarró su verga, apuntó contra el coño todavía sin explorar en su totalidad esa noche e introdujo de un poyazo y de golpe hasta la mitad de su tamaño en el interior de ella. Anahí lanzó un grito desgarrador y empezó a moverse para zafarse y separarse de la poya del negro. El hombre que le comía el coño le sujetaba las piernas para que no le golpeara. El negro sacó su poya hasta la punta y volvió a embestir con otro poyazo que llegó aún más adentro de las entrañas de Anahí. La tremenda verga estaba acoplándose a las paredes del coño de ella que se dilataba poco a poco hasta tomar la forma del cuerpo extraño que entraba y salía. Volvió a gritar y a quejarse. No quería ser follada. Pero la tenían sujeta. Gritó para que la soltaran, se giró, y como pudo empujó al negro hacia atrás hasta lograr que saliera de su vagina que comenzaba a chorrear de la excitación en la cara del hombre que la estaba chupando. Los dos hombres se quedaron inmóviles por la reacción de Anahí. Entonces, ella, agarró la verga negra y la volvió a acercar hasta su culo respingón pero esta vez no apuntaba a sus labios vaginales sino a la entrada de su ano. No quería que la follaran. Quería ser sodomizada como al hombre al que minutos antes chupaba la poya. &lt;br /&gt;Su ano, que ya estaba algo dilatado por tantos dedos intrépidos y desconocidos que le habían introducido anteriormente y por la saliva de tanta gente, recibió la punta de la inmensa verga que empezó a empujar su entrada con dificultad. Era un cuerpo demasiado pequeño y frágil como para soportar las envestidas de esa poya salvaje y descomunal. Poco a poco y con ayuda del hombre que se encontraba debajo fue entrando la punta de la verga dentro de Anahí. Su ano se dilataba muy lentamente acoplándose esta vez a algo inusual. Ella gemía y gritaba de dolor. Apretándose contra la barra. Quería más. El chico siguió lentamente saliendo y entrando del culito de Anahí. Algo de sangre de ella se mezclaba con sudor y con los líquidos que chorreaban desde el coño de Anahí por sus piernas. El hombre no dejaba de lamer cada vez con más fuerza el clítoris de Anahí para que se relajara y el placer dejara entrar más poya cada vez.&lt;br /&gt;Algunos de los hombres que estaban allí dejaron sus asuntos y se acercaron a mirar alentados por los gritos desgarradores de Anahí. Yo, que estaba en la puerta de entrada, me tuve que acercar al grupo para poder ver porque me estaban tapando la visión y tenía que estar a una distancia prudencial de ella por si me necesitaba. Me puse en la pared cerca de ella. No me vio. Ni veía a nadie. Sus ojos estaban cerrados. Mordía sus labios con claros gestos de dolor.&lt;br /&gt;El joven ya tenía media poya insertada en el culito de Anahí y empezó a moverse lentamente de atrás en adelante por la estrechez de su camino hasta las entrañas de ella. Otros hombres se acercaron a sobarle las tetas. Ella se mordía los labios y lanzaba pequeños gritos en cada una de las embestidas. Los gritos comenzaron a hacerse gemidos entrecortados. Sólo emitía sonidos ininteligibles por la boca producto de la excitación, cada vez más sonoros.  La estaban rompiendo por dentro, sobando las tetas y comiendo el coño, todo al mismo tiempo. El negro comenzó a aumentar el ritmo y cada vez le bombeaba la poya más rápido por el culo. La cara de placer del joven al sentir la carne prieta y caliente de Anahí, y la sumisión de ella, empezaba a hacer efecto. Sudaba cada vez más y las gotas corrían sobre su cuerpo resbalando por su perfecta anatomía. Anahí empezó a contraer todos los músculos de su cuerpo hasta que no pudo más y lanzó un grito desgarrador seguido de otros gemidos con la respiración entrecortada y nerviosa. Abrió los ojos y me pudo ver a mí cerca de ella. Vigilándola. Desde ese momento no dejó de mirarme a los ojos. Temblaba enérgicamente. Los orgasmos se sucedían uno tras otro mientras los dos hombres le trabajan el culo y el coño, uno con una poya descomunal y el otro con la boca. Apretaba cada vez más las manos sobre la barra. No dejaba de mirarme a los ojos. Gritaba. Gemía. Lanzaba pequeños gritos entrecortados con cada embestida brutal del joven. Sus piernas le temblaban y su cuerpo se estremecía. Varios hombres seguían acariciándola, pellizcando sus tetas y sus pezones. Todo la hacía sentir una perra y aumentaba su excitación. El chico no aguantó más y descargó dentro de ella. Cada uno de los chorros calientes de esperma notaba que le llegaban al alma. El negro sacó su poya del culo de Anahí y ella sintió un frescor y una liberación en el ano que le produjo un nuevo orgasmo. Chorreaba por sus piernas sudor, esperma, saliva, flujos. El chico no dejaba de eyacular, esta vez sobre sus nalgas y sobre el hombre que estaba debajo de ella. Esa verga parecía una fuente de esperma. Así estuvo por lo menos 30 segundos hasta que paró. Ella no pudo aguantar más y se meó encima como cenit de su excitación. El pis mojo la cara y el cuerpo del hombre que le lamía y que no se apartó. Seguía bajando por sus piernas mojando el suelo hasta que notó que el mundo se movía y se desvaneció. Cayó al suelo sin conocimiento bajo los aplausos y vítores de la concurrencia.&lt;br /&gt;Me acerqué a ella. La recogí del suelo, la envolví en un albornoz usado y la llevé en brazos, inconsciente, hasta la salida del Club. Recogí nuestras ropas. Le puse sólo su abrigo por encima de su cuerpecito desnudo y la llevé en el coche hasta el hotel.  &lt;br /&gt;Al llegar a su habitación le quité el abrigo y la recosté desnuda sobre la cama. Preparé el baño y todavía dormida la bañé y limpié. En el agua retomó en parte el conocimiento y se dejó hacer todavía medio dormida. Tenía restos de semen seco en el pelo, en la cara y por todo el cuerpo. Se había orinado encima y todavía le salían restos de esperma por el ano cuando la metí en la bañera. Fui poco a poco limpiándola, como a una niña pequeña con la esponja. Por la cabeza, cara, hombros, le lavé bien las tetas, quizá recreándome un poco más en su limpieza por lo duras y ricas que estaban. Bajé hasta la cintura y me recreé un poco más en el coño y el culo para su perfecta limpieza. Tenía el coño enrojecido y el ano todavía dilatado y con restos de sangre. Ya estaba casi despierta y con conocimiento cuando la estaba limpiando pero cerró los ojos y se dejó hacer.&lt;br /&gt;Al terminar la puse de pié, la sequé bien con la toalla y la volví a llevar hasta la cama. Eran las cinco de la madrugada cuando la tapé desnuda bajo las sábanas. &lt;br /&gt;Cuando iba a salir para irme a mi habitación me susurró:&lt;br /&gt;_Muchas gracias por todo, Tristán. Por favor, no me dejes sola y quédate conmigo a dormir. No puedo quedarme sola esta noche.- me lo dijo casi en sollozos y entre la consciencia y la inconsciencia.&lt;br /&gt;Me desnudé y me acosté con ella en la cama. Ella se abrazó a mí. Yo era su protector. Su único apoyo. Se durmió abrazada a mí. Desnuda. Casi entre lágrimas. Yo volví a empalmarme con la situación y cuando noté que se había dormido me pajeé a la salud de Anahí. Descargué contra el suelo y me limpié con las sábanas. Con la primera luz del día logré dormirme. Yo había disfrutado mucho de mi misión. Y me había enamorado de mi cliente. No conocía su nombre. Para mí sólo era Anahí. El título de una canción guaraní.&lt;br /&gt;Al día siguiente la dejé a su hora en el mismo sitio del parking del aeropuerto donde la recogí. No me dijo nada durante todo el trayecto. Mejor. Así sólo me quedaría el recuerdo de Anahí. Me agradeció con un beso en la boca mis atenciones y se marchó. Tal y como había llegado. Envuelta en el mismo misterio con el que llegó. &lt;br /&gt;¿Porqué necesitaba de los servicios de la agencia? y ¿Porqué se había comportado así?.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5832536204100229270-7555357378772693801?l=narradortristan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://narradortristan.blogspot.com/feeds/7555357378772693801/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://narradortristan.blogspot.com/2009/03/relato-palabra-clave-anahi.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5832536204100229270/posts/default/7555357378772693801'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5832536204100229270/posts/default/7555357378772693801'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://narradortristan.blogspot.com/2009/03/relato-palabra-clave-anahi.html' title='Relato: PALABRA CLAVE, ANAHÍ'/><author><name>Narrador Tristán</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17278829779920763767</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/Sbj8BZ1i3bI/AAAAAAAAAAU/UMXlnW9Y9-I/S220/tristan.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5832536204100229270.post-1228448653937788129</id><published>2009-03-15T09:05:00.008+01:00</published><updated>2009-08-17T11:16:48.451+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='relato'/><title type='text'>Relato: Pandora, sola y muy caliente</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/Sby4hhXBTCI/AAAAAAAAACA/6G70wrVuWWQ/s1600-h/sb_078.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5313324546420460578" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 250px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/Sby4hhXBTCI/AAAAAAAAACA/6G70wrVuWWQ/s320/sb_078.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;¡Menudo hijo de puta! Exclamó al recibir el sms de Pablo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Lo siento mucho, no podemos vernos esta noche. Tengo que ir a casa de mi ex. Mi hija se ha puesto mala. Tqm”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella lo había organizado todo para esa noche y él venía ahora con esa excusa. Las entradas del concierto de música cubana, la reserva de mesa cerca del escenario, todo preparado para una noche especial, y se había ido todo a la mierda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se sentó en el sillón. Buscó el paquete de tabaco y se encendió un cigarrillo para calmarse un poco mientras se servía una copa de vino rosado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eran las siete de la tarde y se notaba todavía el calor de finales de verano a mitad de septiembre. Al principio agradeció el frescor del vino recién sacado del frigorífico, pero a la segunda copa el acaloramiento que sentía era máximo, acrecentado quizás por el enfado del mensaje recibido. Que además iba en aumento. ¡Qué pedazo de cabrón! Volvió a insistir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tenía la ropa pegada al cuerpo. Todo el día de compras, peluquería, el gabinete de belleza para la depilación y todo el balde porque a la ex de Pablo le había dado por que pasara por su casa con las excusas de siempre. Le pasaban mil maldades por su cabeza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estaba en su casa. Sola, compuesta y sin plan. Decepcionada y con una ganas tremendas de llorar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se levantó para abrir las puertas del ventanal del balcón y que corriera el aire por la habitación. La brisa de la tarde le acarició el cuerpo al correr las cortinas y abrir las puertas. Agradeció la sensación de frescor que la atrapaba. En este día de perros era lo mejor que le estaba pasando. Cerró sus ojos. Respiró hondo recibiendo la sensación de alivio. Se acarició la nuca echando el cuello hacia atrás para sentir el frescor que la envolvía y, sin pensarlo, comenzó a desvestirse. Lentamente. Frente a la ciudad, con la luz del día languideciendo dando paso a la iluminación artificial de las primeras horas de la tarde. Quizá fue efecto del vino pero no reparó en que la podían estar observando, además, qué le importaba en ese momento. En condiciones normales jamás se le habría ocurrido hacer algo así pero no era una tarde normal. Estaba irritada, enfadada con su suerte, y esa preciosa sensación la estaba relajando, se estaba abandonando a un placer que merecía. Hoy lo merecía. Con el último botón de la blusa sintió que ésta le pesaba más que nunca, la abrió durante unos segundos para que ese frescor atrevido fuera adentrándose milímetro a milímetro por su torso, su cuello, hombros y espalda dejando a la vista su pecho tapado sólo con el sujetador. Finalmente la blusa cayó al suelo. Y sin abrir los ojos siguió dejándose hacer por un aire desvergonzado que la estaba acariciando a placer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Temía abrir los ojos para no saber si la estaban viendo desnudarse. Tal vez le excitaba el pensar que seguro que sí. Que alguien también podía estar recibiendo el placer de verla desnuda. Nunca se había exhibido así pero ahora no pensaba en parar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se soltó el cinturón y desabrochó su pantalón vaquero de talle bajo. Su braguita de algodón blanca asomaba poco a poco mientras sobre ella resbalaba la cremallera lenta pero decidida. Estaba humedecida pero en esos momentos no sentía vergüenza de mostrarse como casi nunca había hecho. Bajó un poco el pantalón para que la brisa inundara su piel, despacito. Paró un instante con el pantalón a la altura de sus muslos, hasta que la prenda descansó en el suelo golpeando sus pies. Se estaba mostrando en braguitas y sujetador.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Abrió los ojos y se volvió a la mesa para servirse otra copa de vino, la tercera. La fue saboreando en sus labios mientras se hacía la distraída caminando alrededor del salón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Contempló su cuerpo casi desnudo y disfrutó de verse así. Con 34 años aún se mantenía en forma. Tenía unas piernas delgadas, unos glúteos firmes con unas caderas bien formadas y casi nada de barriguita. Estaba orgullosa de sus pechos. Los vio reflejados en su sombra en la pared. Eran grandes y redondos. Le gustaba lucirlos con buenos escotes y con bonitos sujetadores. Le excitaba que los hombres perdieran la vista en lo que mostraba su canalillo y que las mujeres la envidiaran. Quizá si hubiera sido un poco más alta sería plenamente feliz. Medía aproximadamente 1,60 de altura y se consideraba bajita.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rellenó de nuevo la copa y siguió saboreando a pequeños sorbos el vino mientras se acercaba de nuevo al ventanal. Respiró profundamente para sentir el aire enriquecedor en su interior, manteniendo la vista fija hacia el horizonte. No quiso observar las casas vecinas, las ventanas y balcones cercanos. Para ella en ese momento ya no existían.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Salió al balcón bebiendo de la copa. Su excitación era máxima. La sensación de calor de su estómago bajaba hasta su entrepierna y humedecía cada vez más la leve tela de sus braguitas. Sus pezones estaban duros y pedían liberarse de su prisión. Volvió a cerrar los ojos, abrió un poco las piernas para que la brisa acariciara el interior de sus muslos todavía mojados de sudor y soltó el sujetador. Se lo quitó de un movimiento rápido. Ella que no había hecho ni topless en la playa por vergüenza o por pudor se había quedado semidesnuda por efecto de algo inexplicable hasta ahora. Al principio estuvo tentada de taparse sus grandes tetas pero no lo hizo. Un escalofrío le recorría la espalda fruto de su lujuria. La copa de vino se había terminado y volvió a entrar en el salón. Temblando de la excitación se encendió como pudo un cigarrillo y con la primera calada respiró hondo. Necesitaba sentirse segura de lo que estaba haciendo. No quería pensar en ello pero no dejaba de temblar. Se sentía a gusto y llena de placer y eso fue suficiente. Segura de sí misma volvió a su escenario, a la puerta del balcón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Humedeció la punta de sus dedos índice y corazón tras otra calada a su cigarrillo y aproximó su mano derecha a la goma de su braguita. Acarició suavemente la entrada de la única prenda que le quedaba y al sentir el roce de las yemas de sus dedos en su pubis recién depilado se estremeció y le vinieron a su mente pensamientos que no esperaba, que jamás había tenido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recordó las caricias de Virginia, su esteticista, mientras la estaba depilando. A ella nunca le habían gustado las mujeres. No entendía el porqué esos pensamientos afloraban en ese momento. No recordaba el dolor que le produjeron los tirones de la cera, que fueron muchos. Recordaba las caricias posteriores a cada una de sus acometidas. Las frágiles manitas de Virginia acariciando su intimidad. ¿Qué sentiría ella?. Había permanecido como otras tantas veces desnuda de cintura para abajo en su camilla. Mostrando todo su intimidad. A su disposición y nunca se lo habría preguntado. Igual ella lo disfrutaba lo mismo que si fuera un hombre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se acarició todas las partes que ella había depilado, sintiendo la suavidad de su piel, y pensaba que sus dedos eran los de Verónica. Los labios carnosos que estaban ya rezumando fluidos. La entrada de su ano, las ingles, el pubis en el que sólo había dejado una pequeña rajita de pelo, lo que le gustaba al cabrón de Pablo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bajó un poco su braguita para dejar al aire su vagina ya hinchada de placer y siguió con las caricias. Se apoyó en la puerta del balcón para no caer al suelo y aumentó el ritmo y la cadencia del movimiento de sus dedos en su coño. La podían estar viendo y no le preocupaba. Bajó un poco más sus bragas hasta la mitad de los muslos para poder meterse los dedos en su interior. Con la mano izquierda acariciaba sus tetas. Sólo imaginaba que podía ser Virginia la que se lo hacía, con la misma suavidad con que la trataba siempre. Escuchaba el dulce sonido de sus palabras mientras la depilaba. Conversaciones sin sentido, pero que ahora a ella sí le provocaban placer recordar. Comenzó a gemir plena de excitación y movía sus caderas de atrás adelante en movimientos acompasados. Los dedos de Virginia la estaban follando. Mejor de lo que lo habría imaginado nunca. Estaba a mil por hora. Mordía sus labios emitiendo leves quejidos de placer inmenso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dejó de acariciarse las tetas con la mano izquierda para bajar hasta su pubis y su clítoris. Con las yemas de sus dedos lo frotaba para prolongar su excitación. Estaba a punto de explotar. Sacó un momento los dedos que llenaban su coño para aguantar un poco más y los acercó a su nariz para olerlos. Quería oler el jugo de su interior. Eran los dedos de Virginia. Los chupó y saboreó uno a uno. Siguió acariciándose. Aumentó el ritmo. Recordó levemente que estaba a la vista de cualquiera y ya no pudo soportarlo más. Soltó un quejido largo mientras se convulsionaba al llegar al primer orgasmo. La brisa seguía acariciándola, envolviéndola. Se fue repitiendo la sensación de placer infinito durante un rato más con varios orgasmos seguidos. Se mordía los labios para que no la oyeran gritar de placer hasta que quedó exhausta, complacida, vencida. Resbaló sobre su espalda hasta quedar sentada en el suelo del balcón, con las piernas entreabiertas y las bragas por las rodillas. Mostrándose a la ciudad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Buscó lo que le quedaba del cigarro y con la última calada, mirando al infinito, se puso a pensar. Estaba decidida. Esa noche el cabrón de Pablo se iba a acordar de ella. Sólo le quedaba prepararse para una velada especial, sin él, pero seguro que especial. Ya era hora de que ver en acción a una nueva mujer. Libre. Sin complejos. A partir de esa noche iba a dejar de ser Eva, la mojigata enamorada de un hombre separado, que no sabía disfrutar del sexo plenamente y que siempre había vivido acomplejada. Había nacido Pandora. La mujer que iba a desatar la lujuria y el deseo. Vivía desde siempre en su interior, alguna vez la había sentido, pero esta noche aparecería por primera vez en escena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este es el primero de una serie de relatos cortos de Pandora, nuestra protagonista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Felices experiencias...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5832536204100229270-1228448653937788129?l=narradortristan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://narradortristan.blogspot.com/feeds/1228448653937788129/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://narradortristan.blogspot.com/2009/03/relato-pandora-sola-y-muy-caliente_15.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5832536204100229270/posts/default/1228448653937788129'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5832536204100229270/posts/default/1228448653937788129'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://narradortristan.blogspot.com/2009/03/relato-pandora-sola-y-muy-caliente_15.html' title='Relato: Pandora, sola y muy caliente'/><author><name>Narrador Tristán</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17278829779920763767</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/Sbj8BZ1i3bI/AAAAAAAAAAU/UMXlnW9Y9-I/S220/tristan.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/Sby4hhXBTCI/AAAAAAAAACA/6G70wrVuWWQ/s72-c/sb_078.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5832536204100229270.post-4343586862127407731</id><published>2009-03-13T17:39:00.005+01:00</published><updated>2009-08-17T11:15:03.163+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='relato'/><title type='text'>Relato: VERANO DEL 90</title><content type='html'>&lt;p&gt;Era finales de junio del 90. Yo acababa de terminar con muy buenas notas el curso de COU y estaba preparándome para el examen de selectividad de ingreso a la Universidad. Para los que lo hayáis hecho sabréis que se juega uno los cuatro años de instituto en una prueba infernal e injusta que dura tres largos días y en la que dependiendo de la nota final de estos exámenes podrás entrar en una carrera o en otra. Yo quería entrar en ingeniería y por lo tanto necesitaba una buena nota.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pues esos días previos al examen no paraba de estudiar en casa, en mi habitación. Me gusta estudiar en mi habitación porque mi ventana da a la piscina de mi casa y lo que es mejor, a la piscina y al jardín de la casa de mis vecinos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Normalmente acostumbraba a quedarme a estudiar de noche (por culpa del calor) y me levantaba a la hora de comer para seguir estudiando toda la tarde. Una verdadera angustia. Fueron quince días intensos entre los exámenes finales y el examen de selectividad. Sabía que los llevaba muy bien preparados por las notas que había sacado en el curso pero siempre hay dudas y me jugaba mucho. La tensión y los nervios eran lo que peor llevaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo vivía en un chalet a las afueras de la ciudad, en una urbanización selecta en el monte, junto a una pinada. Mis padres por trabajo estaban todas las tardes fuera, y por las mañanas yo las pasaba durmiendo, así que nos veíamos sólo para la cena. Podía considerarse que me encontraba solo pues no tengo hermanos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi vecina, hija de un español y una francesa mucho más joven que él, tenía 17 y también estaba estudiando el examen de selectividad. No iba a mi instituto porque estaba en uno privado femenino. De esos que llevan siempre uniforme escolar. A mí siempre me ponía cachondo su uniforme aunque era de lo más casto y lo más alejado de lo erótico, con falda en verano verde a cuadros por debajo de la rodilla y camisa blanca. Ella se llamaba Francine y estaba buenísima, como su madre, una verdadera diosa que no llegaba a los cuarenta años y tenía el honor de haberle dedicado el  mayor número de mis pajas juveniles. Era la mujer de mis sueños, de mis sueños húmedos, claro. Os hablaré de ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta mujer era rubia, de 1,70 de altura aproximadamente, debía tener 38 años por entonces y unos pechos no muy grandes, más bien pequeños pero de los que siempre apuntan hacia delante porque no conocen el efecto de la gravedad. A mí me ponía a cien con su acentillo medio francés medio español y por su forma de tratarme. Desde siempre me trataba muy cariñosamente, creo que porque nunca tuvo un hijo, sólo a Francine, y al ser de la misma edad que ella conmigo se comportaba siempre como una madre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De niño como que no me daba cuenta, pero uno llega a una edad en la que todo esto empieza a cambiar y a mirar de otra manera a las mujeres, sobre todo a este tipo de mujeres, las auténticas diosas...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;Pese a la edad tenía un cuerpo trabajado en el gimnasio con una cintura perfecta y un culo durísimo y levantado. Todas las tardes tomaba el sol en su piscina, en topless, pues era muy blanca de piel, con pequitas rosas por todo el cuerpo y siempre, siempre, con tanga. Ese no era el problema porque realmente uno acaba acostumbrándose a fuerza de verla todas las tardes todos los veranos desde niño.  La podía ver perfectamente todas las tardes desde mi ventana. El problema era cuando se acercaba a hablar conmigo de cualquier cosa de vecinos y no se vestía. Yo desde lejos podía controlar mis sensaciones, pero de cerca, enfrente de mí y con ese susurro afrancesado de voz que tenía a mí me ponía a mil. No lo podía aguantar. Me alteraba todo el cuerpo. Era preguntarme o decirme cualquier cosa desde el otro lado de la valla que dividía nuestro jardín y ya me provocaba una tremenda erección que se marcaba sobremanera en mi bañador mojado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esos pechos con sus preciosos pezones de punta, oscuros y desafiantes sobre su piel rosada, más largos que anchos, empapados de sudor, que me miraban desafiantes a 50 centímetros de mi cuerpo y yo sin poder hacer nada, excepto observarlos furtivamente. Su pelo mojado destilando pequeñas gotas sobre sus hombros que luego resbalaban ligeras y atrevidas sobre sus pechos o por sus brazos o espalda; el tanga minúsculo que sólo era un finísima tela húmeda que intentaba esconder tal vez unos pocos pelos rizados y duros que se marcaban sobre la tela y se divertían caracoleando sobre su pubis y su rajita... Ese culo, respingón, que estaba totalmente al aire sólo oculto con unas pequeñas tiras de hilo del tanga; y sus ojos, sus ojos eran azules muy claros y rasgados, que resaltaban con el color oscuro de sus pupilas; su boca grande, muy grande, con una amplia y generosa sonrisa que nunca evitaba… Lo que os digo, una diosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo siempre intentaba mirarle directamente a los ojos y aguantar su mirada cuando hablaba conmigo, pero era imposible. Me ponía tan nervioso delante de ella en esas circunstancias que no sabía qué decir, no era capaz de hilar dos palabras coherentes seguidas, debía pensar que yo era tonto o algo así. Yo sé que ella lo notaba pero no decía nada. Sólo sonreía, bendita sonrisa, y me hacía alguna caricia en la cara de vez en cuando; o algún beso en la mejilla, con ternura, ya os digo, como si fuera su mismo hijo. Cada vez que ocurría tenía que irme rápidamente a masturbarme, había veces que no llegaba ni al baño y directamente me escondía en algún rincón del jardín, donde no pudiera verme, y allí me la cascaba a rabiar, sudando y murmurando que la quería, que la deseaba para mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su marido se llamaba Paco, un empresario que tenía mucho dinero, y era al menos 10 años mayor que ella. Llevaba negocios de todo tipo y viajaba muy a menudo. Era un hombre con una cara de felicidad constante, claro, con esas dos mujeres en su casa y una de ellas todas las noches a su disposición... qué envidia tenía de este hombre. Pero bueno, era muy amigo de mi padre y pasaba muchas horas en mi casa y a mí en el fondo me caía bien, aunque deseaba en todo momento estar en su cuerpo, en su vida, ser yo mismo. Para gozar de su mujer en todo momento, de mi amor verdadero y platónico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me olvidaba contaros que Francine, su hija, no desmerecía nada a la madre, eran como dos gotas de agua, aunque realmente a mí me daba morbo la madre al ser mi amor de juventud, la mujer madura referencia de mi pubertad. Ella era guapísima, por supuesto sin acento francés y un poco más morena de piel, sin pecas pero de pelo rubio casi anaranjado. Jugábamos desde pequeños con el mismo grupo de amigos de la urbanización en la que vivíamos todo el año. Sobre todo los fines de semana. Desde niña venía mucho a mi casa a jugar con la consola de juegos y salíamos en bici todos los días. Si no estaba en mi casa era yo el que iba a la suya. Ninguno de los dos teníamos hermanos y nuestros padres, además de ser vecinos, se llevaban genial. Yo la veía como una hermana pequeña, pues yo soy 8 meses mayor que ella aunque del mismo curso como he contado antes. Nos contábamos todo y teníamos mucha confianza el uno en el otro, pero cuando éramos más jóvenes. Desde los 16 años que salíamos los fines de semana cada uno con sus amigos respectivos y compañeros de clase no nos veíamos tanto como antes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella siempre tenía novios o amiguetes. Era muy popular. Pero es que es normal, era un cañón de tía para nuestra edad. Lo que nunca la vi es con un novio fijo o que le durase algunos meses. Yo con ella siempre tenía una relación como de hermano mayor y así me consideraba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo único que no hacía como la madre es tomar el sol en topless, o por lo menos yo nunca la había visto. Sí con ajustados bikinis y alguna vez la había visto de espaldas soltarse la parte trasera del sujetador en la tumbona y había adivinado la figura de sus pechos, algo más grandes que los de la madre, o por lo menos a mí me parecían así, pero es que los de la madre yo los tenía más que estudiados y los de Francine, aunque bonitos, no eran de mi interés, por ahora. Me gustaba mucho Francine, no lo niego, incluso mis amigos alucinaban con que la conociera y que fuera mi vecina, pero es que la atracción por la madre era superior a mis sentimientos por ninguna otra mujer en el mundo. Así era realmente. De hecho todavía no la he podido olvidar. Pensar en ella significa empalme seguro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo soy bastante alto y a esa edad medía 1,88 y era muy delgado, demasiado, incluso me daba algo de vergüenza que me vieran sólo en bañador porque se me marcaban los huesos, cosas de la pubertad, pero sí es verdad que estaba proporcionado por lo menos. No había tenido mucho éxito con las chicas, igual porque era un poco tímido o porque me pasaba mucho tiempo estudiando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Volviendo a esos días de verano cuando estaba estudiando, una de las tardes que estaba descansando un rato y pegándome un baño en la piscina me llamó mi vecina, la diosa, no la puedo llamar de otra manera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_ ¡Tristán!.- Me dijo desde su piscina, y temblando me aproximé a la malla metálica que separa nuestras casas. Esta separación no es muy alta y deja que se pueda ver a la altura del pecho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_ ¡Di-dime!.- le dije yo, como siempre nervioso perdido, y allí estaba ella, saliendo de la piscina con las tetas al aire y cayendo el agua por todo su cuerpo sobre el suelo mientras buscaba una toalla del mismo para secarse. ¡Cómo se veían sus pequeñas tetas al agacharse! Y esos pezoncitos con la aureola oscura totalmente húmedos y en punta por el roce del aire y la diferencia de temperatura con el agua que la cubría segundos antes. El culo lo puso casi en pompa delante de mi cara y se marcaba su rajita sobre el tanga encharcado en agua. No podía aguantar más con la erección que tenía en esos momentos. No había forma de evitarlo, siempre igual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_ Me ha dicho Francine que estás estudiando mucho. Estoy un poco preocupada por ella porque no ha terminado con muy buenas calificaciones el curso y no sé si será capaz de aprobar con buenas notas el examen de selectividad. Lo que peor lleva es la química y parte de física. Tú eres muy estudioso y confío en ti. ¿Podrías ayudarla estos días con estas materias, aunque sea un rato si es posible y no te retrasa en tus estudios?- Con ese acento y la melodía susurrante de su voz no era capaz de negarle nada que me hubiera pedido. Se estaba secando el pelo delante de mí con la toalla mientras me hablaba y sus tetitas se movían indiferentes a escasos centímetros de mi boca. ¿Cómo era capaz de hacerme esto? Yo quería ser toalla en ese momento, secarle cada gota de agua que llevaba de vestido con mi lengua y saciar mi sed en cada uno de los poros de su cuerpo pecoso. Detenerme en cada pliegue, en cada mota de color rosado de su geometría para dedicarles miles de besos. Mi mente no me dejaba pensar en otra cosa y mi bañador estaba a punto de estallar. Yo creo que la punta de mi poya podía asomar en cualquier instante por encima del bañador que llevaba totalmente húmedo y ya no sé de qué fluido, si de agua o de mis propios jugos....&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_ Por-por supuesto que sí, yo estudio por las tardes y por la noche. Que se pase por casa cualquier tarde y yo le ayudo.- le alcancé a decir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_ ¡Ese es mi niño! ¡Qué orgullosa estoy de ti y qué educado y bueno que eres!- me dijo con una de sus mejores sonrisas, la sonrisa más perfecta que se pudiera describir, mientras se acercaba a la malla para darme un gran beso en la mejilla. Recuerdo que me mojó con su pelo en mi hombro y que durante al menos una milésima de segundo uno de sus pezones llegó a rozarme levemente en mi cuerpo. Sé que eso llegó a pasar porque no pude aguantar y me corrí en el bañador. Ella tuvo que notar el espasmo que me produjo, y no pude más que girarme rápidamente y sin despedirme y con la cara de vergüenza más grande que nadie haya tenido nunca dirigirme corriendo a la piscina y tirarme de cabeza al agua.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_ ¡Me-me tengo que ir a estu-tudiar, lu-luego hablamos!- eso es lo que alcancé a decir mientras me iba corriendo a la piscina. Eso es lo único que se me ocurrió. Vaya un anormal. Así me iba a ser imposible conseguir nada nunca. Estaba muy avergonzado. Pero fue mi mente la que me traicionó y el deseo lujurioso que sentía por esa diosa que vivía en la casa de al lado, además, por supuesto, del roce de su pezón, de su pelo mojado en mi hombro y en mi cara y de su maravilloso olor. Demasiadas cosas se juntaron y mucho era lo que sentía por esa mujer. Yo creo que lo entendió porque lo único que le oí fue una carcajada. No sé si le hice reír por mi forma de salir huyendo y mis torpes movimientos o porque se dio cuenta de la erección y el orgasmo que me provocó. Igual era una mezcla de ambas cosas. Porque sé perfectamente que sabía lo que sentía por ella y sé que provocaba esas situaciones. Igual la idea de sentirse observada y admirada por un chico de 18 años todavía inocente la hacía sentirse más joven y deseada, además no era difícil de entender que le gustase lucir ese cuerpo tan precioso que tenía. Para mí fue indescriptible a la vez que vergonzante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasé el resto de la tarde estudiando y sin dejar de pensar en mi vecina y la situación que me había hecho pasar. Desde mi ventana observaba su jardín y su piscina pero ella ya no estaba allí. Ya anocheciendo vi como llegaba Francine y se daba un baño, imagino que para despejarse de las horas de estudio. Aunque se ve perfectamente la casa y la piscina de mis vecinos desde mi ventana lo que ocurre es que a la distancia que estamos no se pueden adivinar ni los gestos ni muchos detalles, sólo la figura y quién es quién, por lo que siempre guardo en mi habitación unos prismáticos para espiar y ver con más detalle a mi amada vecina. Con los prismáticos sí que puedo observar con detalle y sin ser visto, cuando bajo la persiana casi al máximo, cada centímetro de su maravilloso cuerpo que tenía más estudiado que cualquier materia que me estaba preparando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La piscina de mis vecinos está iluminada con luces dentro del agua, en las paredes del vaso, y esa era la única luz que iluminaba el jardín. Las luces exteriores las mantuvo apagadas todo el tiempo. Con esa luz, atenuada por el agua, que salía a la superficie pude adivinar cómo Francine se quitaba la ropa que llevaba y se lanzaba a la piscina. Se zambulló y buceó a lo largo de la piscina. Yo no le di importancia pues la había visto miles de veces hacer lo mismo y no era ella precisamente el objeto de mis deseos, pero esta vez me pareció sentir algo distinto, al subir por la escalera para salir del agua no pude con seguridad definir si llevaba o no bikini puesto. Yo lo había dado por hecho cuando se quitó la ropa. Igual era de color claro y por eso no lo distinguía y además estaba de espaldas a mi vista. Bajé un poco la persiana intentando no hacer mucho ruido y cogí rápidamente mis prismáticos. Si era verdad que estaba desnuda y empapada no podía dejar pasar esa oportunidad de verla por primera vez así, y además por qué no negarlo, llevaba todavía un calentón por culpa de su madre que no me dejaba concentrarme en los estudios. Ella estaba muy buena y me lo iba a quitar rápidamente. En efecto pude ver su espalda totalmente desnuda, era la primera vez que la veía verdaderamente como una mujer y no como a una niña, aunque sí es cierto en que la había observado en bikini o vestida de colegiala y la había imaginado desnuda, pero era sólo una amiga que crecía como adolescente. No voy a negar que alguna vez me había puesto cachondo pensando que no llevaría bragas por debajo de esa falda verde a cuadros, aunque en realidad era más una fantasía morbosa más que interés por mi vecina, que repito estaba buenísima.&lt;br /&gt;Tomó la toalla fuera de la piscina y al alejarse un poco de ella ya no podía verla con claridad, lo que sí vi es cómo se secaba el pelo primero, alzando los brazos sobre la cabeza, de espaldas, y me recordó a su madre horas antes haciendo lo mismo delante de mí pero esta vez me imaginaba que era ella desnuda, como su hija estaba en ese momento. Las tetas sí pude verlas claramente, más sus formas y su geometría que el detalle de su piel por culpa de la oscuridad. Tenía unas preciosas tetas, mayores que las de mi amada, pero tiesas y turgentes como demostraba su edad y su condición física. Se adivinaban unos pezones tiesos y algo más largos que los de su madre pero también apuntando al frente. La verdad es que me estaba calentando mucho imaginándome a su madre más que a ella. Seguía secándose e intenté ver su coñito pero ya sólo se adivinaba una sombra, ni siquiera una sombra rubia o rojiza como debería ser su vello vaginal, sólo una sombra oscura, una lamentable jugada del destino que si por primera vez la podía ver así, fuera ya de noche cerrada y no pudiera verlo con claridad. No sé decir si estaba depilado, tal y como me imaginaba el de su madre, o si estaba peludo tipo selva virgen, que también me ponía cachondo al pensarlo. Yo seguía pensando en lo mío y mi erección era máxima. Como tenía puesto sólo el pantalón corto del pijama, se me salía la mitad de la poya por encima del pantalón y debido al calor del flexo de mi habitación y a las horas de estudio me bajaba todo el sudor por la frente y por mi pecho hasta mi barriga y mis huevos. Estaba mojando el leve pantalón del pijama de sudor y de lo que no era sudor porque mi pene ya empezaba a rezumar fluidos debido a la excitación. He de decir que tengo una poya más bien vigorosa, creo que larga (aunque no desproporcionada) y con un glande mayor de lo normal. La situación ya era muy clara, me iba a hacer una buena paja a la salud de mi vecinita aunque imaginando que era su propia madre, ya no pensaba si la veía como una hermana o no, estaba viendo a una mujer, desnuda, mojada, secándose en el jardín junto a su piscina en la oscuridad y con el aire fresco de las noches de verano rozando y abrazando su cuerpo juvenil. Ahí ya no pude más y después de unos cuantos movimientos rápidos y diestros de mi mano en mi verga, más que conocidos, buscando la rápida consecución del placer, descargué sobre la pared, también sobre la persiana, y dejé caer los prismáticos sobre la mesa, incluso creo que manché la mesa con mi semen y algo de los apuntes, precisamente de química, que agradable coincidencia, lo que tenía que enseñarle a la misma persona a la que le había dedicado esta maravillosa paja. No sé si ella se dio cuenta que la espiaba, o si oyó el golpe de los prismáticos y miró a mi ventana. Se vería la luz del flexo de mi habitación y la persiana casi bajada como todas las noches y no creo que se esperara que la estuviera espiando. Quizás me ponía cachondo pensar que sabía que la observaba y seguía mostrándose a mí de esa forma. Eran sólo imaginaciones de un pajillero experto, solitario y virgen todavía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El resto de la noche lo pasé estudiando muy concentrado. Después de haber descargado sólo me dio por pensar en estudiar y ni siquiera me fijé en cuando se fue Francine de la piscina o si había alguien más en el mundo. Sólo pensaba en estudiar para sacar las mejores notas y poder ir a enseñárselas a mi diosa, a mi vecina, para que estuviera realmente orgulloso de mí tal y como había dicho por la tarde. Orgullosa de su niño por sus buenas notas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De madrugada me acosté y ya no me desperté hasta la hora de comer. Era fin de semana y mis padres se iban a la casa de la playa, que sólo está a 80 kilómetros de mi casa y yo me tenía que quedar estudiando responsablemente. Comí lo que había preparado en el frigorífico y me eché un rato a ver la tele en el sofá con los resúmenes de los apuntes. Eran las cuatro o cuatro y media de la tarde cuando sonó el timbre de mi casa. Era Francine y yo ya no me acordaba que le había dicho a su madre que le iba a ayudar con la química, ¡cómo iba a acordarme si sólo pensaba en el rato que me hicieron pasar madre e hija!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo estaba vestido sólo con el bañador y descalzo salí a abrir la puerta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_ Hola Francine.- le dije, sin poner mucho entusiasmo, la verdad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_ Hola Tristán. Me ha dicho mi madre que me pase por aquí a estudiar química, tengo algunas dudas con unos problemas de formulación orgánica e inorgánica y me estoy haciendo un lío.- Ella venía vestida con una camiseta larga de verano y debajo el bikini rojo que siempre le había visto, excepto la noche anterior, claro. La verdad que con el pelo suelto se parecía mucho a su madre pero se le veía más joven y más morenita de piel. Es que mi vecina estaba cañón y yo sin hacerle el caso que merecía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_ Pasa, eso lo tengo más que controlado. Ya verás como en un rato tenemos buena química, niña.- le dije bromeando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_ Siempre estás igual.- Se había puesto un poco digna, pero en realidad era sólo un juego. En estos dos últimos años no habíamos tenido tanta relación. Siempre la trataba como una niña y sólo era unos meses mayor, y ya no era tan pequeña y por lo desarrollada que estaba parecía mucho mayor que yo, que sólo parecía un niñato seco y estudioso. Vamos, lo que menos interesaba a las chicas como ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo no había recogido la habitación y estaba todavía la cama sin hacer y había dejado la ventana abierta para que se fuera un poco el olor porque había pasado toda la noche allí estudiando y sudando. Los papeles y los libros estaban por encima de la mesa. Y los restos de semen limpios. Menos mal...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_ Dices que lo que tienes duda es sobre formulación. Vamos a empezar por la inorgánica que es más sencilla y luego pasamos a la orgánica. A mí me va a venir bien para repasar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_ Muchas gracias ¿Ves como cuando eres más simpático eres encantador?- si me hubiera dicho eso su madre yo estaría temblando como un flan, pero aquí dominaba perfectamente la situación. O eso creía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estuvimos dos horas repasando la formulación y debo ser buen profesor porque se enteró bastante bien. Y ella era buena alumna porque prestaba mucha atención y preguntaba las dudas que tenía. La verdad es que la situación a veces se ponía tensa, por lo menos para mí, porque estuvimos dos horas seguidas uno junto al otro, sudando, yo la miraba por encima del hombro hacer los problemas y me fijaba en su cuerpo, en cómo las había visto la noche anterior por primera vez y lo cerca que estaba ahora de mí. Si alargaba un poco la mano podía acariciarla a placer, tal y como le habría hecho a su madre si pudiera y si no fuera tan nervioso cuando trataba con ella. El pelo le caía sobre el hombro y tenía un olor a recién lavado que de vez en cuando me venía a la nariz el aroma y me recordaba al de su madre. Compartían el mismo champú. Yo ya estaba otra vez dejando volar mi imaginación. De vez en cuando aprovechaba al decirle cualquier cosa y me acercaba y ponía la nariz sobre su pelo para olerlo mientras le explicaba los problemas. Me estaba aprovechando. Ella no se estaba dando cuenta pero cuando me aproximaba para olerla sentía que estaba oliendo a su propia madre, a mi amada diosa del deseo. Me estaba empalmando de nuevo y no quería que se notase. Así que preferí hacer un descanso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_ Francine, vamos a descansar un rato que tengo la cabeza que me da vueltas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_ ¿No será por mí, verdad?.- me dijo riendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_ Sí, claro, por una niñata como tú...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_ No te piques que era de broma. Te estás portando muy bien. Como siempre, como un hermano mayor. Si no iba a dejar yo que un hombre casi desnudo estuviera tan cerca de mí tanto tiempo.- No le hice ni caso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_ Y que sepas que me he dado cuenta me has estado mirando. Recuerda que esas cosas las notamos. No sois los hombres tan disimulados como pensáis. -Tú estás flipando.- le dije, sin hacerle mayor importancia, pero es verdad que me había pillado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_ Te estás poniendo nervioso. Oye hace mucho calor, ¿puedes subir la persiana y abrir la puerta que entre el aire?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Subí la persiana totalmente y abrí la puerta y en ese momento hizo el ademán de quitarse la camiseta que llevaba, la verdad es que la estaba sudando mucho del calor que hacía. Antes de quitárselo me dijo:&lt;br /&gt;_ Oye, me voy a quedar en bikini.  Es que no puedo aguantar el calor.&lt;br /&gt;_ Muy bien, haz lo que quieras.- dicho esto se quitó la camiseta y se quedó delante de mí apoyada en la ventana mientras le daba el aire en la cara y en el bañador. Ya me la estaba imaginando sin nada y empezaba de nuevo la erección. Vaya problema tengo yo con esto, pensé.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_ ¿Estás saliendo con alguien? No sé casi nada de ti. Es que ya casi no nos vemos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_ Ahora mismo no.- le respondí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_ Pues no lo entiendo. Con lo guapo y responsable que eres seguro que tendrás un montón de chicas a tus pies. O por lo menos debería de ser así. Mi madre no para de decirme lo bueno que es Tristán, lo estudioso que es Tristán, lo educado que es Tristán... será para que me fije en ti. Ja, ja, ja.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_ No es algo que me interese ahora. Además a ti tampoco te he visto con novios y por lo que sé tampoco has estado sola este tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_  Es verdad. A mí no me van los novios. Los tíos que busco los utilizo porque son muy simples. Me dan lo que quiero y me busco otro. Así de sencillo. No ha nacido el tío que me complique la vida. Me gustan mayores que yo pero siempre si soy yo la que manda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_ Por cierto, y estos prismáticos... ¿para qué los utilizas...? ¿no será para espiar a la gente?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_ Venga ya. No seas niña. Déjate de preguntas estúpidas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_ Yo algunas noches me baño desnuda. ¿Tú lo has hecho alguna vez? Es muy refrescante y muy sensual sentir el agua fría por el cuerpo desnudo, abrigándote en su humedad todas las partes y acariciando con suavidad y frescor todo lo prohibido. Además sentir después la brisa del aire exterior sobre la piel, erizando cada poro y cada vello en contacto con la naturaleza. Es muy erótico. Me gusta. Da sensación de total libertad, de estar sola en el mundo y en contacto con la vida. De hecho anoche lo hice y vi la luz de tu habitación encendida, como todas las noches, y me imaginé que igual me podías estar espiando. Por eso te lo he preguntado. Además, creo que me excita pensar que aunque a escondidas tú me pudieras haber visto.&lt;br /&gt;_ Pues sí, estaba estudiando, y no me di cuenta la verdad. Desde aquí no se ve bien tu casa, y menos de noche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_ A mí no me importa que tú me veas desnuda porque eres como un hermano. Si quieres puedes mirar. Por mí no hay problema. Eso sí, no se te ocurra tocarte ni hacerte pajas conmigo, por lo menos sin decírmelo.- volvió con las carcajadas. No paraba de reír. Y siguió metiéndose conmigo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; _Oye, por cierto ¿Sabes que se te nota mucho en el bañador? Ja, ja, ja ¿No será por mí? Qué honor... y qué grande se te ha puesto, te has hecho mayor vecinito, se te marca bastante, ja, ja, ja…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_ ¿Qué estás diciendo? Esto ha sido pura casualidad. No se puede controlar. No te pongas tonta que me estás enfadando.- yo estaba rojo de vergüenza. Era verdad, estaba empalmado. De lo que estaba contando me acordaba de su madre y de ella el día anterior y tenía la poya totalmente dura y como siempre sin poder controlarlo. Otra mala jugada de mi subconsciente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_¿Eres virgen todavía, o ya te has estrenado? No me lo has dicho nunca y antes nos contábamos todo.- la cabrona estaba dominando la situación todo el tiempo. Yo que me pensaba que a ella la dominaba yo por ser mayor y me estaba hundiendo en la miseria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_ Pues claro que no soy virgen, y que sepas que me gustan las mujeres mayores que tú. Así que ya hemos terminado por hoy y vete a casa a darte una ducha fría niñata que lo estás necesitando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_ Pues me voy. Otro día vuelvo. Y espero que estés más simpático. Yo sólo estaba hablando de cosas normales y corrientes. El sexo es algo normal, no lo olvides. Y necesario. Hasta luego.- y salió de la habitación camino de la puerta de la calle. Se fue sabiéndose victoriosa y se meneaba haciéndose la tonta mientras salía de casa con sus apuntes y la camiseta en la mano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No la tuve que acompañar hasta la puerta y fue mucho mejor, porque nada más salir ella entré al baño con la intención de meneármela. Ahora sí puedo decir que fue a la salud de Francine. Por primera vez no lo era en honor a su madre. Me había puesto muy cachondo hablando de ella con el bikini mojado por el sudor y sólo tapando su precioso cuerpo por esa fina tela. ¿Sería verdad que se ponía cachonda pensando en que yo la espiaba? Igual en ese momento se estaba masturbando ella igualmente pensando en la situación que habíamos pasado y en la erección que me había provocado. Ella también se había excitado, eso seguro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegó la noche y sobre las doce o así comenzó a llover débilmente. Una pequeña tormenta veraniega que deja caer algo de agua y luego cesa,  para luego volver a empezar y continuar así, intermitente, durante unas horas. La verdad es que era muy refrescante sentir el olor de la lluvia sobre la hierba ya seca de tanto calor y de la tierra mojada. Abrí la ventana y subí la persiana para sentir la lluvia y el aroma de la montaña mientras estudiaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estaba absorto en los temas que llevaba para esa noche y de pronto escuché de nuevo el zambullido de la piscina de al lado. Alcé rápidamente la cabeza y ahí estaba otra vez Francine. Mira que era cachonda. Tal y como me había prometido estaba intentando jugar conmigo pero a mí no me podía doblegar. No bajé la persiana. Ni siquiera le di el gusto de mirarla ni que me viera mirándola, y eso que ella sí podía sentirme en mi habitación estudiando con la ventana abierta totalmente. La oía nadar y chapotear con el agua. Quería que yo la mirara la muy juguetona. Ya no podía aguantar más, la observé y allí estaba totalmente desnuda de espaldas y riendo. Es fue el momento en que me di cuenta. Por la carcajada sentí que no era el timbre de voz de Francine. Me volví a fijar y fue cuando me di cuenta que su madre la que estaba desnuda en la piscina, chorreando agua y cayéndole una a una las gotas de lluvia sobre su cuerpo mojado. No la había distinguido, en la noche y a esa distancia era difícil distinguirlas. Casi me da un vuelco el corazón. Me tiré al suelo para que no me viera y gateando salí de la habitación. Si no hubiera levantado la persiana podía haber espiado con los prismáticos a mi amada desnuda y conocer la parte de su cuerpo que todavía era desconocida para mí, su anhelado sexo, el vello de su pubis de diosa, todo lo que no había visto nunca. Hubiera podido espiarlo detenidamente si me dejaba la penumbra y pajearme como no lo había hecho nunca. Pero ahora lo que me encontraba es en el suelo de mi habitación, temblando y sin saber qué hacer. Y ella en su jardín mojándose desnuda, bajo la lluvia y riendo de felicidad. Tenía que hacer algo. Y me atreví a hacerlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Salí al jardín y me acerqué casi reptando, sigilosamente e intentando hacer el mínimo ruido posible hasta un seto que hay antes de la malla metálica que separa las dos casas, un poco más lejos que donde me corrí el día anterior. Desde allí podría verla más cerca e incluso masturbarme sin que me viera aunque no podría observarla con la claridad de los prismáticos que me había dejado en la mesa. Qué mala suerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando llegué a mi puesto de vigía los temblores no me dejaban ni agacharme, parecía un flan con la mezcla de miedo a ser descubierto y nerviosismo por ver lo que siempre había deseado desde una distancia tan cercana, menos de diez metros me separaban de su rajita, de sus labios carnosos, de su ansiado y deseado coño. Como pude me agaché y miré por el lado del seto de pinos y allí estaba ella. Sólo la podía ver de espaldas alejarse despacio desde la piscina, totalmente mojada, hasta la tumbona que había en el jardín, sobre el césped. Yo estaba casi desnudo y descalzo así que rápidamente me quité los pantalones del pijama y me quedé  en cueros, con la escopeta en la mano y dispuesta a descargar en cualquier momento. Mi erección era sublime, yo creo que la mayor que había tenido nunca y casi se me podía oír la respiración de cómo me encontraba de nervioso y tembloroso. Mi corazón parecía un tambor de guerra sonando a mil por hora, temía incluso que ella pudiera oírlo de lo fuerte que latía, que latía por ella, claro. Fijándome en ella de espaldas no podía sentir su bollito que es lo que más deseaba en ese momento ver, los pelitos de su vulva y sus labios hinchados por la excitación del agua fría de la piscina y la de la lluvia sobre su cuerpo, igual si se agachaba a coger la toalla de la tumbona podía ver su coño desde atrás apuntándome como un fusil a un condenado. Hizo lo que me esperaba, se agachó sobre la tumbona, que no me dejaba ver con su cuerpo, y me moví un poco de mi posición para verla mejor aun a sabiendas que podía oírme pero en ese momento sólo pensaba en ella. No tenía más pensamiento que ella y sólo ella con mi verga en la mano agachado junto al seto que divide nuestros jardines. Y de pronto, en ese instante, al cambiar de posición me di cuenta que había alguien en la tumbona, por eso estaba riendo la muy zorra, se distinguía perfectamente la figura de un hombre acostado con un rabo inmenso y enhiesto que desafiaba las leyes de la gravedad, y de la física, qué grande era el condenado, no me imaginaba a Paco con ese tamaño de poya, con razón siempre estaba riendo y su mujer estaba tan buena. Yo contra esa poya no podría competir en mi vida, y yo pensaba que la mía era grande. Si debía tener más de 30 centímetros de nabo. Ahí casi me da un vuelco el corazón pero seguí inmóvil mirando cómo ella se disponía a mojar la entrepierna de Paco con su pelo, agitándolo y moviéndolo de arriba abajo, escurriendo toda el agua de su cabello sobre su verga.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se notaba que habían bebido bastante y se sentían desinhibidos porque ella no dejaba de reírse nerviosamente aunque no se decían nada. Yo la cara de Paco no era capaz de verla por la penumbra y la oscuridad del lugar donde se encontraban pero no podía más que envidiar a ese hijo de puta con suerte. No debería haberme puesto celoso porque realmente era su marido, pero mi amada diosa estaba a punto de hacerle una mamada o follar con otro que no era yo, le iba a dedicar ese trabajo a una poya que no era la mía y que la amaba y deseaba ardientemente. Se acercó a su glande y empezó a besarlo muy lentamente, la tomó con las dos manos y noté cómo a él le daba un espasmo de placer en el momento que ella lo metió en su boca por primera vez, igual hasta lo había mordido. Yo lo estaba viendo y no lo podía creer, pero tenía que aprovecharme de la situación. Me imaginé que Paco era yo mismo acostado sobre la tumbona y que esa reverencia me la estaba haciendo a mí, y me gustaba imaginarlo. Siguió trabajando esa gran poya de Paco chupándola de arriba abajo por el costado con la lengua, como el que se lía un cigarrillo de papel. Con la mano derecha le subía y bajaba la piel que abrazaba su glande, que aparecía y desaparecía, hinchado a más no poder. Con la izquierda le sobaba débilmente los huevos y el ano y seguía chupando y chupando como una posesa. El tronco de la verga desparecía en la penumbra con cada movimiento de ella, que tragaba todo lo que podía hasta el final de su garganta. En cada embestida se tragaba más de la mitad de ese poyón. De vez en cuando paraba, dejaba caer su saliva en la punta para que resbalara por el tronco y seguidamente volvía a tragar otro pedazo de verga inmensa. Desde donde yo estaba, muy cerca de ellos, podía sentir los gemidos de ella fruto de su excitación y el ruido de su garganta al llegar al límite, como si fueran arcadas. Todo me imaginaba que me lo hacía a mí. Durante algunos instantes y en intermitentes sacudidas le metía y sacaba el dedo por el ano a su marido con la mano izquierda mientras con la derecha ampliaba el ritmo y la rapidez de los movimientos. Se oía cómo la mordía  de vez en cuando y los gemidos de aprobación de su presa. Yo estaba a punto de correrme pero tenía que aguantar más. Podía distinguir cómo cuando paraba de tragar, se incorporaba para pasarle sus pequeños pezones por su verga mientras a mí me dedicaba sin saber el placer de ver su coñito por detrás medio de lado y ese culito en pompa a punto de reventar de placer. Se notaba que era un gran coño rubio, tal y como yo me imaginaba y de poco vello, mas bien depiladito, esa era la impresión desde la distancia. La verdad es que imaginaba más que ver, pero como pensaba que era yo el que estaba en la tumbona me sentía el hombre más feliz del mundo por poder compartir ese momento con mi amada. Ella siguió con su trabajo oral y manual unos minutos más y de repente y con una gran carcajada se echó sobre el cuerpo de Paco abrazándolo sobre la tumbona. Ahora eran un solo cuerpo abrazado en la oscuridad. Él se conservaba bien pues se adivinaba el cuerpo atlético que tenía a base de gimnasio y no se notaba que estaba cerca de los cincuenta. Qué envidia más insana. Con la poca iluminación de la piscina y con la  penumbra de la noche nubosa no se podía ver mucho más. De repente vi como ella hacía el ademán de introducirse la poya hasta el fondo y cabalgar de espaldas a mí sobre el cuerpo desnudo de su marido. Frotándose sus pechos sobre el torso de él y mordiendo su cuello violentamente. Con ellos moviéndose eléctricamente, cabalgándose violentos, oyendo los gemidos de placer de mi amada que pasaron a quejidos hasta que empezó a gritar hasta la extenuación con su acento francés mientras le dedicaba frases ininteligibles para mí, llenándose su cuerpo de verga a cada embestida que la rompía por dentro y la hacía enloquecer de placer, y la lluvia calando y abrazando sus cuerpos y el mío ocurrió lo que esperaba. Yo no pude aguantar más y me corrí lanzando a discreción todo mi esperma sobre el seto y el jardín, fueron muchas sacudidas de placer. Creo que di un grito y hasta me mareé del espasmo de la corrida que tuve. Ellos no se dieron ni cuenta, y cuando alcé la vista observé que por sus chillidos, movimientos y espasmos habíamos terminado los tres al mismo tiempo. Que sensación tenía en ese momento. Me tumbé sobre el suelo mojado del jardín porque no podía moverme de lo mareado que estaba. Me había corrido al mismo tiempo que mi amada. Qué felicidad. En ese momento no pensaba ni que estaba casada, ni que era mayor que yo, ni si estaba con su marido haciendo el amor o follando o lo que ella quisiera hacer con él. Allí lo que me imaginaba tumbado en el suelo húmedo como yo es que esa noche era mágica y que la estaba abrazando después de haber hecho sexo con ella en su tumbona, mirando al cielo en una noche lluviosa de verano.&lt;br /&gt;Cuando me levanté seguían abrazados, inmóviles, y pensé que ese era el momento de desaparecer, antes de que se dieran cuenta de mi presencia. Salí sigiloso, medio corriendo, con largas zancadas, agachado y desgraciadamente, creo que debido al mareo que tenía en ese momento golpeé un cubo metálico y una de las herramientas del jardín que hicieron bastante ruido al caer. Demasiado ruido. En décimas de segundo ya no estaba allí. Me había dado tiempo a llegar a casa y esperar que no hubieran oído nada. Qué vergüenza de nuevo y qué mala suerte, pensé. Seguro que me habían oído y me podían haber visto entrar en casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa noche sí que no pude ni estudiar ni dormir debido al nerviosismo que tenía. Quería que me tragase la tierra y desaparecer para siempre. ¿Me habrían oído? No lo podía soportar. La misma noche que había sido tan feliz se había tornado tan trágica. ¿Y si Paco se lo decía a mi padre? ¿Y si aparecía por mi casa y aún me llevaba dos hostias bien dadas por espiarles? La verdad es que me las merecía, pero fue culpa de ellos, no mía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al día siguiente no quería ni salir de casa. No quería que me vieran los vecinos. Pero por la tarde sonó el timbre y no me atrevía a abrir por si era Paco y me lo explicaba o mi vecina y no podría mirarla a la cara. Ella que confiaba tanto en mí y yo la había tratado como una puta en una peli porno, espiándola para cascármela, qué bajeza, una cosa es que no dejara de mirarla y me comportara como un vulgar pajillero enamorado, que es lo que yo era en realidad, y otra cosa es que ella lo supiera. Miré por la mirilla y era Francine. No la habrían enviado sus padres, eso sería muy fuerte, así que abrí sin miedo pero rápidamente y la hice entrar sin preguntarle nada de un tirón del brazo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_ Joder, tío, qué impulsivo. Si sé que me vas a tratar así no vengo a verte. Con las ganas que tenía de venir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_ Perdona, no me he dado cuenta, ha sido sin querer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_ ¿Es que te escondes de alguien, sinvergüenza?.- me dijo sonriendo pícaramente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_ Que va, déjate de tonterías. Qué es lo que quieres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_ Pues qué va a ser. Tengo dudas en unos problemas de física: de cinemática y dinámica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No me había dado ni cuenta de cómo venía ese día vestida. Sólo con unas sandalias de dedo en los pies, la braguita de tanga del bikini rojo con dos lacitos a los lados que me puso a cien la visita anterior y una camiseta top de algodón blanca que sólo le tapaba sus inocentes pechos y dejaba la cintura y el ombligo al aire. Por supuesto no llevaba nada debajo del top, sólo esas tetas que me estaban empezando a volver loco y marcaba discretamente los pezones. El pelo lo tenía recogido en dos coletas, como de niña de colegio. Tan parecida a mi amada y sin embargo tan distinta. Se le veía como una niña inocente, que no lo era ni de lejos...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_ Hoy he venido un poco más fresca, no quiero pasar el calor de la otra tarde.- me dijo, insinuante. Ella sabía lo que hacía y yo debía de estar en mi sitio. Tengo que ignorarla me decía por mis adentros mientras me imaginaba el espectáculo que me habían brindado sus padres la noche anterior. Quizá podría repetirlo con ella en mi habitación, pero no, le debía fidelidad a su madre y además no quería que se riera de mí por mi inexperiencia. Prefería mil veces mis pajas a solas que la vergüenza que podía pasar al hacerlo con ella y fracasar. Ella tendría que suplicarlo para que yo le hiciera caso. Ese era mi plan. Y así debía de obrar. Y por supuesto desvirgarme antes con cualquier otra mujer. Que ya me iba haciendo falta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_ Vamos a la habitación, niña, que hay que aprovechar las horas de estudio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me senté a su lado como la tarde anterior y me dispuse a explicarle los problemas de física. Esta vez ella se colocó aún si cabe más cerca de mí. Con su brazo me rozaba el mío y con su muslo totalmente desnudo acariciaba mi pierna de vez en cuando. Además, cuando estiraba su mano izquierda para escribir alguna cosa en mis folios, en la resolución de los problemas, notaba que frotaba su pecho con mi brazo, sólo separado por la tela de algodón del top algo húmeda ya por el sudor. Qué cabrona. Me estaba calentando y yo no podría aguantar mucho tiempo en esta situación. Además ese olor de su pelo que tanto me atraía. Su aroma envolvía toda la habitación. Se acababa de lavar el pelo con el champú que tanto me recordaba a su madre. Con ella por menos ya me habría corrido y debido a mis experiencias previas tenía que controlar yo la situación con la hija.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_ Voy a abrir la ventana un poco que aquí hace mucho calor.- le dije, entre otras cosas para separarme un poco de ella. Al sentarme me alejé un poco de ella conscientemente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_ Sí es verdad que hace calor. Si no fuera porque no tengo nada debajo me quitaba el top ahora mismo. Aunque a ti no te importaría ya que me dijiste que no me ves como una mujer y a mi madre la has visto muchas veces así. O eso dices.- Hizo el ademán de levantarse la camiseta y dejar sus tetas al aire, pero sólo le dio tiempo de separarlo un poco de su cuerpo porque le cogí las manos para impedírselo. Creo que la situación la estaba poniendo más cachonda a ella que a mí que no paraba de sudar, y ahora no creo que fuera del calor. Tenía sus pezones tiesos y se marcaban en la tela de algodón blanca como pretendiendo rasgarla con su punta afilada. Además no llevaba más que el tanga del bikini puesto y se le veía preciosa con esas coletas y ese cuerpo escultural. Era digna hija de su madre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_ No seas niña y deja de hacer tonterías. Vamos a seguir con lo que estamos y estas cosas las dejas para tus otros amiguitos- le espeté mientras le bajaba las manos para evitar que se quitara la camiseta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_ Vaaale. Y yo que pensaba que lo estabas deseando. Además tampoco es tan grave. ¿No será que tienes miedo de enamorarte de mí?. ¿O es que te gustan más los hombres? Porque podría ser, no me importa- me contestó aún con el gesto de extrañada por la situación que acababa de producirse y porque la hubiera interrumpido. Se creía dueña de la situación y no esperaba mi reacción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_ Sigues diciendo tonterías. Pues claro que me gustan las mujeres. Pero no me gustas tú. Eso es todo.- le dije yo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_ Sé que es mentira. Y sé que te gusto por la forma que te comportas conmigo. Me parece que me voy a mi casa. Tú vas a acabar pidiéndomelo, te lo aseguro, o si no te vas a matar a pajas a mi salud.- me dijo ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_ Igual eres tú la que me lo acaba suplicando a mí. Y mis pajas irán dedicadas a la mujer que quiero y no a ti.- ahora el que se reía a carcajadas era yo, pero es que su cara de enojada me hacía morirme de la risa. Estaba enfadada realmente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_ No dejes de mirar esta noche a mi piscina que ya verás.- me estaba retando a su juego en el que por ahora yo estaba ganando, por lo menos un dolor de huevos increíble por su culpa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_ No me importa lo que hagas en la piscina. Por cierto ¿Anoche te bañaste? No me fijé.- sabía que no lo había hecho porque a quien pillé fue a sus padres follando, pero quería molestarla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_ ¿Anoche? Ayer no lo hice porque me tuve que ir con mi padre al pueblo. Mi abuela se puso mala y nos fuimos los dos. Hemos vuelto esta mañana. Mi madre se quedó en casa porque le dolía mucho la cabeza. De hecho sigue en la cama todavía. No se ha recuperado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué? ¿Cómo que se había ido con su padre? ¿Entonces no era Paco el que estaba anoche con mi amada? ¿Se había atrevido a engañarme con otro? Qué gran hija de puta. Le pone los cuernos a su marido y encima me lo restriega sin querer por la cara. No podía hacerme esto. Ella no.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como pude despedí a Francine que no entendió la cara que tenía en ese momento. Se me había caído el mundo al suelo y mi mito se estaba desvaneciendo. Mi amada era capaz de follar con otros a escondidas. Mi diosa no era más que una vulgar puta. O por lo menos se estaba comportando así conmigo. Se iban a enterar las dos, madre e hija. Ahora las cosas cambiaban. Yo tenía que hacer cambiar la situación. Estaba dispuesto a ello.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No salí de casa en toda la tarde. Me quedé repasando materias del examen y no quería encontrarme ni con la madre ni con la hija. Tenía que pensar algo o me iban a matar las dos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sobre las once de la noche apareció ella. Por supuesto que estaba esperando que apareciera. Un espectáculo así no me lo podía perder, pero esta vez quería que se cerciorara que yo sí la estaba observando. Tenía que ver hasta donde podía llegar para calentarme, o calentarse ella, claro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La persiana estaba subida y la ventana abierta. Hacía una noche clara de luna llena y se iluminaba mucho mejor el jardín que en las noches anteriores. Incluso sin luz se podía ver con cierta claridad con los prismáticos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta vez no me iba a equivocar. Cogí los prismáticos y me quedé de pie mirando por la ventana y apoyado en el cristal. Me iba a ver claramente, o por lo menos mi sombra porque puse el flexo detrás de mí consciente que me vería o por lo menos distinguiría mi figura en la oscuridad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bajó descalza las escaleras hasta el jardín junto a la piscina. Esta vez era claramente Francine, no había lugar a dudas porque la podía ver muy bien con los prismáticos. En la misma tumbona donde la noche anterior pillé a su madre follando con el desconocido de la poya enorme dejó la toalla que llevaba en el hombro. Se quitó despacio el top blanco que tenía puesto en mi casa y dejó al aire sus preciosas tetas. Allí estaban libres y juguetonas, las mismas que ya me estaba acostumbrando a ver. Sólo me faltaba probarlas, pero para eso todavía quedaba tiempo en mi plan. Se soltó uno de los lazos de la braguita del bikini. Estaba posando para mí, se desnudaba hacia la dirección de mi ventana pero con la cara agachada. Todavía no había levantado la vista para comprobar si la estaba observando. No le hacía falta. Sabía que la espiaba. Ella lo había provocado. Mientras se intentaba quitar el segundo lazo del bikini, el de la cacha izquierda ya me había mostrado casi por entero su jugoso coñito. La otra noche no pude adivinar de qué forma era pero ahora lo veía con total detalle, aún me faltaba un poco más de claridad si fuera posible pero la luz de la luna era más que suficiente para su detenida observación. No se había soltado todavía el segundo lazo y ya podía ver que no lo tenía totalmente depiladito como parecía el de la madre. Sólo lo tenía recortado con la forma del bikini. Marcaba una uve de pelo rizado y un poco rojizo, no era rubio totalmente. Tenía caracolillos que parecían duros como piedras. Lo que sí tenía era muy bien depilado la zona de los labios y la que no tapaba el bikini. Al soltarse el lazo izquierdo cayó el tanguita al suelo como a cámara lenta. Parecía que se había aliado con el tiempo y que éste se detenía jugando con sus movimientos. Por supuesto para calentarme mucho más. Fue una eternidad lo que tardó el bikini en posarse sobre el césped. Llevaba todavía las coletas de colegiala en el pelo y estaba desnuda para mí. Cómo me estaba poniendo. Y sé que lo sabía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siguió su calculado proceder y muy diligentemente, sin mirar todavía a mi atalaya, se volvió para mostrarme su espalda desnuda y se agachó a estirar la toalla en la tumbona. Su culo estaba totalmente apuntando a mis prismáticos. Desafiándome. Con los movimientos de alargar y colocar la toalla, movía ligeramente el culito y se adivinaban sus tetas moviéndose con el mismo ritmo aunque más rápidamente. Entreabrió un poco las piernas para darme un plano completo de su rajita por debajo del culo. Como tenía los labios depilados me estaba mostrando un perfecto bollito de crema. ¿Sabría que la estaba yo espiando? Yo creo que estaba segura. Eso no se puede hacer inconscientemente. Las abrió aún más y así se mantuvo, inmóvil unos segundos que parecieron eternos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se dirigió a la piscina, a la escalera que había más cercana a mi ventana y todavía sin mirarme se agarró a ella con las dos manos y empezó a bajar los escalones metálicos. Con el primer escalón se estremeció un poco al contacto con el agua fría y a continuación bajó el segundo pie. Se veía preciosa y vulnerable con esos movimientos involuntarios producidos por la temperatura del agua en contacto con su piel. Aún así siguió bajando cara a mí los otros dos escalones y se detuvo cuando su chochito comenzaba a humedecerse en contacto con el agua de la piscina. Ese movimiento lo hizo mucho más lento hasta que se detuvo para mí. Podía ver como poco a poco cada uno de sus pelos rizaditos y casi pelirrojos se iban estirando y pegando a su pubis al contacto con el agua. Esta vista era perfecta. Con la luz del vaso interior de la piscina iluminándola de frente podía ver hasta los poros de su coño, el tamaño de sus labios mayores, la tersura y aparente suavidad de la piel de su vagina recién depilada. La iluminación era la mejor que podía esperar. Ella lo sabía. Tenía estudiada la situación. Se quedó un rato inmóvil hasta que siguió introduciéndose en el agua poquito a poco. Ya os digo que dominaba al tiempo. Esta belleza había conseguido enamorarlo también a él y se movía a su voluntad. Ella era capaz de todo eso. Pero conmigo no podría ganar. Porque conocía su juego.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De un salto se zambulló completamente y buceó hasta el lado opuesto de la piscina. Allí se levantó y emergió súbitamente apoyada en la pared hasta sacar la mitad de su cuerpo de la misma. Ahora tenía frente a mí la vista de una perfecta sirena con los brazos en tensión, los pechos mojados y erectos por efecto del frío, chorreando agua, con la cabeza hacia atrás dejando caer litros de agua a la piscina. Yo tenía mi verga en la mano y la meneaba suavemente para no correrme rápido. Desde su posición podría ver perfectamente la penumbra de mi cuerpo en la ventana y la forma de mi poya, con mi mano pajeándola mientras con la otra sujetaba los prismáticos. Ese fue el momento en que me miró y su sonrisa se volvió lasciva, se mordió los labios inferiores y soltó una sonora carcajada. Nuestras miradas se juntaron. Estaba consiguiendo su propósito. O yo el mío.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se fue nadando hasta escalera donde antes me había dedicado su entrada triunfal a la piscina y se sentó en el primer escalón.&lt;br /&gt;Con un suave movimiento se soltó una a una las dos coletas del pelo y agitó su cabello de adelante hacia atrás varias veces esparciendo y propulsando miles de gotas de agua sobre la piscina y el jardín. Con el pelo mojado, salvaje, sobre la cara me volvió a mirar. Me estaba viendo perfectamente con el suave meneo de mi masturbación y cómo la estaba espiando. Creo que ella se estaba excitando aún más. Escurrió el agua que quedaba en su pelo sobre sus tetas, su barriga y su sexo mojado. Qué visión. Se incorporó en los escalones y dejó caer su cuerpo hacia atrás sobre suelo y me dio de nuevo la visión de su coño y de sus tetas en posición horizontal. Abrió las piernas todo lo que pudo, mostrándome su flor abierta, y estaba tan iluminado y lo veía tan de cerca con el aumento de los prismáticos que saqué la lengua para ver si lo alcanzaba a lamer, a secar con mi lengua. Jugar con cada uno de sus pelos y su pubis. E introducirla hasta lo más profundo que pudiera. Pero no, era sólo un efecto óptico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con una mano empezó a tocarse las tetas y a pellizcarse los pezones. Me estaba mirando fijamente con la cabeza de lado apoyada en el suelo del exterior de la piscina. Bajó la otra mano por su barriga y ombligo y mientras me dedicaba su pícara sonrisa se empezó a masturbar. Primero lentamente movía sus dedos en círculos sobre el pelo de su pubis, para desenredarlo con sus uñas y bajaba de vez en cuando buscando su clítoris. Con esa mano repetía una y otra vez los mismos movimientos. Con la mano derecha dejó libre sus pezones para introducirse dos de sus dedos en el interior de su vagina. Fue aumentando el ritmo de cada movimiento, conocido y estudiado, de sus manos en su entrepierna, cada vez iba más rápido. Su cuerpo estaba en tensión, apoyado sólo por los hombros en el suelo, arqueando las piernas para mejorar mi visión. Sincronizaba los espasmos que le producía la excitación que se estaba provocando con los movimientos de sus hábiles dedos. Sus tetas bailaban al son de sus caricias en su coño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo tenía que corresponderle y también aumenté la velocidad de mi paja. Ella lo estaba viendo y le gustaba. Se metió tres dedos en el coño y con la otra mano ya sólo la movía en círculos con todos los dedos de la palma de su mano alrededor frotando su clítoris. Su sexo estaba hinchado bajo la palma de su mano. Yo ya no podía de dejar de mirarla aunque estaba a punto de correrme y no sabía hacia dónde iba a disparar todo mi semen. Igual sobre la ventana. Ya lo limpiaría yo después.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando parecía que por sus violentos y seguidos espasmos iba a correrse y yo con ella, alargó una de las manos y cogió un bote de desodorante que tenía sobre la toalla. Sin pensárselo dos veces y sin que yo me lo esperara lo asió fuertemente y se lo introdujo en el coño con la mano derecha. Parecía que se lo quería tragar de golpe en cada impulso. Era una yegua desbocada por los saltos que daba sobre su espalda apoyada solamente sobre los hombros en el suelo y los pies en el primer escalón de la piscina. Cerraba los ojos por acto reflejo y sólo los abría forzados para ver si yo seguía mirándola o si me corría antes que ella. Mordía sus labios. Estábamos a punto de explotar. Con esos impulsos y ese bote que se había convertido quizá en sus pensamientos en la poya grande que había adivinado bajo mi bañador esa misma tarde, no tardó en correrse. Creo que lo hicimos al mismo tiempo. Yo no podía aguantar más. Ella vio como me corría yo, y aún con la cara desencajada de placer que la había proporcionado su orgasmo, apoyó todo el cuerpo sobre el suelo y comenzó a reírse con una gran carcajada que alcancé a oír.&lt;br /&gt;Se incorporó como pudo y se fue corriendo hacia su casa, desnuda, descalza, mojada, sin recoger nada. Tan rápido como había llegado al orgasmo desapareció de mi vista. Su ropa, el bote de desodorante y la toalla quedaron en el suelo como únicos testigos de lo que acababa de acontecer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como pude me acerqué a por papel para recoger los restos de mi corrida. Estaba exhausto. La verdad es que había conseguido ponerme muy cachondo. Fue un bonito detalle de su parte. En ese momento sonó el teléfono de mi casa. Fui corriendo al salón para que no sonara mucho tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_ ¿diga?.- dije con la voz todavía entrecortada por mi excitación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_ Tristán, soy yo.- Era Francine susurrando al otro lado del teléfono.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_ Dime. No esperaba que llamaras. Te has ido muy rápido.- le contesté.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_ Te has puesto muy cachondo conmigo ¿verdad?. He visto cómo te corrías espiándome. Eres un cerdo, pensabas en mí, me espiabas y te has aprovechado. Me deseas, dímelo y si me lo pides me acerco ahora mismo a tu casa. Así como estoy. Desnuda, mojada. No te vas a arrepentir…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_ Me parece que te estás equivocando, niña. Yo pensaba que te estabas pajeando pensando en mí. De hecho reconoce que no podías dejar de mirarme mientras te masturbabas. La que está loca por mí eres tú. Tendrás que pedírmelo y que yo acepte para que esté contigo. No va a ser esta noche. Te lo aseguro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_ Eres un cabrón. De esta te vas a acordar._  me contestó y colgó violentamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta batalla la había ganado yo. A una ya le había dado una lección y ahora me quedaba la madre. Ellas se iban a enterar de lo que me había hecho sufrir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo lo que aconteció después igual lo cuento en futuros relatos. Espero que os haya gustado mi experiencia de juventud. En ese maravilloso verano de junio del 90.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5832536204100229270-4343586862127407731?l=narradortristan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://narradortristan.blogspot.com/feeds/4343586862127407731/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://narradortristan.blogspot.com/2009/03/blog-post.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5832536204100229270/posts/default/4343586862127407731'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5832536204100229270/posts/default/4343586862127407731'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://narradortristan.blogspot.com/2009/03/blog-post.html' title='Relato: VERANO DEL 90'/><author><name>Narrador Tristán</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17278829779920763767</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/Sbj8BZ1i3bI/AAAAAAAAAAU/UMXlnW9Y9-I/S220/tristan.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5832536204100229270.post-6927556615707476647</id><published>2009-03-13T11:29:00.005+01:00</published><updated>2009-08-17T11:16:10.511+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='relato'/><title type='text'>Relatos eróticos</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/Sbo41tnTrQI/AAAAAAAAAB4/k2Y0Dv9y-PQ/s1600-h/L-59.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5312621205865606402" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 200px; CURSOR: hand; HEIGHT: 200px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/Sbo41tnTrQI/AAAAAAAAAB4/k2Y0Dv9y-PQ/s200/L-59.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Ya sé que por ahora soy el único lector de este blog. Seguro que a poca gente le ha dado tiempo a conocerlo... si lo empecé ayer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Voy a aprovechar este blog para publicar los relatos eróticos que me gusta escribir. Ya los he publicado anteriormente en la página de relatos erótios de Marqueze. Si eres lector de esta página quizá ya los conozcas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya os comento que escribo lo que me gusta leer. Todo es fruto de mi imaginación. Espero que disfrutéis leyéndolos lo mismo que disfruto yo escribiéndolos. Si no consigo excitarme no lo publico. Esa es mi norma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muchas gracias y&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Felices experiencias&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5832536204100229270-6927556615707476647?l=narradortristan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://narradortristan.blogspot.com/feeds/6927556615707476647/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://narradortristan.blogspot.com/2009/03/relatos-eroticos.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5832536204100229270/posts/default/6927556615707476647'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5832536204100229270/posts/default/6927556615707476647'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://narradortristan.blogspot.com/2009/03/relatos-eroticos.html' title='Relatos eróticos'/><author><name>Narrador Tristán</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17278829779920763767</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/Sbj8BZ1i3bI/AAAAAAAAAAU/UMXlnW9Y9-I/S220/tristan.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/Sbo41tnTrQI/AAAAAAAAAB4/k2Y0Dv9y-PQ/s72-c/L-59.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5832536204100229270.post-2266645580346434220</id><published>2009-03-12T18:26:00.015+01:00</published><updated>2009-08-17T11:17:47.664+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Confesión'/><title type='text'>Ocurrencias dispares: EL CABALLERO TRISTÁN</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/SblGa8iGbDI/AAAAAAAAABY/Xhs3ecgPBl8/s1600-h/tristan.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5312354664199908402" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 216px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/SblGa8iGbDI/AAAAAAAAABY/Xhs3ecgPBl8/s320/tristan.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;“Tristán de Cornualles, según el folclore y la tradición celta, fue uno de los caballeros de la mesa redonda. El segundo en valor de la corte del Rey Arturo tras el caballero Lancelot. Según sus narradores se le consideró un gran héroe tras vencer a un gigantesco guerrero y matar a un monstruoso dragón con muy temprana edad. Son innumerables sus hazañas valerosas relatadas en los libros de caballería.&lt;br /&gt;Además no sólo fue educado en las armas, como cualquier otro caballero, sino también en las artes y sobre todo en la música. Tocaba el arpa y en algunas de sus aventuras se disfrazaba y viajaba como juglar y tañedor de instrumentos. Era, por así decirlo, un caballero ilustrado. Algo difícil para aquella época.&lt;br /&gt;Pero no llegó a hacerse inmortal sólo por su valor, sino también por el poder loco e irracional de su amor y su deseo por Isolda, la prometida primero y posteriormente esposa de su tío el Rey Marco de Cornualles. Vivieron ambos un amor prohibido, loco y ciego a la vez que se convirtió en trágico. Según la leyenda por beber un filtro de amor accidentalmente. Este filtro quizá simbolizaba la expresión poética del poder absoluto del amor que domina la razón y la voluntad humana. Ambos vivieron pasiones intensas y prohibidas. Isolda curó en varias ocasiones las heridas en combate de Tristán pero era realmente ella la única que podía sanar la verdadera herida que más profundo y más dolorosa sentía, la que le llevó finalmente a una trágica muerte: la herida del amor que sentía por ella.”&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Quería contaros esta pequeña historia como presentación de este blog. Es lo primero que escribo mientras aprendo a configurarlo y diseñarlo. Espero que no me lleve mucho tiempo pero para todo hay una primera vez. Cualquier ayuda recibida será recompensada y agradecida convenientemente. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;¿Porqué Tristán? Porque me identifico con él. En muchos de mis relatos el protagonista será Tristán. No es uno de mis personajes. Soy yo mismo. Quizá diferente en cada historia. No habrá nexo de unión entre un Tristán y otro, pero siempre seré yo. Tristán. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="”fullpost”"&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="fullpost"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="fullpost"&gt;&lt;span class="”fullpost”"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="”fullpost”"&gt;&lt;span class="”fullpost”"&gt;&lt;span class="fullpost"&gt;&lt;span class="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Os habéis parado a pensar cómo se comportaba un caballero medieval en la cama? En la cama o en el granero, en el bosque… donde le pillara. Me parece que las películas nos han hecho tener una idea bastante idealizada del asunto. Yo realmente no lo sé. Tengo la sensación de que no sería tan atento y delicioso en el arte de cortejar y amar. Más bien pienso que alguien que ha sido entrenado desde su nacimiento para batallar y matar con sus propias manos, y que no había recibido otra educación, más bien estaría interesado en satisfacer rápidamente su propio placer con cualquier mujer o animal que se le cruzara por el camino. Tanto tiempo a solas con su caballo, no sé… Además eso de lavarse a menudo estaba mal visto por los cristianos viejos. No debía de ser algo muy placentero para la mujer de la época.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="”fullpost”"&gt;Espero y deseo que Tristán, al ser educado también en la música, le sirviera para tener una sensibilidad diferente. Si fue capaz de enamorar a Isolda, la prometida de su tío el rey, y de engañarlo para poder satisfacer todas sus aventuras sexuales con ella, es porque seguro era un caballero diferente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta imagen de Tristán e Isolda, tantas veces relatada, en libros, relatos, ópera y películas de cine me causa cierta ternura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo me imagino a una Isolda enamorada, esperando desnuda a su amante, acostada junto al río, al terminar de bañarse. Y Tristán, desnudo también, con su espada de carne enhiesta apuntando al pecho de su amada. Los dos retozando y disfrutando junto a la orilla. La bolsa o la vida. Ella lamiendo la punta carnosa de su espada, chupando y libando la lanza que sabe ciertamente que en breves instantes habrá de atravesar sus entrañas. Que va a ser su segura muerte, pero de placer infinito. Los pechos de ella, pequeños pero blancos y suaves balanceado por el latido de su corazón a gran velocidad, pues se saben en peligro. Cualquier mirada podrá delatarlos ante el rey y arruinar su amor y sus vidas. Él se recuesta sobre ella, en un lecho de hojas verdes y de pétalos de flores recién cortadas, la abraza, siente su humedad. Con ambas manos acaricia su cabello y la besa tiernamente mientras su espada se hunde en ella. Ella lo recibe sensualmente. Sus pétalos se hinchan y se humedecen al paso de su carne, tensa, dura y fibrosa que la hace estremecer. Aumentan el ritmo de sus respiraciones. Los dos buscan una sincronía de movimientos y sensaciones. Saben que van a explotar. Su amor verdadero pero prohibido necesita alimentarse de carne y sudor. Al final los dos alcanzan la plenitud, al mismo tiempo. Ella se siente llena de delicioso néctar. Ambos se abrazan al terminar y él, que sigue sobre ella, cubre su cabello de pétalos que recoge del suelo con las manos, mientras besa su boca, su nariz, sus ojos. Ella huele a flores recién cortadas, a sudor y a pasión desbordada en su interior. Pasan un tiempo así. Seguros de su amor y en peligro constante. Luego se incorporan. Él la ayuda a limpiarse en el río para no dejar rastro de su acalorado encuentro. La seca con su camisa. Lentamente. Acariciando de nuevo todo su cuerpo receptivo. La ayuda a vestirse y a montar en su yegua blanca. Un beso. Un último beso. Y de nuevo la separación. La tortura de estar juntos pero no sentirse ni amarse, excepto en éstos pequeños encuentros en el bosque, en la ribera del río…&lt;br /&gt;Igual no pasó nunca nada de esto, pero yo prefiero imaginarlo así.&lt;br /&gt;Bienvenidos a este blog que comienza su andadura. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5832536204100229270-2266645580346434220?l=narradortristan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://narradortristan.blogspot.com/feeds/2266645580346434220/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://narradortristan.blogspot.com/2009/03/ocurrencias-dispares-el-caballero.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5832536204100229270/posts/default/2266645580346434220'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5832536204100229270/posts/default/2266645580346434220'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://narradortristan.blogspot.com/2009/03/ocurrencias-dispares-el-caballero.html' title='Ocurrencias dispares: EL CABALLERO TRISTÁN'/><author><name>Narrador Tristán</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17278829779920763767</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='22' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/Sbj8BZ1i3bI/AAAAAAAAAAU/UMXlnW9Y9-I/S220/tristan.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_ncuBsYilUSU/SblGa8iGbDI/AAAAAAAAABY/Xhs3ecgPBl8/s72-c/tristan.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
